Villa de Marchena, un gran futuro por escribir

La primera vez que escuché a la Banda de Música Villa de Marchena fue en un concierto que ofreció en Paradas, mi pueblo. Hace ya de eso cuatro o cinco años. En aquel momento no tenía ni idea de la existencia de dicha formación musical. Más tarde, me dieron a conocer que llevaban en marcha desde el año 2011 y habían ofrecido algunos conciertos en Marchena donde también tocaba tras el palio de la Virgen de las Angustias de la Cofradía del Cristo de San Pedro.

Era la primera vez. Lo recuerdo muy bien. Noche larga de febrero invadida de nostalgia. Notas de marchas fúnebres. Y la certeza de estar delante de una gran banda sin entender de música. Sólo porque un pellizco recorría el cuerpo sin necesidad de un palio, una Virgen, una candelería encededia, una calle, un momento. Tan sólo buena música.

Y Villa de Marchena la tenía y la tiene. Sólo hace falta ver el repertorio que contempla. Lleno de distinción sin que falte ni sobre ninguna marcha. Tiene la virtud para poder interpretar cualquier repertorio que se le exija. Desde marchas más alegres como ‘Esperanza de Triana Coronada’, clásicas como ‘Virgen de los Negritos’ o fúnebres con ‘Refugio de San Bernardo’ entre tantas obras de arte.

Desde aquella tarde de febrero la he podido observar en varias ocasiones. Y cualquiera puede decir que ha venido a crecer exponencialmente en todos los sentidos. Eso es lógico cuando en la batuta está el maestro Javier José López Padilla, compositor de marchas como ‘Al Señor de la Humildad’ y ‘Siempre en el Recuerdo’. Creció en la Banda de Música de Maestro Tejera y como uno de sus mejores pupilos se empapó de lecciones para que una vez conseguido el título de músico con mayúscula, hacer de su conocimiento una empresa seria, comprometida y selecta.

Así podemos definir a Villa de Marchena. Al igual que a la banda astigitana AMUECI que también dirige. Los anteriores adjetivos se han traducido en nuevos contratos que ha ganado poco a poco, años tras año. Este año ha acompañado musicalmente en Semana Santa a los palios marcheneros de la Palma, Piedad y Angustias. En el tiempo de glorias pone sus sones en el Corpus Christi de Marchena y Tocina, tras el paso de la Virgen del Carmen de Paradas y en las glorias de su localidad tras la Virgen de los Remedios, la Divina Pastora, Nuestra Señora del Rosario y la Virgen del Pilar. Además tiene conciertos en las localidades de Paradas, Aguadulce y Ronda. Sin olvidar que participó en las Magnas de Marianas de Écija y Marchena con la Virgen de los Dolores de San Gil y la Virgen de las Angustias respectivamente.

Desde este año ha dado un paso adelante para que el mundo musical y cofrade fuera de las fronteras de su localidad lo conociera. Es la recompensa del trabajo bien hecho. La pasada cuaresma se escuchó sus sones en Sevilla en un concierto organizado por la Hermandad del Carmen Doloroso en Omium Sanctorum. Y hace unas semanas firmaron para estrenarse en la Semana Santa Jerezana tras el palio de María Santísima de El Consuelo.

Estoy seguro que volveremos a hablar de Villa de Marchena muy pronto. Su calidad es el pasaporte para que se pueda hacer. Es capaz de cambiar tu ánimo. Convertir cualquier momento en algo lleno de magia. Es un regalo para los sentidos que el más insensible puede apreciar y valorar.