Las reacciones a la pérdida de Pepe Garduño, inmortal vestidor de la Semana Santa de Sevilla, creador de un estilo que ha servido de inspiración a buena parte de los mejores vestidores que desarrollan actualmente el arte de vestir a las imágenes marianas, cuyas manos han logrado alcanzar la perfección en incontables ocasiones ataviando a dolorosas como Estrella, Macarena, Ángeles, Patrocinio, O, Rosario o Angustia, entre otras, han comenzado a precipitarse por todo el orbe cofrade.
Una de las personas que han querido expresar su consternación al tener conocimiento de la noticia ha sido Manuel Jiménez, máximo exponente de este arte efímero en la ciudad de Córdoba, quien ha subrayado la tristeza por el fallecimiento de un genio. “Se ha muerto uno de losgrandes vestidores de nuestra época”, ha afirmado Jiménez, quien ha añadido que Garduño “creó el clásico tocado macareno y universalizó lo que es la esencia del actual tocado macareno, la soltura en el encaje y poner a las imágenes como se denomina magistrales y poderosas, con manos bien colocadas y mantos recogidos con gran apertura”. En sus creaciones, “la imagen lo llenaba todo, todo lo contrario a lo que sucede con las corrientes neomísticas; debía estar con empaque”, ha afirmado el vestidor cordobés.
En el plano personal, Jiménez ha asegurado que “se ha marchado un gran artista y una buena persona”, de cuyo estilo “bebemos todos los que creemos en ese estilo”, si bien ha garantizado que “aunque se ha ido, su trabajo siempre perdurará plasmado en sus magistrales fotografías”. “Descanse en Paz una gran persona y un gran artista cofrade y devoto de la Virgen” ha concluido su emocionada reflexión Manuel Jiménez.





