Hace 19 años, en otro 21 de octubre y en la inmensidad de la Plaza de San Pedro, Fray Carlos Amigo recibía de manos del Papa Juan Pablo II el birrete de Cardenal.
Hoy, sus paisanos de Medina de Rioseco han venido a Sevilla a descubrir esta placa en el pequeño oratorio junto a la entrada de Palacio y dejar unas flores en su tumba.
Riosecanos y sevillanos unidos por el cariño, el respeto y la admiración a D. Carlos. Y así será por siempre.







