El Descendimiento rinde homenaje a «aquellas manos que crean lo que el resto del universo disfruta»

La cotidianidad de las distintas corporaciones penitenciales que configuran el universo cofrade se nutre de pequeños grandes momentos, generalmente ocultos para el común de los mortales, que conforman la intrahistoria que tantas veces hemos vivido en los cofrades y que se halla oculta de las miradas del gran público. Momentos íntimos que forman parte de la memoria colectiva de los miembros de cada hermandad que se convierten en pequeños grandes tesoros que solamente son capaces de valorar aquellos que han gozado de la inmensa fortuna de ser partícipes de ellos.

Ahondando en esa nueva y acertada política de medios que la Hermandad del Descendimiento está desarrollando desde que el nuevo equipo de gobierno, dirigido por su nuevo hermano mayor, Manuel Aguilera, se ha marcado como objetivo propiciar, la Corporación de San José y Espíritu Santo ha editado y publicado un emotivo documento gráfico en el que se desvelan algunos de estos secretos.

Un interesante vídeo que, pese a tener poco más de cuatro minutos y medio de duración, muestra algunos instantes del montaje del altar de cultos del último triduo en honor a Nuestra Señora del Buen Fin que tuvo lugar hace tan sólo unas semanas y que, de algún modo, revela los entresijos que un equipo de priostía pone encima de la mesa para que cuando las miradas de fieles y devotos converjan ante la Madre de Dios todo se encuentre perfectamente dispuesto. Un documento cargado de un elevado componente sentimental y probablemente necesario, que en cierto sentido es un pequeño homenaje a, – como un conocido e importante artista cordobés dijo en cierta ocasión – «aquellas manos que crean lo que el resto del universo luego disfruta».