La Hermandad de La Paz inició el pasado mes de junio una nueva etapa de la mano de Julio Mifsut, elegido Hermano Mayor y apoyado por su Junta de Gobierno, tras obtener el respaldo mayoritario de sus hermanos en el Cabildo de Elecciones convocado al efecto. La casa hermandad ha sido testigo de esta entrevista concedida, muy amablemente, a Gente de Paz, en la que se han ido desgranando diversos temas de interés relacionados con la corporación capuchina.
– ¿Cuándo y por qué decide presentarse a las elecciones para hermano mayor de la Hermandad de La Paz?
He estado de Vice Hermano Mayor con Enrique Aguilar. Estuve de Vice Hermano Mayor con Manuel Quirós y luego de tesorero… La idea era darle continuidad a la Junta de Gobierno y al mandato de la Hermandad. Estas son las razones por las que decidí presentarme y fui propuesto por el anterior hermano mayor. Al final salí elegido por 193 votos a favor frente a 108 en contra.
– ¿En qué momento decidió presentarse?
Yo quería ser hermano mayor desde seis meses antes de las elecciones. No me pronuncié porque lo que yo quería es que me propusiera la Junta de Gobierno, no que saliera de mí directamente. Y así fue.
«Yo quería hacer un cambio radical»
– ¿Cuál es su estado de ánimo actual?
Con muchas ganas e ilusión de hacer muchas cosas. Hemos arrancado con mucha potencia. Hay ganas de hacer muchas cosas, pero hay muchos escollos y palos en las ruedas. No obstante, eso no presenta ningún problema. Esta Junta de Gobierno tiene mucha fuerza, es prácticamente nueva entera y tenemos, tengo muchas ganas, como he dicho.
– ¿Qué cree que se ha hecho mal en los últimos años y qué cree que hay que cambiar?
Se ha hecho bien que hemos celebrado una Coronación. Se ha hecho bien que hemos hecho una casa de Hermandad. Esto ha hecho que la Junta se desgastara mucho. Se había dejado un poco de lado la atención a los hermanos, la caridad, la formación… por eso mi proyecto se basa principalmente en estos temas: atender más a los hermanos, que esta sea la Casa de Hermandad de todos los hermanos, la formación, que ha pegado un cambio radical. Ya se ha celebrado la primera sesión y ha tenido muchas acogida. Respecto al tema de la Caridad, le estamos dando un impulso bastante potente, que queremos continuar en el tiempo.

– ¿Cuáles son esos palos de las ruedas?
Principalmente que la Junta de Gobierno es totalmente nueva. Sólo han permanecido María José Sánchez, en secretaría; Ángela Ferrín, que no estaba en la Junta de Gobierno anterior, pero llevaba un año trabajando conmigo, en tesorería; y Cristóbal Rosero en patrimonio; el resto de personas, son nuevos. Entrar en una casa en la que todo es totalmente nuevo… cuesta trabajo
– ¿Y por qué una Junta de Gobierno tan nueva?
Porque quería hacer un cambio radical; el ambiente que había no digo que fuera malo, pero no me gustaba y quería darle un cambio completo. Se ofrecieron algunos puestos a algunos hermanos, pero no querían esos puestos, querían otros. Por ello decidí hacer una junta completamente nueva.
«Se había dejado un poco de lado la atención a los hermanos, la caridad y la formación»
– ¿Qué piensa cuando escucha la expresión Soho Bailío?
¡Eso es una barbaridad! ¡Esto no es el Soho Bailío, esta es la Casa Hermandad de la Hermandad de la Paz! Esto no es una sala de fiestas.
– ¿Y de dónde cree que viene esa expresión?
Porque esto era más que una casa hermandad, un lugar de copas. Yo no quiero que sea un lugar de copas. Y tengo que aclarar que se intentó evitar. Personalmente no quiero que sea conocido por Soho Bailío, sino por la Casa Hermandad de la Paz. Una casa para los hermanos de La Paz y quienes traigan los hermanos de La Paz.
