Desde la Amargura al Dulce Nombre, pasando por el Gran Poder, los Javieres o numerosos misterios cuentan con una representación del Evangelista
La cristiandad conmemora este 27 de diciembre la festividad de San Juan Evangelista, Patrón de la Juventud, que es una de las figuras más evocadoras del Antiguo Testamento, especialmente en la Pasión del Señor.
El Discípulo de Cristo ocupa también un lugar prominente en la Semana Santa sevillana.
A lo largo de las siguientes líneas recordamos las Imágenes escultóricas del Santo que procesionan durante los días grandes de la ciudad, o tienen gran devoción en la misma.

El Amor
El Misterio de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén (La Borriquita) es el primero de la Semana Santa que procesiona con San Juan Evangelista.
Se trata de una magnífica obra escultórica gubiada por Antonio Castillo Lastrucci en el año 1935.

Jesús Despojado
La cofradía del Domingo de Ramos lleva durante su Estación de Penitencia a la Imagen de San Juan Evangelista acompañando a la Virgen de los Dolores y Misericordia en el paso de palio, siendo como curiosidad el único de la Semana Santa en el que el Discípulo Amado se encuentra a la derecha de la Señora.
La talla fue realizada por el escultor Juan González Ventura en 1981, y destaca por su gran calidad artística, la armonía junto a la Virgen y la dulzura de sus facciones, que llaman a la oración y el recogimiento.
El propio Juan Ventura restauró esta obra en 2014.

La Sagrada Cena
El apostolado del Misterio del paso de la Sagrada Cena es obra póstuma de Luis Álvarez Duarte, realizando las Imágenes entre 1975 y 1983, siendo bendecidas por el entonces arzobispo Carlos Amigo Vallejo.
El San Juan que se sienta a la mesa en el misterio tiene los rasgos característicos e impresionantes de toda la producción de Ortega Bru.
Desde las facciones muy marcadas y los ojos tiernos, al excelente tallado de la barba, la cabellera; o la teatralidad del cuerpo.

La Amargura
La corporación de San Juan de la Palma tiene como titular a uno de los sanjuanes más icónicos de nuestra Semana Santa, que acompaña en un diálogo inmejorable a la portentosa Imagen Mariana de María Santísima de la Amargura.
Se trata de una escultura datada en 1760 de autor anónimo, aunque los historiadores lo atribuyen a Benito Hita del Castillo. La posición de los brazos y la postura del cuerpo es una de las señas de identidad de esta colosal obra de la Imaginería barroca.
La talla fue intervenida por Pedro Manzano entre noviembre de 2019 y enero de 2020.

La Redención
La cofradía tiene como Imagen secundaria de su paso de misterio a San Juan Evangelista.
Fue gubiada por Antonio Castillo Lastrucci en 1959, junto al resto de tallas que componen el pasaje del Beso de Judas en la hermandad del Lunes Santo.

Santa Marta
Todo el conjunto del misterio del traslado de Nuestro Señor Jesucristo al Sepulcro fue ejecutado por Luis Ortega Bru entre 1952 y 1953, aunque después sufriría cambios con dos nuevas Imágenes de Sebastián Santos.
San Juan Evangelista consuela y acompaña a la Virgen en su dolor en la trasera del paso, tras el cortejo fúnebre que vela el cuerpo de Jesús en su camino a la tumba.
La talla de San Juan, junto a las José de Arimatea y Nicodemo, fueron restauradas en 2013 por Pedro Manzano.

Las Aguas
El misterio de las esta señera hermandad del Lunes Santo incorpora igualmente una obra de San Juan Evangelista al pie de la Cruz, realizada por Luis Álvarez Duarte en 1973.
Tal y como indica la propia corporación, este San Juan muestra claramente el estilo de la etapa juvenil de su autor, mostrando a un San Juan imberbe, joven y de rostro varonil, con la mirada ascendente hacia el Crucificado y unas manos de gran expresividad.

Los Javieres
La cofradía incorpora a su paso de palio en 2015 la Imagen de San Juan Evangelista.
Se trata de una obra escultórica de finales del siglo XVIII, atribuida a José Montes de Oca y propiedad de la cofradía desde los años 70.
Se trata de una Imagen de rasgos delicados que combina a la perfección con la Santísima Virgen de Gracia y Amparo, conformando una emocionante calle de la Amargura que puede verse procesionar por Sevilla cada Martes Santo.

El Dulce Nombre
La Imagen de San Juan Evangelista también consuela el dolor de la Virgen del Dulce Nombre en el espectacular paso de palio de esta clásica cofradía.
Es una imagen, detalla la hermandad, de madera de cedro policromada para vestir, de 1,80 metros de altura.
Fue labrada y regalada a esta Hermandad por Castillo Lastrucci en el año 1924, para que acompañara a la Virgen del Dulce Nombre, en su paso, en Semana Santa. Las actuales manos de San Juan son de Antonio Eslava Rubio, realizadas en 1953.
La talla fue restaurada en 1991 por el taller Isbilia, y en 2015 por Carmen Bahima.

El Carmen
El misterio de las Negaciones de San Pedro incorpora la Imagen de San Juan Evangelista, que además recibe culto junto al Cristo de la Paz y la Virgen del Carmen en el retablo del lado derecho de la puerta de la Parroquia de Omnium Sanctorum.
Se trata de una obra realizada en el año 2000, que es además la autora del resto de tallas secundarias del imponente misterio.

