Entrevista | Curro Claros: “Me haría ilusión ya no dibujarle, sino recibir un encargo por parte de La Esperanza de Triana, La Estrella, La Macarena o Medinaceli”

Curro Claros


En la siguiente entrevista, el reconocido diseñador malagueño, reflexiona sobre su estilo, sus inicios y los retos que tiene por delante

Francisco de Asís Claros (Málaga, 1985) es, pese a sus solo 39 años, uno de los diseñadores andaluces con más trayectoria. Conocido como Curro Claros, en Málaga se ha hecho un espacio propio (habiendo realizado obras para el 80% de las cofradías de la capital costasoleña), gracias a un estilo personal que ha encajado como un guante en numerosas hermandades.

Pero su labor va más allá de Málaga y, en Andalucía, Alicante o Madrid, también se pueden encontrar trabajos suyos. Sobre los retos que tiene por delante, su trayectoria, estilo y comienzos hablamos en la siguiente entrevista, no pierdan detalle.

-No llegas a los 40 años y tu trayectoria ha sido muy intensa, cuál es el secreto.

A lo mejor, mantenerme fiel a mi estilo; poner la mirada en los diseños y en la estética un poco más antigua; y no dejarme guiar por las modas o influencias de diseño que se tercien. A lo mejor ese es el secreto.

-Tienes un estilo personal.

Por mi versatilidad a la hora de dibujar en distintos registros artísticos, no me encasillo en un estilo. Casi todo el mundo se ciñe a parámetros ya existentes y yo puedo bucear en distintos estilos y no se me caen los anillos, o no me da vértigo, dibujarte con registros manieristas, del más puro estilo barroco o gótico. No le tengo miedo a eso. Para muchas hermandades a la hora de encargar, ven en mí -o al menos eso creo- a alguien que tiene facilidad a la hora de interpretar la idea que ellos me vayan a trasladar.

-¿De qué fuentes has bebido?

He bebido de varios diseñadores de cabecera, sobre todo en Málaga capital, como han sido Juan Casielles del Nido -que fue un referente aquí en Málaga en los ’70, ’80, cuando se empezaron a refundar todas las hermandades-, me he fijado mucho en Eloy Téllez, en Fernando Prini. Eso en cuanto a los artistas contemporáneos, en cuanto a artistas pasados los que se salían un poco de las reglas marcadas en el diseño, como Herminia Álvarez -que dibujaba para los talleres de Olmo- con esas palmetas y esas sogas rozando un poco lo árabe. Son diseños que me han llamado muchísimo la atención y que se han salido del movimiento regionalista, que es de donde casi todo el mundo sigue bebiendo hoy día. Yo también caigo en eso, pero intento mantenerme en otra línea y ser un poquito más ecléctico.


“Por mi versatilidad a la hora de dibujar en distintos registros artísticos, no me encasillo en un estilo”

-¿Crees que hace falta una evolución?

También me contradigo, porque todos empezamos por eso, siendo comerciales. Lo que vende es el producto comercial, lo que la gente compra y, entonces, es lo que todos terminamos haciendo. Pero hay que buscar un ten con ten y meter ahí tu propio estilo.

-¿Cuándo sientes que te vas a dedicar al mundo del Arte?

Estudié en la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, empecé haciendo talla en madera, modelando, con dorado y policromía. Siempre he mostrado destreza para el dibujo y, si a eso se le suma que desde pequeño -por mis padres- siempre he estado muy ligado al mundo de las hermandades y las cofradías, pues tarde o temprano estaba como destinado a dedicarme a esto, porque se juntaban mis dos pasiones: el Arte y la Semana Santa.


“Lo que vende es el producto comercial, lo que la gente compra y, entonces, es lo que todos terminamos haciendo. Pero hay que buscar un ten con ten y meter ahí tu propio estilo”

Estando en la Escuela de Artes ya empiezo a tener algún que otro encargo de las hermandades, pero poca cosa, por conocidos míos o amigos que ya formaban parte de alguna junta de gobierno, me encargaban una papeleta de sitio, una orla para los cultos. Cuando vi que esto se estaba tornando en algo más serio, me paré en seco y me dije “cuidado”, me estaba viendo envuelto en este trabajo de modo profesional, de una manera casi autodidacta.

-Y cuándo viste claro que te ibas a dedicar a esto.

Fue en el 2012, cuando empecé a dibujar el ajuar de coronación de la Virgen del Rocío, que es mi hermandad. Y, a raíz de ahí, creo que las hermandades me tomaron un poco más en serio y pusieron la lupa sobre mí. El dibujar para la coronación canónica de la Virgen del Rocío de Málaga, que fue bastante sonada a nivel de Andalucía, la gente puso más importancia en mi trabajo y me llovieron muchos encargos.

Tanto es así que, después de la coronación del Rocío fue la de la Soledad de Mena y también le hice varias piezas de importancia. Más tarde llegó el trono de la Virgen de La O, de la Hermandad de Los Gitanos.

