La Junta de Gobierno de la Hermandad de San Roque acaba de difundir un comunicado público «ante la información aparecida en Instagram y el Correoweb», en el que se recuerda que «el Santo Crucifijo de San Agustín es Titular de ésta Archicofradía» y se aclara que «no tiene previsto ningún Culto extraordinario a la citada imagen, tal y como se indica en los medios señalados».
Además, la corporación hispalense añade que «toda actividad de Culto interno o externo con la citada Imagen está reglado» y que «la citada publicación en Instagram no es oficial de la Hermandad como se indica en el Correoweb». «Lamentamos desde la Archicofradía Sacramental de San Roque, que se den este tipo de informaciones, sin conocimiento de su Junta de Gobierno, que pueden dar lugar a equívocos», concluye la nota.
Según recoge la documentación de la hermandad, en el siglo XIX, los monjes agustinos fueron expulsados de su convento, legando a la Parroquia de San Roque el Santo Crucifijo de San Agustín. En este siglo el Cristo de San Agustín procesionó de diversas formas: el Cristo en solitario, con la Magdalena a sus pies, con la imagen de la Virgen y San Juan. Incluso en alguna ocasión llego ir acompañado de una centuria de armados el Miércoles Santo de 1826, la Virgen de Gracia, llevaba como novedad la corona y la saya bordada.
El Cristo de San Agustín procesionó en sus últimos años, una vez por década, siendo la última realizada en 1926. Anteriormente estuvo procesionando en Miércoles Santo, hasta 1896. El actual Crucificado es obra de Agustín Sánchez Cid (1944), réplica del desaparecido en el incendio de 1936, que databa de la primera mitad del siglo XIV. Desde 1990 la Hermandad de San Roque tiene concedido el título y la advocación del Santo Crucifijo de San Agustín, por parte de la Vicaría General.