«Esto no es el Soho Bailío, esta es la Casa Hermandad de la Paz. Esto no es una sala de fiestas»
– Aunque ya ha dado una pincelada, ¿qué opina de la obra social que hasta ahora ha implementado la Hermandad, incluida la de la coronación?
A la obra Social de la Coronación se aportó una cantidad fija que se destinó prácticamente a dar de comer y las primeras atenciones a los muchachos que estaban allí recuperándose. Luego está la participación con Adevida con juguetes y con los padres Capuchinos. Bajo mi punto de vista creo que se debería hacer algo más. De ahí que intentemos implementar medidas para que se aumente la obra social exponencialmente.
– El anterior hermano mayor anunció la candidatura de Julio Mifsut en un Cabildo General de Hermanos, en febrero, donde se hizo público y dijo que usted era su candidato, el que iba a apoyar, ¿cuáles han sido las causas del distanciamiento que se ha producido en los últimos meses entre ambos?
Las causas del distanciamiento son que yo tengo una manera de entender la Hermandad. En muchas cosas coinciden con la suya y en otras, no. Yo quería hacer una hermandad no nueva, pero sí una nueva manera de actuar. Si las personas no van a cambiar o no quieren cambiar, hay que cambiar de personas. Y no tengo nada en contra de Quique, absolutamente nada, porque hemos sido amigos desde que empezamos con esto. Pero sí es verdad que no ha querido sumarse a lo que tenemos aquí nosotros.
– ¿Y piensa que a él le han sorprendido algunos de los pasos que se han dado?
No sé si le han sorprendido o no, lo que sí es verdad es que no ha habido feeling entre los dos a la hora de conformar esta Junta de Gobierno.

– Porque, ¿su intención sí era contar con él a priori?
Sí, por supuesto. Y es mi intención porque es un trabajador nato, es una persona que no para de trabajar por la Hermandad, pero como he explicado anteriormente, mi manera de pensar es una y la suya era otra y no se quiso sumar al proyecto.
– En el último proceso electoral vivido, sobre todo a través de redes sociales públicas y privadas, se produjeron comportamientos poco edificantes incluidas graves acusaciones e insultos, ¿cómo valora todo lo sucedido?
¡Una barbaridad! ¡Eso fue una barbaridad! Lo es porque han habido descalificaciones personales a la Junta de Gobierno actual y a la Junta de Gobierno anterior. Descalificaciones a personas con las que yo contaba para la Junta actual y que, sin ningún motivo, las descalificaron atacando a lo personal.
«Si las personas no van a cambiar o no quieren cambiar, hay que cambiar de personas»
– ¿Qué es lo que más le ha dolido?
¿De la campaña? Personalmente, un tema que me dolió fue la decisión de «bajarse del barco» del que iba a ser mi mano derecha en esta Junta de Gobierno, debido a las descalificaciones y los ataques personales que sufrió. Además, de que por culpa de toda esa campaña yo he perdido a uno de mis mejores amigos, que era Quique. Aunque bueno, no lo he perdido como amigo, porque seguirá siendo mi amigo; pero prácticamente no tengo ninguna relación con él.
– ¿Y qué es lo que más le ha sorprendido positivamente ?
Lo que más me ha sorprendido positivamente es que la Junta de Gobierno que estaba gestándose en ese momento no ha reaccionado. Yo pedí por favor que no se reaccionará en redes sociales, que no se entrara al trapo, que no descalificásemos a nadie, que no fuéramos contra nadie y, la verdad, es que me ha sorprendido que no hemos respondido a nada.
«No le dije a nadie tú serás el próximo capataz»
– ¿Habló usted con el director de Gente de Paz, Guillermo Rodríguez, o con algún miembro de su equipo para que hubiera un trato de favor en el medio de comunicación que dirige?
Esta es la primera conversación en público y en privado que tengo con vosotros, salvo algún saludo por la calle. Yo no he pedido nada ni a favor ni en contra.

– ¿Se le ofreció a alguien de nuestro equipo algún puesto o algún sitio de privilegio?
