Emilio León culmina la restauración de la corona de salida de la Virgen de las Lágrimas

El orfebre Emilio León ha realizado una completa restauración, limpieza, reparación y dorado de la corona de salida de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, que está ya dispuesta para los cultos de la próxima Cuaresma y para la estación de penitencia. Así lo ha explicado la Hermandad de la Misericordia a través de una nota pública difundida a través de sus medios oficiales de información.

En la nota, la hermandad recuerda que la corona de Nuestra Señora es «la pieza más valiosa del ajuar de la dolorosa en lo que a orfebrería se refiere. Está realizada en plata dorada, oro blanco, perlas y piedras preciosas. En la parte frontal del canasto se contiene el escudo de la Hermandad escoltado por San Acisclo y Santa Victoria, y en la parte trasera la tiara pontificia flanqueada por San Eulogio y San Marcial. En la ráfaga, bajo la cruz que la preside en su parte superior, una hornacina contiene la urna con las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba: conviene recordar que cuando la corona se hizo (1954) la Hermandad de la Misericordia no estaba fusionada aún con la de los Santos Mártires».

«En la parte trasera, – añade el texto – una inscripción recuerda a la niña María del Carmen Rojas Córdoba, hija de Pedro Rojas Higuera, fallecida a los 15 años de edad en 1951. Rojas Higuera realizó importantes aportaciones para sufragar la corona. La corona fue impuesta a la sagrada imagen el Domingo de Ramos de 1954 por el vicario general Francisco Navajas Camargo, que sustituyó a última hora al obispo Fray Albino, que era quien estaba anunciado que presidiera la solemne ceremonia y que no pudo asistir por una indisposición».