El actor y cineasta vendrá de incógnito durante la Cuaresma para, según sus propias palabras, «llenarse de Pasión»
La Semana Santa de Sevilla no deja indiferente a nadie, por muchos Kilómetros de distancia que separe, en ocasiones como ésta, a sus más fervientes seguidores.
Es el caso del actor y cineasta australiano-estadounidense Mel Gibson, quién ha confesado ser un amante de nuestra Semana Grande, aunque lo haya llevado en secreto hasta la fecha.
La estrella de Hollywood ha confesado que conoció nuestras hermandades en una visita privada cuando tenía veintitantos años, y se quedó asombrado.
Su profunda fe y el derroche de fervor en nuestros pasos, con las saetas y las petalás, ya sirvieron al cineasta para labrar el guion de «La Pasión de Cristo», estrenada en 2004.
Ahora, Gibson quiere regresar a la ciudad del Guadalquivir para la Cuaresma, para imbuirse del «olor de azahar y de la pasión que tiene Sevilla».
Será no obstante una visita de incógnito, pues el cineasta tiene la intención de llevarse «alguna bolsita de incienso para el rodaje» y hacerse hermano de una cofradía de la Madrugá, su jornada preferida.
Respecto a la Imagen que le despierta más devoción, Gibson ha dicho que «él es de Gran Poder hasta las trancas», pero que el andar de Triana «le pone los vellos como escarpias».
El ayuntamiento y varias cofradías ya preparan el recibimiento para acoger a tan prestigioso amante de Sevilla y su Semana Santa.





