El espinoso y sobredimensionado asunto de la polémica entre la banda de cornetas y tambores Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, del barrio del Realejo de Granada, y la hermandad sevillana de Las Aguas, lejos de apaciguarse ha ido ganando en intensidad a medida que han ido transcurriendo las horas. A partir del mediodía de este jueves, los acontecimientos comenzaron a precipitarse con fruición a raíz del comunicado emitido por la formación musical, en el que se anunciaba la existencia de un acuerdo de carácter verbal entre la asociación que sustenta jurídicamente a la banda y la corporación del Lunes Santo.
Un comunicado que fue respondido en poco más de tres cuartos de hora, por un desmentido público mediante una somera nota difundida a través de la cuenta oficial de la hermandad en una conocida red social, en la que se aseguraba no existir acuerdo alguno. A resultas de esta respuesta, la mayor parte de la opinión pública sevillana, pareció decantarse por el metafórico bando de la hermandad, exigiendo incluso que se emprendieran acciones legales contra la formación granadina, si bien no faltaron las opiniones que culpaban a la hermandad del punto alcanzado en este turbio asunto, por haber concurrido una falta de transparencia que, en opinión de algunos, ha podido contribuir a alimentar la polémica que lleva latente varios meses, tal y como hemos venido desvelando en Gente de Paz.
A última hora de la noche, un segundo comunicado emitido por la banda, volvió a avivar la polémica, anunciando acciones legales para defender sus intereses. Un anuncio que se ha solapado con la aparición en varias redes sociales de presuntas pruebas que pretenderían certificar la veracidad de la versión de la banda, si bien, y a tenor de la deriva que han tomado los acontecimientos, deberán ser otras instancias y no la opinión pública, ni los medios de comunicación, quienes tendrán que dilucidar la veracidad de las presuntas pruebas que han preñado las redes con insistencia desde este jueves. De momento, todo hace indicar, que este feo asunto está muy lejos de quedar visto para sentencia.