¡Jamás! No porque no seáis válidos, que no lo sé, sino porque nuestra relación no es como para ofreceros un puesto en Junta de Gobierno ni nada parecido.
– ¿Cómo ha diseñado su Junta de Gobierno? Las personas que la conforman, en su mayoría, carecen de experiencia en la gestión como integrantes de una Junta de Gobierno, ¿cómo y por qué los ha elegido?
Yo tenía un importante pilar, secretaría, que la tenía fija con María José Sánchez quien, además, a la que acompaña su hijo, lo que puede ser un buen futuro. El otro pilar era tesorería, Angela Ferrín, que ha estado conmigo en tesorería el último año. Además, tiene formación en Económicas. La vocalía de Patrimonio la tenía fija con Cristóbal Rosero. Los demás, son gente joven con ideas, sino nuevas, sí novedosas, que empujarán y tirarán del carro. Propuse a Raúl Bueno por ser un trabajador nato, una persona incansable. Jesús Durnes, vice hermano mayor y diputado formación y cultos, es muy bueno y tiene una formación excepcional no solo religiosa. En la diputación de caridad elegí a David López, pues la relación y el conocimiento que tiene en este ámbito es muy grande. Y en la diputación mayor de gobierno, Jorge de Luis Barazal, creo que es una buena apuesta, pues tiene muy buenas ideas, que van a dar un resultado espectacular para todos los cambios que queremos hacer, si podemos. Era gente desconocida en la Hermandad porque nunca habían tenido un puesto, pero que viene con ilusión.
«Yo pedí por favor que no se reaccionará en redes sociales, que no se entrara al trapo, que no descalificásemos a nadie, que no fuéramos contra nadie»
– Uno de los temas más candentes ha sido la gestión de la cuadrilla del paso de palio, ¿cómo surge la elección del nuevo capataz?
La cuadrilla estaba muy dividida. Vicente Mengual, capataz general, tenía un segundo de a bordo, Ildefonso Morales Amate, y después estaba Manuel Ceular. Una parte, no sé en qué porcentaje, estaba con Amate y, la otra parte, estaba con Ceular. Ambas partes parecían irreconciliables, tal y como se reflejaba en redes sociales. Yo le dije a ambos, y a todo el mundo, que cuando fuera hermano mayor, si es que algún día llegaba a serlo, la Junta de Gobierno decidiría quién sería el siguiente capataz. Tuvimos una Junta de Gobierno de muchas horas, muy larga y muy dura, porque se abordaron muchos temas. Al final propusimos que fuese Rafa Giraldo el nuevo capataz, ya que es hermano de la Hermandad, tiene mucho recorrido en este ámbito y creo que hay mucha gente a la que le gusta mucho.
– ¿Fue una junta de gobierno muy dura por el tema del capataz o por otros temas?
Fue dura porque se trataron muchos temas. Fueron muchas horas y fue muy densa. Aparte, ese tema era un tema duro.
– ¿Qué espera de él?
Que trabaje y que haga trabajar a los costaleros, pero sobre todo que los integre en la Hermandad, que los costaleros vengan a la hermandad, que es su casa
– ¿Hubo más alternativas o usted tenía claro que era la opción que había que elegir?
Yo tenía claro que nuestra alternativa era Rafa Giraldo si no salía ninguno de los anteriores. O sea, si la Junta decidía que no podía ser ninguno de los dos anteriores, mi apuesta era Rafa. La Junta decidió que fuera él.
«La cuadrilla lo que tiene que hacer es que la Virgen entre y salga maravillosamente bien»
– ¿Le ha ofrecido el llamador del palio a algún miembro del anterior equipo, Vicente, Amate o Ceular?
A Vicente no, porque yo hablé con él que no sería capataz general; algo que él tampoco quería y que yo creo que no debe ser. Respecto a los otros dos, yo dije que la Junta de Gobierno decidiría el capataz.
– ¿Usted no le dijo ni a Amate ni a Ceular: «tú serás el próximo capataz» entonces?
«Tú serás el próximo capataz», no. Si alguien lo ha interpretado así, yo desde luego no le dije eso a nadie.
