El capirote | El conteo de nazarenos, de sacar pecho a sacar las garras

Si hay un tema espinoso para las hermandades y cofradías de nuestra ciudad, ese es sin duda el de la revelación del número de nazarenos. Me consta que algunas han insistido en que no se hicieran públicos, mientras que otras se han afanado en rodearse de argumentos para justificar el número de componentes de sus filas, sobre todo aquellas que han sufrido un descenso en el número de miembros. ¡Qué nervios! ¡Qué disgusto!

Argumentos variopintos que van desde el día de salida o el residir en el casco antiguo —cada vez más despoblado de sevillanos y más atestado de pisos turísticos, cuyas ganancias recalan en los primeros— hasta la afirmación de que están creciendo en número, pero al ser de corta edad, su estancia formando parte de los cortejos, es menos duradera. Sorprenden tales actitudes, porque el hecho de justificar ciertos aspectos no hace más que ahondar en la superficialidad del universo cofradiero. Si esta existe en la sociedad —parece estar más presente que nunca—, ¿no iba a estarlo en la Semana Santa, que se nutre fundamentalmente de ella?

No vean la que se lio cuando se filtró la lista del Miércoles Santo. ¡Cómo echaban humo los chats! Desde 2009 y 2014 no teníamos un conteo por parte del Consejo. Y los últimos años, cuando la lluvia hizo acto de aparición, vino a apaciguar a aquellos que no querían que se llevase a cabo el tan sonado análisis. Pero la seguridad manda y era obligación realizar un estudio. Otra cuestión es que se hiciera público o no. Porque si nos fiamos de los números facilitados por las hermandades, tendríamos que ver cuántas han inflado en demasía sus cifras, entre las que se hallan las que siguen el runrún de justificar su caída por el número de infantes, que no aguantan hasta la carrera oficial .

Los datos no dejan indiferente a nadie, excepto a aquellas que permanecen estables, que en este mundo formarían parte de las que se han estancado, que no sabe uno qué es peor. En su mayoría, la Semana Santa ha crecido en número de nazarenos, en una capital que pierde habitantes cada año. Porque las políticas que se llevan a cabo no están dando los frutos deseados. Y viva el turismo en una ciudad donde el sevillano cada vez la siente como menos propia. Sería interesante conocer el lugar de procedencia de aquellos nazarenos que llegan desde el exterior. Y no solo de la provincia sino fuera de ella. ¿Y qué me dicen de los costaleros? ¿Acaso son todos de Sevilla capital? Las conexiones, que han mejorado con respecto a 2009 también es un factor a tener en cuenta. ¿Y la fuerza de las hermandades? ¿Alguien puede negar su influencia más allá de nuestras fronteras?

El conteo de nazarenos ha dejado curiosos datos. Para quienes piensan que en el centro es difícil crecer, allí tenemos al Amor, con un 111% o el Carmen que, con un 131%, a pesar de que sus números sean menores, ha conseguido hacerse un hueco. Más del centro: la Quinta Angustia, con un 88%, o Jesús Despojado, con un 76%. Sin duda, la que destaca por encima de ellas es el Baratillo, que con un 75% se convirtió en la de mayor número de nazarenos del pasado Miércoles Santo. Una cofradía que sigue un canon que la diferencia del resto, esto eso, no apostar por modas, no cambiar su estilo, ser fiel a los orígenes y continuar una línea aperturista que trasciende los límites del Arenal.

Por otra parte, el análisis tira por tierra otras teorías. Los detractores de que la Virgen de la Cabeza, de las Siete Palabras, continúe formando parte de la cofradía poco podrán ahora indicar que es la culpable del descenso del número de nazarenos, ya que tan solo ha perdido dos puntos. Siete desciende la Sed, tres el Cerro y cinco los Negritos. No son datos llamativos, ni tampoco el de la Mortaja, que a pesar de dejarse un 10% tan solo pierde 36 nazarenos.

Nazarenos de la hermandad de los Gitanos el pasado Viernes Santo. Foto: Andrés González

Hay, con gran distancia, un notable incremento según el estudio, máxime si en vez de comparar con el año 2014, se hace con el de 2009, que suma todavía más hermanos. Así, con respecto al segundo de los citados años, el Domingo de Ramos vemos que la Estrella y el Amor crecen en 744 y 861 nazarenos. El Lunes Santo la única que queda por debajo de los seiscientos componentes es las Aguas, encontrando en la parte alta de la tabla San Gonzalo, que aumenta en 596. Con respecto a 2009 el Cerro pierde 40, pero si se compara con 2014 la brecha es incluso mayor. Porque el aquel año acudió al centro con 1322 nazarenos y este año lo hizo con 1247. La Candelaria suma 417 frente a los 301 de San Benito, que aún así continúa siendo la más numerosa del día, con 1658. Antes de los días grandes, el Miércoles presenta dos corporaciones con pérdidas, la Sed, que se deja 86 y las Siete Palabras, con ocho. En cambio, el Baratillo aumenta hasta los 861, todo un récord.

El Jueves Santo comienza un descenso considerable de nazarenos, que salva la Madrugada. Tan solo una de ellas supera el número mil. Pasión, con 1239, aumentando en 316 con respecto a 2009. Sin embargo, la Quinta Angustia es la que más crece del día, añadiendo 333 nazarenos más. La Madrugada es, sin duda, la jornada con mayor número de nazarenos. Todas ellas suman 3664 frente a los 3415 del Domingo de Ramos. Las carreritas del año 2000 o las posteriores no han logrado en su conjunto deslucir la jornada en lo que a número de nazarenos se refiere. La Macarena aumenta en 1404 y la Esperanza de Triana en 1079, las dos únicas que superan más de mil incorporaciones. Es llamativo que tan solo el Gran Poder haya crecido en 70 personas, siendo la que menos ha aumentado. En términos totales se coloca con 2180. Muy cerca se encuentra los Gitanos, con 2012. 168 nazarenos le harían falta a la última cofradía de la jornada para igualar al Gran Poder, y uno más para superarla y convertirse en la tercera más numerosa de la Madrugada. ¿Crecería más si se cumplieran los horarios y no fuera de las más castigadas de toda la Semana Santa? Seguro que sí. Tengamos en cuenta además la distancia de una y la otra con respecto a la catedral.

En cuanto al Viernes, tan solo el Cachorro supera la barrera psicológica del mil. Lo hace con 1643, sumando 388 nuevas incorporaciones. Por detrás le sigue la O, con 668, seguida muy de cerca por San Isidoro, con 610. Esta última suma 138 nazarenos más, y la anterior 131. Y a pesar de que la Sagrada Mortaja se deja 46 en el camino, hay que recordar que en 2009 contaba con 342 y en 2014 con 272, por lo que en comparación con el último año del conteo realizado ha sabido recomponerse y crecer. Ahora, la cuestión es la siguiente, ¿cómo será el reparto horario? ¿Será efectivo teniendo en cuenta este número o volveremos a vivir otra inestable situación donde la prensa morada vuelva a llenarse de hermanos mayores descontentos aireando su malestar?