En los últimos tiempos son varios los nombres que han ido engrosando la nómina de la nueva hornada de capataces que paulatinamente han ido tomando en la ciudad de Córdoba el testigo de sus maestros y predecesores, conformando un elenco con un presente incontestable, evidenciado por la realidad aplastante de sus hechos y dotado de un futuro prácticamente ilimitado, basado y asentado en una sólida formación y un indiscutible talento innato para las solventar las dificultades que entraña el oficio, lo que sitúa a estos nuevos capataces ante un horizonte brillante que ya se traduce en que sus hombres estén asociados al éxito y gocen del respeto generalizado de la Córdoba Cofrade.
Uno de estos hombres, sin ningún género de duda, es el contrastado capataz, a pesar de su juventud, Jesús Ortigosa, un hombre que aúna una incuestionable capacidad técnica, demostrada fehacientemente, con los recursos precisos para llevar a buen puerto una empresa de estas características. No en vano viene desarrollando con éxito su labor al frente de dos palios que implican un elevado nivel de dificultad por diversas cuestiones como son el de la Virgen del Rosario de la hermandad de la Expiración y el palio de la Virgen del Mayor Dolor del Calvario que asumió en enero de 2016, además de haber demostrado su valía en multitud de salidas más allá de la Semana Santa y ser la mano derecha de Juan Horacio de la Rosa en el misterio del Prendimiento. Además, ejerce con extraordinaria solvencia, también en los últimos años junto a su compañero y amigo de la Rosa, al frente del paso de misterio que sirve de pórtico a la Semana Santa de Córdoba, el que preside Nuestro Padre Jesús de los Reyes, titular cristífero de la Entrada Triunfal.
Por si fuese poco, el pasado 5 de octubre, los rumores se convirtieron en realidad, confirmando que Ortigosa era la persona elegida por la junta de gobierno de la hermandad de Jesús Caído para sustituir a Francisco Muñoz al frente de la cuadrilla del paso de palio de la corporación de San Cayetano, haciéndose cargo de este modo, de otro de los martillos con un sabor más clásicos de cuantos conforman la Córdoba Cofrade. Todo un reto que la maestría demostrada por Ortigosa, ha de superar con garantías. Finalmente, en las últimas semanas, el talentoso capataz ha vuelto a ser noticia al confirmarse que será él quien dirija la cuadrilla que el próximo Sábado de Pasión llevará por las calles de Fátima a María Santísima de la O, en una salida procesional histórica que concitará las miradas de todos los amantes del buen gusto.
Con la mirada puesta en todos y cada uno de los desafíos que ha de resolver en los próximos meses, Jesús Ortigosa afrontar un final de enero cargado de una extraordinaria intensidad. En apenas quince días se verá las caras con los costaleros que han de ser los pies de su sabiduría, para glorificar con su esfuerzo y su devoción al Hijo de Dios y a su Bendita Madre. Cinco igualás que serán el punto de partida a cinco sueños de primavera que de la mano de los hombres de Ortigosa condensarán las ilusiones de cinco cofradías que han confiado en su labor para asumir la responsabilidad de servir de cirineo a sus sagrados titulares.
Así, el 14 de enero, a las 12 horas, en el Polígono Tecnocórdoba, Ortigosa ha convocado a los costaleros de Nuestro Padre Jesús de los Reyes. Una semana más tarde, el 21 de enero a las 17 horas, han sido convocados los hombres de la virgen del Mayor Dolor, en la casa hermandad de la corporación del Calvario situada en la Prolongación de la Calle Escañuela. Al día siguiente, a las 21:30 horas, será el turno de la cuadrilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, en la Cuesta de San Cayetano. El miércoles 24 de enero, a las 21 horas, Ortigosa se verá con los hombros que han de portar a la virgen de la O. Y finalmente, el domingo 28 de marzo, a las 17 horas, la Real Iglesia de San Pablo será el escenario donde la cuadrilla de la virgen del Rosario comenzará su nueva andadura. Citas todas ellas encaminadas a propiciar que el triunfo que se halla asociado al prestigio que se ha ganado con sus logros pueda materializarse una vez más.