La Lanzada
La imagen de San Juan Evangelista, narra la propia cofradía, puede considerarse sin lugar a dudas como de las mejores de las que existen en la Semana Santa sevillana.
Es de autor anónimo, realizado allá por el año 1703, si bien ha sido atribuida al taller de Pedro Roldán. Está realizado en madera policromada y mide 1.70 metros.
Forma parte del misterio de la Sagrada Lanzada y ha sido objeto, tal y como precisa la corporación, de diversas restauraciones a lo largo de la historia, entre las que destacan la realizada en el año 1810 por el escultor Juan de Astorga, que reparó diversos daños ocasionados por las tropas francesas durante el asalto a San Basilio.
Este encargo se realizó conjuntamente a la ejecución de la talla de María Santísima del Buen Fin.
Es la Imagen más antigua que conserva la Hermandad de la Lanzada y recibe culto a los pies del Santísimo Cristo de la Lanzada, en la Capilla Sacramental.

Los Panaderos
La cofradía incorpora en 1945 un San Juan Evangelista al paso de Misterio, obra de Antonio Castillo Lastrucci.
La Imagen presencia el momento del Prendimiento del Señor en el Huerto de los Olivos, uno de los grandes pasajes escultóricos de la Semana Santa de Sevilla.

Montesión
La corporación de la calle Feria tiene uno de los pasos de Misterio más evocados en la semana grande, por la importancia del pasaje que representa y por la teatralidad de cada una de sus Imágenes.
La talla de San Juan, junto a las actuales figuras secundarias, fue realizada por Antonio Castillo Lastrucci en 1950.
San Juan aparece aquí dormido profundamente a la sombra de un olivo, mientras Jesús ora ante el Ángel poco antes del comienzo de su pasión.

La Quinta Angustia
La hermandad del Jueves Santo presenta a San Juan Evangelista al pie de la Cruz, junto a la Virgen y las Tres Marías mientras contemplan el descendimiento del Señor en la Cruz por José de Arimatea y Nicodemo.
La imagen, como describe la cofradía, mide 174 centímetros y está atribuida a Pedro Roldán. Aquí se presenta otra grandiosa cabeza con un estudio pormenorizado del natural, aunque las facciones de éste no están tan acentuadas debido a la menor edad del personaje.
Se muestra con una larga cabellera y barba característica de Roldán. Es una obra llena de emoción, dice la Quinta Angustia, gracias a una serie de características como son el giro del cuello, la boca entreabierta, la mirada hacia el cielo y el leve fruncimiento del entrecejo.
También guarda relación con la imagen del discípulo amado del retablo mayor del Hospital de la Santa Caridad.

Pasión
La Imagen de San Juan Evangelista de Pasión fue gubiada por Gabriel de Astorga en 1862.
El Discípulo Amado acompaña, dice la corporación, a Nuestra Madre y Señora de la Merced en su paso procesional, componiendo una sacra conversación cuando desfilan bajo palio en la incomparable noche del Jueves Santo sevillano, como lo viene haciendo prácticamente desde sus orígenes fundacionales según describía el Abad Gordillo, hacia 1630: «Luego siguen los religiosos del Monasterio con sus candelas en las manos, y entre ellos, con la general inadvertencia, unos músicos de canto de órgano, cantando a voz en cuello las letanías… Luego vienen las santas imágenes de María Santísima y San Juan Evangelista que la acompaña».

El Silencio
San Juan Evangelista, dice la hermandad, que acompaña a María Santísima en la estación de penitencia.
La obra sanjuanista es, asimismo, talla antigua, de candelero, retocada y modificada en la segunda mitad del siglo XVIII por Cristóbal Ramos.
La imagen de San Juan Evangelista fue totalmente restaurada en el año 2000.

El Gran Poder
Espléndida conjunción artística encontramos en el paso de palio de esta cofradía con la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso junto a San Juan Evangelista.
Este San Juan mide 1,78 centímetros y su cuerpo está anatomizado. Es un caballero propio de la España de la época, pues su autor Juan de Mesa, en puro anacronismo, lo dotó de peinado, barba de perilla y bigote ondulado como debían ir los jóvenes cortesanos de 1620.
La espectacular escultura fue restaurada recientemente por Pedro Manzano.

La Carretería
La portentosa figura de San Juan está atribuida a Pedro Roldán en 1677. Su medida es de 172 centímetros, y forma parte del conocido Misterio de la corporación sevillana, que procesiona en la tarde del Viernes Santo.
Destaca la mirada el cielo del Discípulo Amado y la gran valía artística de la talla. Tiene tallados exclusivamente rostro, manos y pies; y se asemeja al Evangelista del Altar Mayor del Hospital de la Caridad.

La Mortaja
El San Juan que acompaña el grandioso misterio de la Sagrada Mortaja es de autor anónimo, fechado entre finales del siglo XVII y principios del XVIII.

El Sol
Esta hermandad posee una Imagen de San Juan Evangelista, realizada por el escultor José Manuel Bonilla en el año 2009.
El Discípulo Amado conforma una espléndida Sacra Conversación junto a la Virgen del Sol y la Magdalena, obras del mismo imaginero, procesionando el Sábado Santo.
Es la corporación más joven en procesionar a la Santa Iglesia Catedral.

La Trinidad
La corporación escenifica en su paso de misterio el descendimiento de la Cruz del Señor, y en él también aparece una talla de San Juan Evangelista, siendo la última que procesiona en la Semana Santa sevillana, concretamente en la tarde del Sábado Santo.
Es una escultura de gran valía, sin autor conocido hasta el momento y fechada en el siglo XVIII.





