El presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba hace balance de sus seis primeros meses de mandato
Han pasado seis meses desde que, Manuel Murillo, fuera elegido como presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba. Con doce años a sus espaldas en las anteriores juntas y con el bagaje que le da su trayectoria en la Hermandad del Resucitado y su propio perfil profesional, Murillo nos atiende con ese talante que, desde su llegada al cargo, alaban la práctica totalidad de los cofrades.
Ello no es óbice para que el presidente aborde, en la siguiente entrevista, todos los aspectos relacionados con su mandato y los retos que tiene por delante. No pierdan detalle.
-Llevas seis meses como presidente ¿Qué balance haces?
Estoy muy satisfecho, sobre todo por el equipo que he encontrado y que he hecho, y que, además, están ilusionados. Creo que las palabras ilusión y compromiso son lo que puede representar lo que ahora mismo es la junta de gobierno.
-Durante estos meses he podido entrevistar distintas personas relacionadas con el gobierno de la cofradías y todos hablan de un cambio de talante en la junta de la Agrupación. Supongo que eso es lo que has ido buscando.
En el programa electoral, sobre todo, buscábamos dos cosas. El eslogan era ‘todos somos la Agrupación’. Porque, al fin y al cabo, la sensación que tenía era que había como dos bandos tontos. Digo tontos porque somos tontos muchas veces, no hacemos las cosas bien. La Agrupación por un lado y las hermandades por otro, y eso no es lógico. Es decir, nos cogemos todos de la mano, ya que la Agrupación no deja de ser el gobierno de una asamblea, son los hermanos mayores los que deciden. Entonces, parece absurdo que haya esa tensión y como una manera de imponer muchas decisiones que no tenían sentido, que fueran así impuestas. Entonces, hay que tener diálogo. Y, si no sale alguna vez, no saldrá, pero que no sea por parte de la Agrupación. Ese era un objetivo fundamental.
-Hay más objetivos.
Otro era la relación con vosotros, los medios de comunicación. Nosotros no podemos ser los primeros que demos las noticias. Como Agrupación, debemos ser siempre los últimos, que tengáis prioridad, porque no debe ser de otra manera. Dais ese servicio y tenéis que estar perfectamente informados.
-Siempre con diálogo
Todos somos cofrades. No quiero decir que los de antes no lo fueran -yo estaba en la Agrupación-, pero sí es verdad que quizás seamos como un poquito más dialogantes. Pienso que la Agrupación no deja de ser el gobierno de la asamblea de hermanos mayores, así está organizada. Y nos tienen que decir por dónde debemos ir. Y lo que no nos pueden tachar es de imponer ninguna idea, aunque habrá veces que habrá que hacerlo.
“La idea es que para septiembre del año que viene, se lleven a votación (los estatutos)”
Es verdad que eso exige mucho tiempo. Es mucha más dedicación que con otro tipo de dirección, porque te requiere más tiempo, más reuniones. Por ejemplo, cuando empecemos todo el tema de los estatutos, los hermanos mayores van a tener mucho peso en ese comité de desarrollo. Es decir, que no sea un documento que genera la Agrupación y que se vote (porque la otra vez se salió aprobado, pero no tenía el suficiente respaldo). Por eso, vamos a ver qué puntos hay algún tipo de conflicto. Y desde esa comisión de trabajo, en la que estén representados los hermanos mayores, podamos tener desarrollado un documento en el que estemos todos y se establezca todo lo que se necesita.
Pensemos que, los actuales, son unos estatutos de hace veinticuatro años, que se desarrollaron en un momento muy concreto con la gestora y a lo mejor, seguro, ha evolucionado la Semana Santa de manera que necesitamos otras cosas. Y la idea es que para septiembre del año que viene, se lleven a votación y podamos estar desarrollando, primero el estatuto, y a continuación el reglamento.
-¿Qué es lo más importante que va a haber en esos estatutos?
La manera de que las cofradías desarrollen su estación de penitencia dentro de unos compromisos, que muchas veces no se cumplen. Eso genera tensiones innecesarias en los días. Yo tengo una experiencia muy curiosa, en Semana Santa mi cofradía sale sola, me está llamando mucho la atención el que por cinco minutos haya tensiones dentro de un mismo día.

Creo que hay que tener más diálogo, hay que darse cuenta y entenderlo, pero siempre con el respaldo que debe dar un reglamento interno que establezca ese desarrollo de un día concreto, en donde nos respetemos todos y se cumplan los horarios.
-¿Habrá requerimientos mínimos para entrar a formar parte de la Agrupación?
Ya los había. En esa línea van a estar. Tiene que haberlos. Todo es bienvenido, pero no todo, lógicamente. Sobre todo porque la idea es sumar, no restar. Porque cuando entra una cofradía que está muy en ciernes, donde además no hay una nómina de hermanos suficientemente alta y van a hacer esta estación de penitencia muy pocas personas, en lugar de aportar lo que vas a detraer, a ese día y a la Semana Santa.
-También se rechazó, en dos ocasiones, que la Quinta Angustia entrase a formar parte de la Agrupación.
Nunca he querido entrar a conocer los criterios de cada hermano mayor, porque son muy respetables, pero es verdad que llama la atención. Fíjate que al año siguiente entró Dolores de Alcolea. Siendo además una cofradía que en principio, y al final, no va a salir en nuestra Semana Santa, porque para eso tienen su municipio. No sé si es que no está bien planteado, si no han sido capaces de trasladarle al resto de hermandades cuál es su posición y lo que ellos pretenden. Si yo digo mi verdad, no lo sé.
