El Cirineo | ¡Qué ganas de hacer el ridículo!

Este es el artículo de opinión más inmediato que jamás he escrito. Soy de los que piensan que las respuestas hay que darlas en frío, pero, francamente, este asunto me aburre tanto que prefiero cerrarlo cuanto antes, y a otra cosa, mariposa. He de reconocer que a la hora de redactarlo, me ha venido a la mente un comentario jocoso de mi amigo Antonio Alcántara, que me dijo, en cierta ocasión, que iba a responder a un hermano mayor, de cuyo nombre no quiero acordarme, con un artículo cuyo contenido eran cuatro párrafos con la onomatopeya de la risa: ja, ja, ja. No llegó nunca a hacerlo pero el mero recuerdo de aquella conversación me provoca siempre una carcajada mental, similar a la que he sentido al leer el comunicado, o lo que sea, que la todavía junta gestora de la Agonía nos ha dedicado este jueves. La cuestión es que, a punto he estado de responder del mismo modo que pretendía hacerlo Antonio. Pero seré un poco más explícito, por esta vez.

Para que quede meridianamente claro, tanto al todavía presidente de la gestora, perdedor en las últimas elecciones celebradas en septiembre de 2022 en el seno de la hermandad, al experto en interiorismo y a todo el que tenga a bien leer estas líneas, amigos y enemigos: cuando publicamos una noticia sobre un cabildo o asamblea, quien decide lo que se cuenta, porque es lo que entiende que interesa a nuestros lectores, de entre todo lo que se pueda hablar, que suele ser mucho y, la mayor parte de las veces muy aburrido, es el redactor de la noticia y, en última instancia, yo, como director de todo esto. Ningún dirigente va a imponer a este medio lo que hay que decir o no sobre un asunto y muchísimo menos, instar a modificar una noticia al dictado, para glosar el trabajo de una persona en concreto, bajo amenaza de publicar un absurdo comunicado como el perpetrado por la todavía junta gestora, que ha vuelto a poner a la hermandad a la que representa en ridículo. Quien quiera incienso, que se lo compre. Si alguien cree que amenazándonos con un comunicado vamos a escribir al dictado, redactando párrafos para que los añadamos a una noticia, se equivoca de medio, para eso ya tiene a otros.

Pero vayamos al meollo del asunto. Es falso que no contactásemos con miembros de la junta gestora, pero eso, quienes han perpetrado el meritado comunicado ya lo saben, porque se lo he dicho personalmente al presidente que perdió las elecciones y fue puesto a dedo por Palacio, algún día sabremos por qué. Un miembro de la junta gestora conversó conmigo, para indicarme que me iba a proporcionar, antes de que se celebrase la asamblea, toda la información relativa a los cambios implementados en el paso de palio para que los explicásemos en un artículo cuando la reunión tuviese lugar. Una promesa que incumplió por lo que no tuvimos más remedio que preguntar a algunos hermanos asistentes a la asamblea para poder contar a nuestros lectores una asunto que nos parecía de interés.

Es falso que nadie se pusiera en contacto conmigo, fui yo quien llamó al presidente después de que el experto en interiorismo tuviese la desfachatez de exigir a una de nuestras redactoras qué es lo que teníamos que escribir y con quién teníamos o no teníamos que hablar, instándola a desgranar el trabajo que había desarrollado para la hermandad. Una labor a la que se le dedicaron nada menos que dos horas de asamblea, para aburrimiento de muchos, que será muy importante para experto y junta gestora, pero que a mí, particularmente, me importa entre cero y nada y creo que a mis lectores, tampoco. Dos horas hablando de cómo se doblan los pañuelos, entre otros asuntos de similar índole, me parece ridículamente absurdo y estéril, pero, aunque fuese extremadamente interesante, si yo estimo que no se habla de ello, no se habla y punto. Porque quien decide, en última instancia, lo que se cuenta en Gente de Paz es el director de Gente de Paz, no un presidente, un hermano mayor o un experto en interiorismo, aunque tenga 20 años de experiencia en el sector textil para la decoración. Si el experto quiere publicidad, que pague un espacio publicitario; le atenderemos gustosamente. Tampoco contamos que la asamblea comenzó minutos más tarde de lo previsto ni por qué. Y podíamos haberlo hecho. Por cierto, no es la primera vez que alguien acosa o interpela a miembros de este equipo, por teléfono y por otras vías. Y el efecto siempre fue el mismo: ninguno.

Respecto a los presuntos errores de la noticia original, la cosa es muy sencilla: está la palabra de unos (hermanos que acudieron a la asamblea) frente a la de otros (los firmantes del comunicado). Decidan ustedes a quiénes creer. Sólo asumo como error, que el redactor utilizó la palabra «pollero» en lugar de «candelero» al hablar de la intervención realizada a la Virgen. Ya le hemos castigado con 40 latigazos por ello. Lo demás, es rotundamente cierto. Incluido el hecho de que algunos hermanos entendieron que la opción de salir desde el barrio y terminar la salida procesional en la Catedral había sido sugerida por la Agrupación de Cofradías, porque el presidente no supo o no pudo explicar que la propuesta era idea suya. Difícilmente podíamos indicar, en una noticia, que dijo algo si no lo dijo. De momento no somos adivinos. Nosotros explicamos lo que, a raíz de su discurso, entendieron los hermanos. Si uno no se explica, no debe sorprenderse de que no le entiendan. La única realidad es que el todavía presidente dijo lo que dijo y no podemos imaginar lo que quería haber dicho.

Se habló de la destitución del anterior capataz («no renovación» dice el presidente, destitución digo yo) y hubo polémica y desmentidos al respecto. Y no, no se explicaron las modificaciones efectuadas en el paso de palio que sí suponen la continuidad de los cambios ya iniciados con motivo de la salida extraordinaria de 2021. Verdades que, según el comunicado ha provocado un malestar que, en realidad, tiene un origen mucho más ridículo, una foto publicada en redes sociales hace años, a modo de broma, que hay quien se tomó como una ofensa personal, exigiendo una rectificación pública que entonces tampoco llegó. Así de patético es todo este asunto.

Concluyo, ya que este hilarante asunto no merece mayor dedicación, con un aviso a navegantes: seguiremos escribiendo de todas las hermandades que estimemos oportuno, cuando nos parezca oportuno, informando de lo que nosotros creamos relevante y jamás nos plegaremos ante las advertencias, amenazas o cualquier medida de presión ejercida por personas, personajes y personajillos con poder o sin él, como nunca hemos hecho aunque eso haya supuesto ser vetados por algunas hermandades cordobesas, pocas, pero algunas. ¿Realmente alguien pensaba que con este tipo de artimañas íbamos a arrodillarnos asustados? Quien así lo crea, demuestra no tener ni la más remota idea de nuestra trayectoria. Visto lo visto ya es tarde para explicárselo a algunos pero a ver si, al menos aprenden, para que afronten con mayor serenidad lo que les queda al mando, evitando poner en ridículo a las hermandades a las que representan por una rabieta infantil y un ataque de soberbia. Que os va a salir una úlcera…