Redención anuncia su vinculación con la Hermandad de los Negros de Cañete de las Torres con vistas al Martes Santo

A nadie escapa la singularidad de la extraña Semana Santa que nos ha tocado vivir. Una singularidad que está propiciando escenas insólitas y acontecimientos históricos en los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade. Una de estos hechos singulares ha sido el críptico mensaje difundido por la Agrupación Musical Redención de Córdoba que ha anunciado su vinculación con la Hermandad de los Negros de Cañete de las Torres (Córdoba) con vistas al Martes Santo. De este modo, la excelente formación musical acompañará con sus sones a Nuestro Padre Jesús dela Oración en el Huerto después de haber hecho lo propio con el Cautivo de Osuna.

El cuatro de abril de 1954 la Junta de Gobierno de la hermandad cañetera presidida por Elías Caracuel acordó aceptar los donativos que ofrecían los señores don Antonio Baeza Jiménez, don Miguel Hernández de Molina y don Juan Cañas con destino a la compra de la imagen de Nuestro Señor Orando en el Huerto. La compra se hizo en Casa Hijos de José Rodríguez Sanz, de Málaga, casa que adquiría las imágenes en Olot y que merecería todas las garantías para ellos dado que habían sido los que habían hecho las imágenes de los otros dos Titulares de la hermandad. El costo no debía exceder de las siete mil pesetas, dejando facultado para realizar el pedido a Ángel López Solís. También acordaron “previa autorización de las jerarquías competentes” que la imagen fuera colocada para su veneración en la ermita de Madre de Dios.

Para la bendición de la Sagrada Imagen, se nombraron padrinos de honor a Antonio Baeza Jiménez e hija y para la bendición del estandarte nombraron madrina de honor a Dña. Marina Mérida Huertas. Se decidió en la junta posterior que saliera a las 11 de la noche del Miércoles Santo. No ha dejado de procesionar en sus más de seis décadas de veneración en el municipio. El conocido como Señor de Madre de Dios también procesionó la tarde del Domingo de Ramos y en la actualidad la noche del Martes Santo. Ha sido restaurado por Maria Victoria Castro y por Manuel Luque Bonillo.