Rafael Dorado: «Si hubiera una cuarta ola, que es lo último que desearía, se le podría achacar a cualquier colectivo antes que a los cofrades»

​Esta Semana Santa de 2021 volverá a ser recordada como la segunda consecutiva en la que las salidas procesionales no pudieron tener lugar debido a la crisis pandémica que atraviesa nuestra tierra. Desde este medio, hemos querido conocer la opinión de primera mano de diversos hermanos mayores de la Semana Santa cordobesa sobre cómo se va a vivir este año la Pasión de Jesús dentro de los templos, así sobre qué vislumbran en el futuro. En esta ocasión, tenemos el placer de conversar con Rafael Dorado, hermano mayor de la Hermandad de la Conversión, que está a la espera de poder finalmente estrenarse el Viernes Santo cordobés.

«Vamos a volver son más ganas e ilusión si cabe, porque estamos deseando poner las tres cruces en la Catedral»

– En comparación con la Semana Santa de 2020, ¿qué espera de la de este año?

En comparación con la Semana Santa de 2020 lo que espero es que al estar este año preparados, (ya que el año pasado nos pilló a todos por sorpresa la suspensión) vamos a ser capaces de realizar una serie de actos de culto y movilizar a nuestros hermanos y hermanas para que vivan una cuaresma y una Semana Santa completa, sin poder sacar las imágenes a la calle, pero les daremos culto en nuestras sedes e intentaremos suplir la estación de penitencia con actos que atraigan a los hermanos y al pueblo de Córdoba a las parroquias a vivir la pasión de cristo y disfrutar de nuestras imágenes y de nuestra Semana Santa.

«Los hermanos han respondido durante toda la cuaresma, incluso colaborando con la papeleta de sitio extraordinaria con el fin de cubrir los gastos de la hermandad y poder asistir a la obra de caridad, más o menos tenemos las cuentas saneadas y al día»

– ¿Cómo se ha visto afectada a todos los niveles su hermandad por la pandemia? ¿Cree que esta situación puede ser sostenible mucho tiempo más?

Sobre todo se ha visto afectada en el plano económico, porque gracias a Dios hemos mantenido vivo el gusanillo cofrade. Nosotros tuvimos la suerte de poder presentar la imagen de Gestas y no hemos perdido ninguno de los actos de culto de la hermandad, triduo a la Virgen del Rosario, a María Santísima de Salud y Consuelo y al Santísimo Cristo de la Oración y la Caridad. Los hermanos han respondido durante toda la cuaresma, incluso colaborando con la papeleta de sitio extraordinaria con el fin de cubrir los gastos de la hermandad y poder asistir a la obra de caridad, más o menos tenemos las cuentas saneadas y al día, ¿si aguantaremos mucho más esta situación?, Esperemos que no sea necesario aguantar durante mucho tiempo y que pronto se vuelva a la normalidad, si no fuera así, no nos quedará más remedio que darle una vuelta al asunto y buscar soluciones, con trabajo y fe todo se consigue.

«Habrá hermandades que noten alguna merma en la nómina de hermanos, pero siempre ha habido épocas malas y siempre se ha salido de ellas»

– De producirse una cuarta ola de la pandemia, ¿cree que habrá quien lo achaque a los cofrades pese a todo?

No creo que nadie pueda achacar a los cofrades una cuarta ola, ni que nadie tenga motivos para ello, si algo estamos demostrando los cofrades es la responsabilidad absoluta con las normativas, estamos cumpliendo a rajatabla todas las restricciones que se nos imponen, estamos sacrificando mucho por salvaguardar la salud pública, si hubiera una cuarta ola, que es lo último que desearía, se le podría achacar a cualquier colectivo antes que a los cofrades.

María Santísima de Salud y Consuelo

– ¿Piensa en una vuelta a la normalidad paulatina durante los próximos meses por las vacunas? ¿Ve usted la luz al final del túnel?

Siempre he sido en este aspecto muy positivo, sueño con una vuelta a la normalidad, se que no será rápida, que será lenta pero a ver si de una vez se empieza a vacunar en serio y la población empieza a inmunizarse, entre las vacunas y la responsabilidad de la gente se va a conseguir doblegar a la enfermedad, de eso estoy seguro, yo espero que el año que viene esté todo más o menos normalizado.

«Sueño con una vuelta a la normalidad, se que no será rápida, que será lenta pero a ver si de una vez se empieza a vacunar en serio y la población empieza a inmunizarse»

– ¿En qué habrá cambiado la cofradía tras estos dos años sin salidas procesionales cuando vuelva a salir a la calle?

Como digo soy positivo, la cofradía habrá cambiado en madurez, se dice que de los palos se aprende, tenemos que tomar nota de lo que nos ha pasado y de por qué, de cómo ha reaccionado la gente y sobre todo que es lo que en este tiempo de pandemia nos solicitan nuestros hermanos.

Por la situación de nuestra hermandad que iba a realizar su primera estación de penitencia a la Santa iglesia Catedral el Viernes Santo, con una ilusión enorme, con un buen cortejo (que ya teníamos completo aquel fatídico 14 de marzo) con todo preparado para presentarnos ante Córdoba, yo pienso, cotejando a los hermanos que vamos a volver son más ganas e ilusión si cabe, porque estamos deseando poner las tres cruces en la Catedral y presentar nuestra cofradía y nuestro barrio a la Córdoba cofrade y a la ciudad en general.

¿Se va a resentir el mundo cofrade en general por la pandemia, o por el contrario piensa que volverá más fortalecido?

Yo no creo que el mundo cofrade se resienta como norma general, habrá hermandades que noten alguna merma en la nómina de hermanos, pero siempre ha habido épocas malas y siempre se ha salido de ellas, tampoco creo que salga muchísimo más fortalecido, quiero pensar que esto será solo un paréntesis de tiempo y que cuando volvamos de nuevo a vivir la realidad normal de las cofradías estemos más o menos como estábamos antes de la pandemia, para ello rezamos y le pedimos cada día a nuestros titulares.