El equipo de gobierno comunista de Aguilar de la Frontera pretende «comprar» a los cristianos situando una estatua en el lugar de la cruz derribada

“Intenta tratarnos como a gilipollas”, comentaba un vecino de la localidad al conocer la noticia. Y así parece a tenor de la ocurrencia que ha tenido la alcaldesa comunista Carmen Flores de Aguilar de la Frontera que pretende erigir en el lugar donde este martes fue derribada la Cruz de las Descalzas un monumento con la efigie de Rodrigo de Varo, fundador del convento.

Una medida que parece pretender comprar la sensibilidad de los cientos de cristianos de la localidad –miles en todo el territorio nacional- que se han visto ultrajados con la medida de arrancar la cruz del enclave y que llama poderosamente la atención porque contrasta con la afirmación hecha por la propia regidora que aseguraba que “desde Cultura han detallado que la cruz no está vinculada directamente con la Ley de Memoria Histórica, porque ya se quitó la placa en su momento, pero sí han apuntado a la retirada de la cruz por «estar entorpeciendo la visibilidad de un monumento histórico catalogado» y que «no se sustituya por ninguna otra cosa”. La escultura, concebida por Ricardo Llamas, se realizará en bronce y medirá dos metros, por lo que todo apunta a que podría “entorpecer” esta visibilidad.

Sea como fuere, este asunto promete deparar futuros episodios toda vez que la Asociación Española de Abogados Cristianos ha presentado una querella ante el Juzgado de Instrucción de Córdoba contra la alcaldesa de la localidad por el acto perpetrado por lo que está por ver si se cierra tal y como pretende Carmen Flores y sus palmeros.