La Hermandad de Nuestra Señora del Tránsito volverá a celebrar este sábado 15 de agosto la salida procesional de su titular, una de las estampas devocionales más singulares vinculadas al barrio de San Basilio y conocida popularmente entre los cordobeses como la Virgen de Acá. La corporación iniciará su recorrido a las 20:00 horas desde la Iglesia de San Basilio para emprender un itinerario que, un año más, tendrá como destino destacado la Santa Iglesia Catedral, donde la imagen mariana yacente volverá a realizar su tradicional visita al Santísimo. La procesión conservará además el recorrido establecido en años anteriores, sin modificaciones respecto al itinerario del pasado año, antes de emprender nuevamente el camino de regreso hacia su parroquia, manteniendo así una secuencia procesional plenamente consolidada por la corporación.
Un itinerario que mantiene su trazado habitual
La salida contará nuevamente con el acompañamiento musical de la Banda Tubamirum de Cañete de las Torres, formación que pondrá su música al servicio del recorrido de Nuestra Señora del Tránsito. La hermandad mantiene de este modo una línea continuista en la configuración de esta jornada, tanto por la ausencia de cambios en el itinerario como por la presencia de la formación musical cordobesa. Desde San Basilio, la Virgen de Acá se dirigirá hacia el corazón histórico de la ciudad para alcanzar el primer templo de la diócesis y, tras la visita al Santísimo, regresar al templo de origen. El itinerario completo partirá de la Iglesia de San Basilio, continuará por Plaza de San Basilio, Enmedio, Caballerizas Reales, Amador de los Ríos, Corregidor Luis de la Cerda, Magistral González Francés y Puerta de Santa Catalina, desde donde accederá al Patio de los Naranjos para alcanzar la Santa Iglesia Catedral. Una vez concluida la visita, el cortejo recorrerá nuevamente el Patio de los Naranjos y la Puerta de Santa Catalina, para continuar por Magistral González Francés, Corregidor Luis de la Cerda, Amador de los Ríos, Caballerizas Reales y San Basilio, hasta alcanzar de nuevo la Iglesia de San Basilio.
La Dormición de la Virgen como centro de la devoción
La imagen titular representa la Dormición de la Santísima Virgen, mediante una representación mariana yacente concebida como imagen de vestir. Su historia se encuentra parcialmente envuelta en la tradición oral de la hermandad, ya que se ha transmitido de generación en generación entre sus hermanos que la talla habría sido donada por los Duques de Benamejí, quienes además habrían mantenido durante un periodo de tiempo una estrecha vinculación con el culto de la imagen. La corporación reconoce, no obstante, que actualmente no dispone de documentación que permita certificar estos extremos, por lo que tales referencias forman parte de la tradición que se ha conservado verbalmente a lo largo de los años y que ha llegado hasta nuestros días sin respaldo documental en los archivos de la hermandad.
Desde el punto de vista material, se trata de una obra realizada en madera tallada, concebida para ser vestida, en la que la cabeza, las manos y los pies quedan resueltos con vistas a su policromía, mientras que el resto del cuerpo aparece desarrollado mediante volúmenes generales. La talla cuenta asimismo con cabellera natural, elemento que se integra en una concepción estética destinada a reforzar la condición de imagen de vestir. La ausencia de testimonios que permitan identificar al autor o determinar con certeza la fecha de ejecución ha impedido establecer una atribución definitiva, aunque algunos estudios han señalado que podría tratarse de una obra del siglo XVIII, vinculada estilísticamente a la producción del escultor cordobés Alonso Gómez de Sandoval (Córdoba, 1713-1801). Esta hipótesis encuentra su fundamento en el parecido formal que mantiene con obras documentadas del artista que se conservan en Córdoba, aunque la propia falta de documentación impide convertir esta referencia estilística en una atribución concluyente.
Un rostro marcado por la serenidad y el recogimiento
La fisonomía de Nuestra Señora del Tránsito destaca por una suavidad expresiva y una delicadeza formal que adquieren especial relevancia debido a la disposición yacente de la imagen sobre una cama. La frontalidad propia de esta iconografía concentra la atención en el rostro ovalado, de acusado realismo y marcado carácter emotivo, donde los ojos aparecen prácticamente cerrados y complementados mediante pestañas postizas que contribuyen a suavizar todavía más la expresión. La nariz recta y las cejas, elegantemente trazadas y ligeramente arqueadas, completan una composición facial de gran equilibrio, mientras que la boca, con los labios entreabiertos y los dientes tallados visibles, aporta un matiz de naturalismo que se une al pequeño hoyuelo de la barbilla para acentuar el carácter grácil de la figura. A esta expresividad se suman unas manos y unos pies de cuidada factura, integrados en una imagen que se presenta ataviada con corona, sin imperiales ni ráfaga, sobre una mantilla de tul bordada en oro y un terno de color marfil igualmente enriquecido con bordados realizados en oro fino.
Tres restauraciones documentadas por la hermandad
La historia material de la imagen contempla, según la información de la que dispone actualmente la corporación, tres intervenciones de restauración. La primera fue realizada por Rafael Díaz Peno, mientras que la segunda correspondió a Juan Martínez Cerrillo; de ambas actuaciones, la hermandad señala que no conserva actualmente detalles que permitan precisar sus características, alcance o circunstancias. La tercera intervención, hasta la fecha la más reciente, se llevó a cabo en mayo de 2013 y fue ejecutada por Antonio Bernal Redondo, quien realizó además un informe de conservación y restauración que permanece incorporado a los archivos de la corporación. Este documento constituye la referencia documental que la hermandad conserva sobre dicha intervención y forma parte de la memoria material de una imagen cuya trayectoria ha quedado vinculada durante generaciones a la devoción del barrio de San Basilio.
José Alberto Roldán, al frente de la cuadrilla desde 2021
La responsabilidad de comandar la cuadrilla de costaleros de Nuestra Señora del Tránsito corresponde actualmente a José Alberto Roldán Sánchez, que asumió el cargo de capataz de la Virgen de San Basilio en diciembre de 2021. Su llegada a esta responsabilidad supuso el relevo de Antonio Jurado Priego, anterior capataz de la cuadrilla. Será, por tanto, bajo su dirección como la cuadrilla afronte una nueva salida procesional de la Virgen de Acá, en una jornada que volverá a unir la identidad del barrio de San Basilio con el centro histórico de Córdoba y que tendrá en la visita al Santísimo en la Santa Iglesia Catedral uno de sus momentos esenciales.
La tarde del 15 de agosto volverá así a dibujar el particular camino de la Virgen de Acá por las calles de Córdoba, con salida desde San Basilio a las 20:00 horas, acompañamiento de la Banda Tubamirum y un itinerario que permanecerá fiel al trazado del año anterior. La visita a la Catedral y el posterior regreso a su templo completarán una jornada en la que la devoción, la memoria histórica y la singular iconografía de la Dormición de la Virgen volverán a encontrarse en las calles de la ciudad.