– ¿Qué piensa que hay que cambiar en la gestión de la cuadrilla? ¿Cree que ha habido errores?
La verdad es que estoy bastante separado de las cuadrillas. Yo me he dedicado a ser tesorero en estos últimos cinco años con todo lo que eso ha implicado, y he estado un poco separado. ¿Errores? Supongo que habrá habido alguno pero no te puedo detallar uno concreto.
«A lo mejor, cuatro años se quedan cortos para todas las ideas que hay»
– Giraldo ha tenido total libertad a la hora de conformar su equipo, ¿tendrá libertad para elegir a sus costaleros?
Sí. Por falta de técnica o por falta de confianza. Conociendo a Rafa Giraldo espero que no sea por animadversión personal.
– ¿O porque piense que alguien puede crear mal ambiente en la cuadrilla…?
Eso es falta de confianza. Tiene total libertad, ha tenido libertad para escoger a sus cuatro o cinco miembros del equipo. Con la cuadrilla lo que tiene que hacer es que la Virgen entre y salga maravillosamente bien.
– ¿Qué grado de autonomía tendrá Giraldo a la hora de decidir la forma de andar del palio y la selección del repertorio?
De entrada, tendrá total autonomía en la forma de andar. No obstante, si vemos algo que no nos guste, se le comunicará. Para ello, se van a hacer varios ensayos con el palio montado. En la selección del repertorio me ha pedido el montaje de algunas marchas, y sin ningún problema. Yo tengo absoluta confianza en Vicente y ahora en Rafa Giraldo, además de una amistad tremenda con Vicente y la que estoy forjando ahora mismo con Rafa Giraldo.
«No apoyo la decisión de prescindir de costaleros de cierta edad sólo por el hecho de cumplir años»
– ¿Cómo definiría la situación y el funcionamiento de la cuadrilla del paso de misterio?
La cuadrilla del paso de misterio no tiene ningún problema. Se cambió hace poco a caída natural y parece que ha funcionado bien. El paso sigue saliendo de manera majestuosa y hay simbiosis con la banda. No creo que haya nada que cambiar.
– ¿Apoya la decisión de prescindir de costaleros de cierta edad como ha ocurrido en años anteriores sólo por el hecho de cumplir años?
No. ¡No lo apoyo! Si la persona está en condiciones físicas y, sobre todo mentales, que salgan de costaleros. De hecho, en la coronación no ha habido ese hándicap, al igual que en el último Miércoles Santo, por lo que eso prácticamente se ha derogado.
– ¿Ve la Paz en la Madruga?
A corto plazo, no. A medio plazo, tampoco.
– Pero, ¿le gustaría? ¿Es algo que se le haya pasado por la cabeza?
No, a mí personalmente, como Julio Mitsuf, no.
– ¿Y como Hermano Mayor de la Paz?
No. Que dentro de 50, 30 o 20 años haya un cambio brutal en Córdoba, no lo sé… pero yo no me planteo pasarme al Jueves Santo o a la Madruga. La idiosincrasia de la Hermandad se perdería en muchos aspectos.
«¿La Paz en la Madrugá? A corto plazo, no. A medio plazo, tampoco»
– ¿Qué opina del horario de recogida «discotequero» sufrido por la Cofradía en los últimos años?
Hombre, discotequero no. Era el horario con el que salíamos; teníamos una entrada a un horario y por diversas vicisitudes a lo largo del recorrido, entrábamos más tarde de la cuenta. Discotequero no, porque no había discotecas, pero entrábamos más tarde de la cuenta. La Hermandad tiene que entrar antes, y vamos a intentarlo.
– «Discotequero no» lo podríamos poner entre todos los paréntesis que queramos, porque en los últimos años no habría discotecas, pero el cachondeo generalizado que había en los Jardines de Colón era brutal, hasta un botellón. Al final que la Hermandad se recoja cerca de las cuatro de la mañana potencia este tipo de cosas.
