Así rezó el Obispo de Córdoba ante el Santísimo y la Virgen del Rosario en la apertura del Año Jubilar

Dicen que hay imágenes que valen más que mil palabras. Escenas dotadas de un especial significado y un simbolismo tan profundo que resulta prácticamente imposible explicarlo con palabras. Escenas que constituyen en sí mismas una metáfora perfecta y encierran un componente sentimental que trasciende de los sentidos.

Una de estas escenas ha sido registrada de manera impecable en virtud de dos magníficas fotografías que Jesús Mohedano realizó, en la capilla neomudejar de la Real Iglesia de San Pablo, el pasado sábado. Una escena propiciada por la presencia en el templo fernandino del máximo representante de la Iglesia cordobesa, Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, para presidir la apertura del Año Jubilar que la Santa Sede ha concedido a la Hermandad de la Expiración con motivo del centenario de su reorganización y el 25 Aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario.

Fue precisamente ante el Santísimo Sacramento del Altar y la maravillosa dolorosa que regalase al universo Luis Álvarez Duarte, una de las bellezas indiscutibles de la Semana Santa de Córdoba, cuando el pastor de la iglesia de la ciudad de San Rafael se postró ante Ella, para pedir amparo, en nombre de todo un pueblo que necesita de la mano protectora de la Madre de Dios. Una imagen impagable que ya forma parte de la historia que la corporación claretiana está en escribiendo con letras de oro en la memoria colectiva de toda Córdoba.