Recogimiento en la fría noche del Martes Santo

Las bajas temperaturas no impidieron que los ubetenses disfrutaran de una noche de Martes Santo que se caracteriza en la ciudad jienense por la solemnidad y recogimiento de sus pasos. La Virgen de las Lágrimas, titular dolorosa de la hermandad homónima y San Nicolás de Bari salió por primera vez acompañada por San Juan Evangelista y Santa María Magdalena conformando la iconografía conocida como sacra conversación. La entrada congregó a numeroso público convirtiéndose en una de las estampas más bellas de la Semana Santa de esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad. Este año, además, la Virgen ha protagonizado el cartel de la Unión de Cofradías.

El Martes Santo tampoco se entendería sin el Cristo de la Noche Oscura. A las diez y media de la noche partió este crucificado desde la iglesia de San Juan Bautista, entrando pasadas la medianoche en el santuario de María Auxiliadora. Las estaciones del Vía Crucis salpicaron un recorrido que destaca por el silencio y el comportamiento ejemplar de quienes lo acompañan. La imagen es obra de Francisco Palma Burgos.