Lo que pasa es que han habido retrasos y vicisitudes de toda índole que han provocado que suframos retrasos de una o dos horas. Intentaremos entrar bastante más temprano.

– ¿Baraja renunciar a pasar por San Zoilo el Miércoles Santo?
No, ahora mismo no.
– ¿Prefiere regresar a Capuchinos por Alfaros o por el recorrido de los últimos años?
Depende del horario por el que nos hagan pasar por carrera oficial.
– ¿Y si la Paz fuese segunda por delante del Calvario?
Hasta que no sepamos el orden de paso por carrera oficial y la hora de entrada, no podemos decir nada de eso, porque la ida la tenemos clara pero la vuelta, no.
– ¿Los jardines seguirán formando parte del recorrido?
Sí, rotundamente.
«No barajo renunciar a pasar por San Zoilo ni por los Jardines»
– ¿Cómo va a lograr la reconciliación social en el seno de la Hermandad y que regresen a casa los muchos hermanos que se han marchado en las últimas dos décadas?
El otro día, en la formación vi a un hermano, que fue uno de los primeros que me recogió en la Hermandad, con su mujer, que llevaba muchos años sin venir; hoy ha entrado uno, que se ha quedado en el cancel de la puerta, que no había entrado en muchos años. Le hemos dicho que a su casa viene y ha entrado…
– Pero, ¿hechos concretos? Pienso que como Hermano Mayor de una hermandad que tiene una fractura social como la que tiene la Paz, un problema que tiene todavía y que no es consecuencia únicamente de la última Junta de Gobierno, sino también de anteriores, su actitud tiene que ser un poco más proactiva; a lo mejor hay hermanos a los que hay que invitarles a que vengan…
A invitarles a que vengan, está todo el mundo invitado. El otro día, en la misa del primer aniversario de la coronación, estaba absolutamente llena la iglesia. Otro pulso que tenemos es el Rosario… La priostía ha abierto las puertas para que venga a trabajar todo el mundo y ha venido un número de gente tremendo…
– Sí, pero durante muchos años ha habido personas en la hermandad que han hecho mucho daño a otras… A lo mejor hay gente a la que no le basta con que le digan que las puertas están abiertas y que necesitan un empujón.
Pues si hay alguien en concreto que necesita que vaya y le diga: «ven a la hermandad, que es tu casa hermandad», se lo diré, para que sepan que su casa está aquí. Aquí hay sitio y trabajo para todos. Y ganas de que venga todo el mundo.
– ¿Cuáles son sus propuestas desde el punto de vista patrimonial?
Cambiar el guion que está un poco dejado, los estandartes, los atributos… Nuestra idea es hacer un proyecto de guion a no sé qué plazo (dependerá del coste que tenga materializar ese proyecto), con un diseñador bueno que decida la Junta. Presentaremos un proyecto en Cabildo y a partir de ahí, sí se aprueba, empezaremos a acometerlo. Íntegro, desde la Cruz de guía todo lo que haga falta. Si vemos algún enser que esté bien y que no haya que cambiarlo, por su importancia en la Hermandad o porque esté en buenas condiciones, se respetará.
«Si alguien necesita que vaya y le diga: ven a la hermandad, que es tu casa, se lo diré, para que sepan que su casa está aquí»
– ¿Se modificará el hábito nazareno para que, por fin, toda la cofradía lleve capa?
Es una de las ideas que tenemos encima de la mesa, intentar que todos los nazarenos vayan con capa y que tengan la túnica en propiedad. ¿Que podamos hacerlo o no? A ver cómo sale…
– ¿Pero cambiando el diseño del hábito?
Habrá una comisión que lo estudie.
– ¿Su proyecto es a cuatro o a ocho años?
Ahora mismo a cuatro y cuando acaben esos cuatro años. Depende de lo que haya cumplido y las ganas que me queden, donde esté con mi trabajo, que me condiciona mucho, y mi familia, iré a por ocho o no. Ahora mismo es a cuatro, y la idea es que el proyecto debe ser a ocho años porque, a lo mejor, cuatro años se quedan cortos para todas las ideas que hay.





