Una comisión de usar y tirar

La problemática creada entorno a la Carrera Oficial por la zona de la Catedral sigue viviendo capítulos más típicos del TBO que de una ciudad como Córdoba. A decir verdad cada día desconozco más nuestra preciosa ciudad en la que se alzan en críticas todo aquello que ciertos colectivos de extrema izquierda detestan con su peculiar democracia en la que piden votar todo aquello que no les gusta pero vetan dicha votación en asuntos que puedan perjudicarles.

La última situación la zanja de manera magistral -esta vez- la Agrupación de Cofradías declinando la «invitación» de participar en una especie de fusilamiento camuflado bajo el nombre de Comisión que trataba de estudiar la problemática del discurrir de la Carrera Oficial por los alrededores e interior de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba. Me sorprende que ciertos colectivos que se incluían en esa Comisión dudasen de la capacidad de raciocinio y criterio que poseen personas que el único delito que cometen -siempre desde la perspectiva odiosa de la izquierda- es pasear con respeto y devoción su culto a la figura de Jesús y su Madre por las calles de Córdoba hasta llegar al Templo Mayor de la Ciudad, pero aún así, se han permitido el lujo de ponerlo a prueba con una invitación en la que ya perdían antes de empezar.

Cansa el tema, y mucho. Sobre todo cuando el Gobierno de la ciudad está a expensas de lo que deciden cuatro colectivos ciudadanos, defendiendo en Semana Santa la Carrera Oficial y creando Comisiones de Izquierda el resto del año para estudiar una problemática inexistente en una ciudad que disfruta de fiestas señeras que cortan el tránsito normal y que al contrario de la demencia de izquierdas, defendemos todos los cordobeses y cordobesas -no se me vayan a enfadar-.