-A partir de ahí se produce una eclosión. Has dibujado para más del 80% de las cofradías de Málaga.

Considero que tengo trabajos más importantes en la provincia que en la capital. Fuera, también. Ha habido poca producción de grandes obras en Málaga y las que ha habido han sido de hermandades que ya tienen a sus diseñadores de cabecera muy definidos, de muchos años. 


“Cuando vi que esto se estaba tornando en algo más serio, me paré en seco y me dije “cuidado”, me estaba viendo envuelto en este trabajo de modo profesional, de una manera casi autodidacta”

Es verdad que casi el 80% de las hermandades de Málaga tienen obras mías, pero estamos hablando de una corona, una saya, la túnica de un Cristo, unas potencias, una orla de cultos, unos paños de bocina. Pero un palio, un trono o algo de dimensiones importantes tengo en la provincia pero en la capital no, quitando el trono de la Virgen de Los Gitanos. 

-Cuando una hermandad te hace un encargo ¿cómo es el proceso que sigues?

Lo fragmento en tres partes: labor de investigación, estudio de la imagen, idiosincrasia de la hermandad… Si la cofradía tiene un estilo muy definido y una línea consecutiva de diseño muy definida y de peso, seguir imitándola; o hermandades nuevas como la Quinta Angustia de Córdoba que te den carta libre para empezar desde cero. 

Todo eso el estudio del trabajo, después el encaje del diseño: las proporciones, composición, arquitectura. Y la tercera parte, un trabajo más mecánico, como es darle el volumen, sombrearlo, colorearlo y presentarlo casi como si estuviera hecho, que eso facilita a la persona a la que se le presenta para que se pueda hacer una idea de cómo quedará la obra una vez realizada.

-También dibujas carteles, orlas ¿es muy diferente dibujar distintos tipos de encargo?

Es bastante distinto. Ahora que está tan de moda la frase de la zona de confort, los evito. Los carteles lo hago cuando no tengo más remedio o es una hermandad con la que tenga algún tipo de compromiso o me vea en la obligación moral de tener que hacer este tipo de trabajos, porque me ocupan bastante tiempo y es algo a lo que me gusta dedicarle mucho tiempo. Soy muy meticuloso, nunca quedo contento con los resultados y me estresan bastante. Me prodigo menos en la cartelería, donde más cómodo me siento es en el diseño.

En cuanto a las orlas de cultos y las papeletas de sitio, también me ocupan mucho espacio en la agenda. No estoy aceptando esos encargos, porque también tengo otros tipos de trabajo que me impiden que les dedique tanto tiempo. 

-Además es vestidor.

Aunque es algo que ya hago menos, pero visto a la Virgen del Rocío -de mi hermandad-, a la del Rosario -patrona del Palo-, a la Virgen del Mayor Dolor -de la Hermandad de Crucifixión- y a la Virgen del Patrocinio -de la Hermandad de la Salutación-. 


“Soy muy meticuloso, nunca quedo contento con los resultados y me estresan bastante. Me prodigo menos en la cartelería, donde más cómodo me siento es en el diseño”

-Para alguien profano como yo, que le explicaría sobre cómo se viste a una imagen, qué cánones hay que seguir.

Con el mayor de los respetos, porque estás completando la labor del escultor. Siempre digo que el que termina la imagen no es el escultor, es el vestidor, porque al fin y al cabo es como se presenta a los fieles. Tienes que conseguir que se mantenga esa unción con la cual el escultor ha querido impregnar a la imagen, que nunca prevalezca la mano de un vestidor por encima de la talla, que el vestidor no tenga protagonismo, que la protagonista sea la imagen. Hay que hacerlo todo manteniendo una justa medida, tanto a la hora del atavío como a la del enjoyamiento, las prendas. Es una labor que se puede perfeccionar, se puede aprender, pero tiene un componente artístico muy importante y que requiere unos dones que tienen que salir, innatos, de la persona.

-¿Cómo es ese momento en que estás solo delante de la imagen?

Mucha gente me lo pregunta y no deja de ser algo que, los que nos dedicamos a esto, es casi, casi mecánico y, una vez que terminas de vestir a la Virgen, caes en la cuenta de que has estado delante de una imagen sagrada. Es verdad que llegamos, las camareras despojan a la Virgen de las vestiduras, se realiza normalmente un rezo y empezamos. Al principio se empieza con mucho pudor, como sin querer mirar a la Virgen a la cara, pero el trabajo se va tornando en algo  casi mecánico, porque ya entra en juego la perfección de cada uno. Se tiende a mecanizar el trabajo y entrasen juego el intentar perfeccionar. Estás más preocupado de que todo quede en su sitio, que esté bien, el mismo número de pliegues en cada lado, que los encajes estén simétricos en la cara… pierdes un poco la noción de que estás delante de una imagen que, para muchísima gente, es muy importante. Pero caes en la cuenta cuando miras a la Virgen y dices, bueno, que lo hemos hecho fríamente y de manera profesional pero mira delante de quién estás. Estamos naturalizando, de una manera muy fría, esta labor en la que cualquiera daría por pasar este ratito frente a la Virgen. Es difícil de explicar, pero es muy bonito.


