Los trabajadores de Alcoa San Cibrao han representado su ‘calvario’ con una procesión que ha terminado con la crucifixión de un muñeco con una careta del presidente de la empresa en España, Álvaro Dorado. Una «ocurrencia» que muchos han interpretado como una inconcebible falta de respeto al sentimiento religioso de miles de conciudadanos, que no viene a cuento y es absolutamente innecesaria para reivindicar la defensa de sus puestos de trabajo.
Ajeno a que muchos se hayan podido sentir heridos con la parodia, el presidente del comité de Alcoa, José Antonio Zan, ha explicado que se ha pedido a la empresa que se amplíe el plazo de consulta formal del ERE, pero por el momento la dirección de Alcoa les ha respondido que «no está por la labor».
Alcoa trasladó hace unos días su intención de abrirse a una extensión de las negociaciones, pero siempre y cuando aprecie «avances» en lo tratado con los trabajadores. Los 30 días naturales de las consultas terminan el próximo 24 de julio, mientras los trabajadores insisten en demandar a las administraciones una intervención.
En la protesta, los trabajadores han realizado cánticos como ‘Álvaro Dorado, primero tú al paro’, ‘A solución, unha intervención’ y ‘Enerxía, solución’. Precisamente, este martes estaba prevista otra reunión entre comité y empresa, pero los trabajadores han declinado ir a una reunión a casi 100 kilómetros en la ciudad de Lugo, mientras permanece cerrada buena parte de A Mariña.





