Nuria Barrera le cede el testigo a César Ramírez en un emotivo cruce de mensajes

Se cumple un año desde que el maravilloso cartel de Nuria Barrera para la Semana Santa de Córdoba hiciera enmudecer las voces con la presencia del imponente Cristo de Gracia inundando con su grandeza infinita las naves catedralicias del mayor templo de la diócesis de Osio. Un cuadro anunciador cuya magia embelesó al universo cofrade, donde se multiplicaron los reconocimientos para un cartel que ha marcado un antes y un después para la ciudad de Córdoba y que ha tenido como mayestática continuidad la ha puesto César Ramírez, con otro cartel histórico, capaz de satisfacer los paladares más exquisitos. Dos artistas y sobre dos buenos amigos, que comparten un modo irrenunciable de entender el arte, la pintura religiosa y la cartelería cofrade, sin experimentos superfluos, ni fuegos de artificio, sino con la mirada y el pensamiento puestos siempre en el pueblo que de acoger y hacer suya su obra, sin mayor explicación que lo que el corazón dicta ante su visión; sin mayor interpretación estéril y artificial que el alimento del alma y la catequesis gráfica que emana siempre de su inabarble creatividad.

En recuerdo de aquella fecha inolvidable para muchos y como símbolo del metafórico testigo que Nuria ha traspasado a César, permítanme que tutee a mis amigos, Barrera, utilizando una fotografía de nuestro compañero Antonio Poyato, procedente de aquella maravillosa charla a tres de la que tuve la fortuna de ser partícipe hace tan sólo unas semanas, en el corazón del estudio de César, a orillas mismas del Salvador, la genial artista, a través de una conocida red social, ha querido mostrar su satisfacción por cederle el testigo a alguien a quien quiere y admira: “Un día como hoy, hace un año, presentaba la #SSCórdoba17 para @agrupacioncor. Cuando cedes el testigo a alguien que quieres, admiras y encima supera las expectativas… es una satisfacción. Enhorabuena @MtnezCesar”, ha declarado Barrera.

La respuesta de César no se ha hecho esperar. Satisfecho por la acogida que su obra ha tenido entre los cordobeses y el resto del universo cofrade, ha agradecido el gesto, a través de la misma red social, reconociendo la responsabilidad asumida y subrayando la importancia que para él tiene haber ilustrado la Semana Santa de una ciudad tan grande como Córdoba: “Mil gracias querida Nuria, la responsabilidad con Córdoba era grande y tu nivel dejado, muy alto, espero haber podido llegar al máximo de cordobeses y no puedo más que agradecerte tu amistad y consejos. Córdoba es muy grande y este viaje acaba de comenzar”

Una dicha y una fortuna que compartimos todos los que tenemos la suerte de tenerlos entre nuestro amigos, envueltos como nos hallamos en la satisfacción de que se ha materializado aquellos que pronosticamos cuando ambos fueron elegidos. Su obra sería maravillosa y llenaría de satisfacción a toda la Córdoba Cofrade. Y así ha sido. Enhorabuena a ambos y gracias por todo lo que nos habéis dado.