La crónica | Cita histórica e inédita con el Cristo de San Agustín 

La imagen ha procesionado por vez primera en su historia 

La Hermandad de San Roque escribía esta noche una página imprescindible en la historia de la Hermandad. 

La imagen del Cristo de San Agustín, titular de la cofradía del Domingo de Ramos, ha protagonizado una espectacular procesión de vuelta desde la catedral. 

El crucifijo salía por la Puerta de Palos del templo mayor sevillano con una Plaza Virgen de los Reyes abarrotada de público. 

La ocasión merecía el recibimiento multitudinario, pues era la primera vez que salía a la calle sobre un paso la talla que gubiara Agustín Sánchez Cid en 1944, siendo una réplica del desaparecido en el incendio de 1.936, que databa de la primera mitad del siglo XIV.

La imagen emergía sobre el canasto de las andas procesionales góticas del Santísimo Cristo de las Misericordias de Santa Cruz, exornado para el traslado con claveles rojos. 

La Banda de Música de la Cruz Roja ha acompaño a la Bendita Imagen con un repertorio clásico y con mucho regusto, entre el que no han faltado piezas como “Miradlo en la Cruz” de David Hurtado, “Cristo en la Alcazaba” de Fulgencio Morón, “Jesús de las Penas” de Panteón o “Gracia y Esperanza” de José Albero. 

El regreso del señor ha contado con momentos emotivos en puntos como la calle Muñoz y Pavón, donde ha saludado a las hermandades de la Candelaria y las Nieves de Santa María la Blanca, rezándose al tiempo un Padrenuestro y un Ave María. 

También cabe destacar el leve cambio de recorrido conocido hace tan solo unas horas, el cual ha permitido que el paso transite por la Alfalfa antes de subir por Águilas y hacer un saludo a la cofradía de San Esteban.

Una vez superado este punto, la hermandad continuó por calles del barrio que no se visitan con frecuencia, como la propia Plaza del Cristo de San Agustín de Orozco, Úbeda y Juan de Vera. 

Finalmente volvía a la Parroquia de San Roque el crucificado de melena natural pro Carmen Benítez, con un andar más cadencioso que en las primeras horas de procesión..

Finalizaba una jornada ilusionante para los hermanos y devotos, quienes veían cumplido el sueño de ver al Cristo de San Agustín desfilando por Sevilla con casi un siglo de diferencia.