La Virgen de las Mercedes de la Puerta Real saldrá el 14 de octubre para conmemorar el XXV aniversario de su coronación canónica

La Hermandad de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerta Real ha celebrado Cabildo Extraordinario en el que solicitaba a los hermanos un cambio de fecha en la salida procesional de la Imagen. Los hermanos de dicha corporación han dado su visto bueno, por lo que, sólo este año, la venerada Imagen saldrá el próximo 14 de octubre para conmemorar el XXV aniversario de su Coronación Canónica, el lugar de hacerlo, como es habitual, el último sábado de septiembre. En dicho Cabildo Extraordinario también se informó a los hermanos presentes del informe del estudio realizado a la Santísima Virgen para su restauración.

Nuestra Señora de las Mercedes Coronada debe su aspecto actual a Luís Álvarez Duarte, quien la remodeló sustancialmente en 1969 cuando este artista contaba la jovencísima edad de 20 años, adquiriendo entonces la fisonomía que hoy ofrece. La restauró nuevamente en el 2000.

En su precedente aspecto era de autor desconocido, más devota que artística, pero con una cierta e ingenua dulzura. Tiene tamaño menor del natural. Va un poco inclinada hacia adelante como las Dolorosas de Semana Santa, pero con expresión sonriente y grandes ojos negros, que destacan mucho dentro del menudo óvalo de su cara.

Destaca el detalle importante de que es una de las pocas Vírgenes de Gloria procesionales que no muestran al Niño Jesús en sus brazos. En la delantera del paso sí aparece un Niño exento; su cabeza fue también renovada por Duarte, pero ni en tamaño ni en estilo se corresponde con la figura de la Virgen.

La gran devoción que suscita, se apoya sobre la circunstancia de que su capilla constituye uno de los escasos “tabernáculos públicos” que aún quedan en nuestra ciudad, siendo a su barrio lo mismo que la Pura y Limpia al Postigo.

Restauraciones: En 2000 el Convenio con la Caja San Fernando otorgó una ayuda de 200.000 pts. y Álvarez Duarte vuelve a intervenir en la imagen para un proceso estrictamente de resanamiento y conservación. Tras dos meses de duración, las tareas quedaron concluidas el 12 de septiembre, con antelación suficiente para los cultos de la Virgen, justo cuando el día 24 se le iba a imponer la medalla de oro de la Ciudad.

El 16 octubre de 1997 la Hermandad de las Mercedes solicitó al Arzobispado que al acto realizado un cuarto de siglo antes se le concediese carácter canónico, igual que se había hecho con otro caso similar. Tal solicitud sería atendida un año después. El 15 de octubre de 1998 el Cardenal arzobispo de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo, dictó un decreto por el cual se concedía carácter canónico a la coronación piadosa o solemne efectuada el 24 de septiembre de 1972, en la cual se impuso una Corona de Oro a la Santísima Virgen de las Mercedes.

Para el 9 de noviembre estaba prevista la bendición, por el mismo arzobispo, de la Casa de Hermandad, nuevas dependencias construidas al lado de la capilla. Sin embargo, por imposibilidad del prelado, presidió el acto el vicario episcopal de zona, don José Luís Peinado. (Por tanto, resulta matizable el cuadro de azulejos que dice: “Por acuerdo unánime del Cabildo de Oficiales celebrado el día 14 de Octubre de 1998. Estas dependencias fueron bendecidas por el Excmo. y Rvdmo. S. D. Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla. Sevilla, 9 de noviembre de 1998”)

Para la procesión del domingo 27 septiembre se anunciaron varios estrenos, como una blonda para el tocado de la Virgen, donada por un grupo de hermanos y devotos, así como unos pendientes de oro y un cíngulo bordado para la saya de salida (realizado por Fidelia Tercero Valero según diseño de Mariano Martín Santonja). Restauración de varias insignias de orfebrería y dorado de las coronillas de los guardabrisas, por el taller de Manuel de los Ríos. Por otra parte, la corporación se planteaba la restauración del paso procesional, que por su elevado coste, se iría haciendo por fases durante los próximos ejercicios. Se trataba, pues, de un proyecto “a largo plazo”, como dijo a la prensa José Antonio Fajardo Romero, hermano mayor durante este activo e importante momento.

Iconografía

La Santísima Virgen aparece de pie con las manos abiertas, en la típica posición de las dolorosas. En la mano derecha porta el cetro y en la izquierda habitualmente el rosario y una azucena. Aparece ataviada con corona, ráfaga y media luna.

Hasta el año 2013, la Virgen carecía de los atributos propios de la iconografía de la Merced que por influjo quizá de las mismas dolorosas de Semana Santa, esta efigie abandonó a finales de los años 60.

Durante la salida procesional la Virgen lleva el escapulario mercedario, escapulario de mano, manto blanco y en su mano izquierda, unos grilletes. Al reservarse estos elementos para el día de la procesión, el resto del año la Virgen aparece vestida con el resto del ajuar que posee en diferente tonalidades según el tiempo litúrgico y sin perder por lo menos el escapulario de mano en el lado derecho y los grilletes en el izquierdo.