El viejo costal, 💙 Opinión

Si se pone miel…

Me han frustrado mucho las imágenes de las interminables colas delante de los distintos templos, y en general en aquellos lugares donde se exhiben titulares de las distintas hermandades de nuestra Semana Santa.

Viendo la actitud de algunos participantes de las colas, el vello se me ha erizado como escarpias, porque a pesar de cuidado de las Hermandades en cuidar el aforo, desinfección y demás cuidados en el interior de los recintos sagrados, o no, lo que me ha quedado claro es la temeridad de algunos de los pacientes o impacientes fieles y devotos en su espera en el exterior.

Descuidadas mascarillas a media asta, anunciado el riesgo que corre, o infringe, quien de esta forma la luce, riesgos para ellos y para los que en su proximidad esperan, espera debajo del tímido sol aún, que no parece atreverse a golpear con su habitual fuerza sobre el acerado.

Me decían el Domingo de Ramos, “nosotros ponemos la miel” y todo el mundo acude a disfrutar de ella, máxime cuando aún no tenemos todo al favor nuestro, y con las ganas del año pasado, año perdido, la gente quiere recuperar lo que es del todo irrecuperable, el pueblo tiene mucha ganas de Cofradías, y las cofradías tienen mucha ganas de pueblo, y esta relación, no lo quiera Dios, podría hacer que todos nos arrepintamos, por no habernos dado cuenta de que aún no era el momento, me añadían en esa misma conversación “no es el momento y no nos hace falta” este año está perdido también, y desde la empatía que me merece quien me lo dice, creo que hemos controlado mucho el interior de los templos y algo menos el exterior.

Yo lo único que deseo es que no se produzca por estas controladas libertades, un incremento de otras incontroladas infecciones. Y lo que pido a todos los cofrades de nuestra ciudad en un cuidado extremo, en las calles, en las colas y en el interior de los templos.

No hay nadie que se cuide más que uno mismo, ama a tu prójimo, cuídate y cuídale a él también, me constan tus ganas, que son las mismas que yo padezco, pero aún no toca, créeme, el momento no ha llegado, y no por correr mucho se gana esta carrera, esta se gana con inteligencia y sobre todo evitando innecesarias exposiciones a nuestro mortal e invisible enemigo, este enemigo a modo de Judas, si te besa y te toca, te lleva a un final imprevisto e totalmente inadecuado para con nuestras intenciones.

Lo siento, no me ha gustado lo que veo, creía que la conciencia del grupo de Cofrades de Córdoba era más firme, pero visto lo visto, creo que ahí hay mucha temeridad no controlada, sobre todo en las calles, somos así y no podemos controlarnos, no soy cobarde, reconociendo quizás que creía que todos respetarían las normas de una forma más estricta, que la conciencia de colmena estaría mucho más desarrollada después de un año.

Pero si hemos puesto la miel, y todos hemos acudido, es ahora cuando estamos obligados y debemos evitar los incumplimientos en las calles, controlando el interior, y especialmente el exterior, señalando, cuidando y corrigiendo los incumplimientos que ponen en riesgo, nuestro compromiso, que ha de ser necesariamente saludable.

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