«El Real Monasterio de Santa Inés de Sevilla», nueva obra coordinada por Salvador Guijo

La Real Maestranza de Caballería acogió el pasado día 4 de diciembre la presentación de una nueva publicación que pone en valor los conventos de la ciudad. Tras el volumen que aborda la historia del cenobio de San Leandro y el de Santa Paula, ahora es el turno del Real Monasterio de Santa Inés, que vuelve a contar con la financiación de la Maestranza. Curiosamente, la fecha escogida coincide con un mes que comienza en Santa Inés con los preparativos para la veneración del cuerpo incorrupto de doña María Coronel, que se expone cada 2 de diciembre a los fieles.

El acto comenzó con la intervención de Marcelo Maestre, fiscal de la Real Maestranza, que destacó el enorme patrimonio que hay en el interior del cenobio. Tras su intervención, fue el turno de Salvador Guijo, coordinador de una publicación que cuenta con prólogo de Álvaro Pastor Torres y fotografías de Daniel Salvador Almeida, quien además ha colaborado en las dos anteriores publicaciones. El historiador destacó el legado cultural y religioso, «tan importante para nuestra ciudad que constituyen una seña de identidad propia».

La publicación se inicia situando al lector en el espacio y tiempo en el que vivió doña María Coronel, fundadora del monasterio, y cómo se fraguó una relación entre este y la sociedad hispalense que dura hasta nuestros días. Posteriormente, se encuentra la colección hagiográfica de representaciones franciscanas y dominicanas, titulado Hagiografía mendicante, que da paso a la documentación artística sobre el patrimonio inmueble y mueble del monasterio, donde se pretende que sea el propio lector quien reflexione sobre la obra artística en sí y su contribución a la historia de Sevilla. Un hecho que puede constatarse a lo largo de los siglos, respondiendo sus paredes a los gustos y estilos de cada época. Aunque, como bien indica Salvador, por encima de ello se encuentra «un componente humano que justifica que esté donde lo hace, que sus características formales sean esas y no otras, o que la mano que la ejecutó pertenezca a un artista concreto».

Tras un segundo catálogo sobre los bienes suntuarios del convento, tiene lugar el tercer y último capítulo, donde se recogen referencias al patrimonio perdido de uno de los cenobios más importantes de la capital. Aquella época dorada donde el esplendor refulgía por cada esquina, en un enclave privilegiado como es el centro de la ciudad, con aquella bulliciosa Alfalfa de hace siglos, convertida en un próspero mercado, y con la primitiva fábrica de tabacos a tan solo un paso, en la actual plaza de San Pedro. Un estudio necesario porque, aunque en su interior se custodian obras de Herrera el Viejo, Juan de Mesa o Domingo Martínez, su patrimonio podría ser todavía mayor si se conservaran piezas que acabaron saliendo del convento para no regresar. Una riqueza a la que no solo contribuyeron las novicias, cuidando con mimo su casa, sino también las distintas personalidades que con sus donaciones engrandecieron su tesoro.

La presentación concluyó con sor Rebeca Fernández Cisneros, abadesa del convento de Santa Inés, quien remarcó que a través e las páginas de este libro podrán apreciarse «las obras que las hermanas supieron cuidar con gran amor». La publicación puede encontrarse ya en librerías de la ciudad, siendo destinado su importe al monasterio.

Cita en Santa Inés

Durante estos días el monasterio acoge la octava en honor de la Virgen de Guadalupe. Esta tarde, a partir de las 18:45 se continuará con el rezo de vísperas, celebración e la eucaristía y salutación a la Santísima Virgen. Además, en torno a las 20 horas se llevará a cabo una lectura dramatizada de la leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer «Maese Pérez el organista», ambientada en su iglesia. La entrada será gratis hasta completar aforo.