“Siempre digo que el que termina la imagen no es el escultor, es el vestidor, porque al fin y al cabo es como se presenta a los fieles”

-Eres hermano predilecto de la Hermandad de la Expiración de Málaga.

He sido vestidor de la Virgen de los Dolores Coronada durante once años, cartelista, he diseñado varias obras para La Expiración y tuvieron a bien nombrarme hermano predilecto y es algo que acepté con todo el cariño del mundo. Es una hermandad a la cual le debo bastante en Málaga, que apostó por mí, no solo para ser vestidor de la Virgen, sino para -en los años que estuve en junta de gobierno- ser asesor artístico de la cofradía.

-Has realizado trabajos para muchos lugares de Andalucía ¿Has notado mucha diferencia con el modelo de Málaga?

Es verdad que Málaga, estando tan cerca de Antequera y tan influenciada por la Semana Santa antequerana, es la que se aleja un poco más de los cánones sevillanos, por decirlo de alguna manera. En el resto de Andalucía es un poco más parecido a la Semana Santa de Sevilla, en cuanto a ornamentación, tamaño de los pasos, la forma de procesionar y, en esos términos, Málaga se puede alejar un poco del resto. 

Hoy día, al estar tan globalizado todo, se fusionan mucho las semanas santas y los estilos se solapan. No he encontrado muchas diferencias, alguna diferencia estética, pero en cuanto al diseño, no.

-Para Córdoba, se da la circunstancia de que estás realizando el diseño de los guiones de dos cofradías completas: La Quinta Angustia y La Paz.

Empecé con la Hermandad de la Quinta Angustia. Rafael Jaén, su hermano mayor, se puso en contacto conmigo para encargarme el guión procesional; me personé allí; tuve una reunión con ellos; me enseñaron la Diputación y la iglesia de la Merced, quedé maravillado y es una gran fuente de inspiración para desarrollar todo el diseño del guión. Y en ello estamos, se puede decir ya que el cortejo procesional del Señor está diseñado ya en su totalidad. En breve, se presentará el paso del Señor, que es en lo que se está trabajando ahora mismo.

Para la Hermandad de la Paz y Esperanza ya había realizado un par de diseños (hice la media luna para la coronación pontificia de la Virgen y el  sello de un retablo cerámico). También se pusieron en contacto conmigo para proponerme hacer el guión procesional y he estado con ellos viendo los enseres y todo y la verdad es que me hace muchísima ilusión, porque son dos buenas hermandades y que hayan apostado por mí y me alegra bastante.

-El paso del Señor de la Quinta Angustia se va a presentar a tamaño real la próxima Cuaresma.

El paso, normalmente, se hace a escala, después se va a reproducir en grande, porque ellos tienen pensado presentar todo el cortejo del Señor y el paso como pieza central.


“(En la Quinta Angustia) me enseñaron la Diputación y la iglesia de la Merced, quedé maravillado y es una gran fuente de inspiración para desarrollar todo el diseño del guión”

-¿En el guión de La Paz entran los pasos?

No. Estamos hablando de que los pasos se mantienen, por ahora, y lo que se va a hacer es desde la cruz de guía en adelante. Piezas sueltas, que se van a ir contratando por grupos.

-También en Córdoba hiciste la cruz del Señor de los Reyes.

Estaba casi contratada la cruz del Señor de los Reyes y estaba en conversaciones con la Quinta Angustia. Llegaron los dos trabajos casi a la vez. Es una hermandad (Vera Cruz) con la que he trabajado bastante a gusto y estamos en conversaciones para proyectos futuros.

-¿Qué proyectos tienes por delante?

La presentación del paso del Señor del Soberano Poder de la Quinta Angustia, el trono del Señor de la Victoria de Málaga, un trono para la Virgen del Rosario de Vélez-Málaga y una saya para el 25 aniversario de la coronación de la Virgen de la Trinidad del Cautivo de Málaga, entre otros trabajos. Y para mi hermandad del Rocío, el Señor cumple 50 años en 2027 y estrenará potencias, potencias, cantoneras, cruz, túnica bordada y todo eso está sobre la mesa.

-¿Hay algo que no hayas hecho todavía y te gustaría dibujar?

Cuando me hacían esta pregunta hace tiempo, como soy bastante rociero, me hacía muchísima ilusión hacer un terno completo para la Virgen del Rocío de Almonte, y es uno de los sueños cumplidos, una de las ilusiones más grandes. Y ya no dibujarle, sino recibir un encargo por parte de a lo mejor La Esperanza de Triana, La Estrella, La Macarena o Medinaceli de Madrid. He trabajado para la Hermandad del Pobre de Madrid, para Alicante, pero hermandades punteras y señeras de Andalucía, como las que te he mencionado, me haría bastante ilusión. Ya no dibujarles algo, sino que pusieran el foco en mí a la hora de encargar algún diseño.