Sevilla

El centro de Sevilla se rindió a María Auxiliadora

La Imagen ha visitado por vez primera el Convento de las Hermanas de la Cruz, donde se han vivido momentos de gran emoción

La Archicofradía de María Auxiliadora ha celebrado en la tarde-noche de este sábado la Solemne Procesión por la feligresía, la cual estaban adornadas en muchos puntos con colgaduras y balconeras alusivas a la Señora.

La corporación letífica salía de la Basílica salesiana a las 18:00 horas, iniciando un itinerario muy especial, ya que en esta ocasión se había ampliado para llegar hasta la feligresía de San Pedro.

Minutos más tarde, el paso de San Juan Bosco daba las primeras chicotás, exornado con claveles blancos y rodeado de alumnos del colegio, padres devotos y cofrades que se agolpaban en el patio de acceso al templo.

La Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud (Los Gitanos) acompañó al santo con sus sones, dejando momentos indescriptibles como el vivido en la Plaza de San Román cuando se interpretó la marcha “La Saeta” en homenaje y recuerdo a la cofradía de Los Gitanos.

Y el culmen de la belleza y elegancia llegaba con la flor más hermosa del jardín de Don Bosco, la Santísima Virgen en su advocación de María Auxiliadora.

Imágenes de San Juan Bosco y María Auxiliadora por las calles del centro. Fotos: Alejandro Sigüenza.

La Bendita Titular, enmarcada en su esplendoroso paso exornado con rosas blancas y estrenando los faldones laterales, iluminaba los rincones del barrio con su presencia.

El repertorio musical era exquisito. La Banda de Música María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras), ofreció un recital prodigioso tras la Señora, llegando al cénit en el Convento de las Hermanas de la Cruz, donde sonó el “Ave María” de Caccini, seguido de “Coronación de la Macarena” y “Pasan los Campanilleros”.

Fueron instantes muy emocionantes, pues era la primera vez que la Virgen salesiana pasaba por este lugar y visitaba a las religiosas, las cuales cantaron la Salve a María Auxiliadora.

Aquellos magistrales minutos culminaron con una espectacular petalada desde una terraza anexa al convento, gesto que el público agradeció con un caluroso aplauso.

Fue sin lugar a dudas una procesión redonda, con la presencia de mucho público y la alegría de volver a ver a la Virgen Auxiliadora y a San Juan Bosco nuevamente por las calles de Sevilla.