El barrio vivió otro día grande con la procesión de la Dolorosa
Eran las siete en punto de la tarde cuando se abrían las puertas de la iglesia que lleva su nombre.
La cruz alzada junto a dos acólitos ceriferarios empezaban a bajar la rampa mientras el sol bañaba la fachada y los rayos se introducían tímidamente en el interior de la parroquia.
Y apenas cinco minutos más tarde el paso se acercaba con suavidad hasta el dintel de la puerta, y casi a cámara lenta, la Virgen salía entre aplausos de ilusión, de cariño, de añoranza y gozo.
Preciosas imágenes de la procesión de la Virgen de los Desamparados por el Parque Alcosa. Fotos: Hermandad.
Habían pasado tres años desde aquellos segundos inenarrables, y el barrio estaba de fiesta por tener de nuevo en sus calles a la Señora.
Haciendo fe a su advocación, la Virgen fue y reina y mediadora de los Desamparados, llevando aliento, consuelo y misericordia a tantas personas del Parque Alcosa y de Sevilla que necesitaban acogerse en su manto.
El cortejo desfiló por lugares tan señeros como Ciudad de Chivas, Escritor Alfonso Grosso, Ildefonso Marañón o la propia calle de la Virgen, adornada con mimo para la ocasión.
El paso de la Dolorosa estuvo acompañado musicalmente por la Banda Municipal de la Puebla del Río, que interpretó un repertorio clásico y alegre durante el trayecto.
Ya con la noche cerrada, la Virgen regresaba a su templo pasadas las doce, con la belleza de su candelería gastada y la emoción de sus hermanos y devotos, que pudieron pasearla un año más después de tanto tiempo de espera.















