El novillero cordobés Manuel Román acude ante la Virgen de los Dolores para pedir su protección y amparo

Sobradamente conocida es la legendaria vinculación entre el mundo de los toros y el universo cofrade. Una relación que se ha ido alimentando y potenciando a lo largo de las décadas y que se nutre de cientos de episodios que ligan de un modo u otro a las cofradías con los toros y los toreros.

Uno de estos últimos episodios ha tenido lugar este viernes en el Santuario de la Virgen de los Dolores de Córdoba, en clave al que ha acudido el prometedor novillero cordobés Manuel Román una de las grandes promesas del escalafón del que los más entendidos señalan como potencial figura en ciernes.

Román ha acudido a la presencia de la Señora de Córdoba para bendecir el capote de paseo que lucirá en su importante estreno en la ciudad de Linares y para encontrar el alimento espiritual, la protección y el amparo de una de las devociones esenciales de la religiosidad popular cordobesa cuya vinculación con el mundo del toro trasciende el paso del tiempo.