“Me está llamando mucho la atención el que por cinco minutos haya tensiones dentro de un mismo día”
Ellos tuvieron una jornada de puertas abiertas a la que invitaron a las hermandades, a la Agrupación; unos fueron, otros no. Quizá, el camino a lo mejor era decir, más que venir a mi casa, vamos a ir a conoceros y presentarnos en vuestras casas. No sé si por ahí puede venir, pero es decisión de la asamblea y la propia asamblea no fue capaz de incorporarlos.
-Te he preguntado por el talante, ¿cómo va el diálogo con las instituciones?
Bien, la verdad que bien. Y además es importante, porque dependemos y dependen mucho también de nosotros. Es decir, aquí hay feedback y tiene que ser así. Nosotros representamos al colectivo más grande que hay en la ciudad. Creo que más de 50.000 (personas) son hermanos de las diferentes cofradías, más las familias. Es decir, que no son solamente los 50.000 a los que nos ceñimos siendo hermanos nada más. Y, claro, el peso que tiene es importante.
“Podemos estar hablando de que en este mandato la zona administrativa esté usándose y muy avanzado el resto del espacio expositivo”
Fíjate cómo será que el Ayuntamiento está enarbolando ese proyecto, tan interesante e ilusionante, del centro de interpretación y sede administrativa de la Agrupación, en un espacio privilegiado (el antiguo convento de Santa Clara), donde va a haber una inversión importante y es el alcalde el que está -junto con su equipo- tirando de ese proyecto. Eso da un poco la idea de la relación que hay con las instituciones.
Otro dato que puede justificar esa relación es el encuentro empresarial y el salón de emprendimiento cofrade de la provincia de Córdoba que ha habido hace poco en el CEF, en el que han ido de la mano Diputación y Ayuntamiento, que han enarbolado esa iniciativa que está dando esos frutos tan importantes. La idea es seguir el año que viene con una feria, ya con otro formato, de más peso, y donde ya las instituciones, de una manera importante, incluso con otro tipo de colaboraciones, puedan llegar a darle ese espaldarazo a lo que es Córdoba dentro de Andalucía. Una feria cofrade, que ya tuvimos y se quedó parada, y que hay que rescatarla, sobre todo desde el punto de vista del apoyo a las empresas artesanas.
-Hablabas de la sede administrativa de la Agrupación, que albergará también el museo ¿Cómo van los plazos?
Ya han empezado con el Alminar. Se va a poder visitar y va a ser el elemento que va a comunicar ambas plantas. Esto no es a corto plazo, dependiendo de lo que entendamos que es corto plazo. No es para el año 2025, pero podemos, a lo mejor, estar hablando de que en este mandato la zona administrativa esté usándose y muy avanzado el resto del espacio expositivo.
-¿Le hace falta a la Agrupación una nueva sede?
Entiendo que sí. Sobre todo porque (el edificio actual) se ha quedado obsoleto y pequeño. Es muy difícil, incluso las comunicaciones, no hay cobertura, ese espacio de Córdoba está muy limitado. El edificio tiene limitaciones, es muy frío, no estás a gusto, con la distribución que tiene no puedes atender cómodamente a una visita. Ha dado su resultado, pero creo que es como todo en la vida y, ahora mismo, creo que las hermandades tienen que tener otra imagen.
-¿Y ahí también irá el museo?
Como centro de interpretación en un espacio expositivo permanente y otro con cierta movilidad, que es lo que hemos querido que tenga. Pero sobre todo, y en eso Sarai (Herrera) es muy clara, lo que quiere es un centro donde los visitantes vivan una bulla; estar debajo de un paso; sensorialmente, huelan el incienso, toquen, huelan la cera. Por el sitio que tiene y el espacio tan privilegiado, van a venir no solo los (habitantes) de Córdoba y los de la provincia, sino que van a llegar personas que no saben lo que es la Semana Santa, la han visto en fotos o en vídeos, pero esto tiene algo más. Como la Semana Santa está transversal, afortunadamente, cada uno la va a ver desde muchas perspectivas. Históricas, no todas religiosas, no tiene por qué serlo, aunque ese es el origen, pero, evidentemente, el que desde el punto de vista artístico vea la Semana Santa va a tener también su espacio. Todo eso nos permite que sea transversal y abierto a muchas personas.
Que haya una zona expositiva permanente me parece interesante. Y, sobre todo, que haya un lugar donde cada cofradía pueda hacer presentaciones de sus proyectos, que cada hermandad la haga suya. Está en el ámbito del recorrido cultural y turístico de la ciudad, y tengo la certeza de que es uno de los museos que le hacen falta a Córdoba.
-Y has hablado de ese compromiso del Ayuntamiento y la subvención ya se ha subido este año.
Efectivamente. Son 50.000 euros más. De ellos, 15.000 se van a dirigir, y así era el compromiso, a todo lo que es establecer la estrategia de la declaración de la Semana Santa como fiesta de interés turístico internacional. Porque eso requiere unos requisitos y es el compromiso que tiene el Ayuntamiento.
“Creo que el pregón del pellizco debe de existir, pero a lo mejor no siempre”
Los otros 35 (mil) son para el uso de la Agrupación y de las hermandades. Y los siguientes años la idea es mantener esos 50.000. Y como la declaración ya se ha iniciado, pues que sea para el uso y el desarrollo de la actividad de la Agrupación. Es un esfuerzo municipal importante y estamos muy contentos de ese paso.
-Ya la nueva junta ha elegido a los primeros pregoneros y cartelistas ¿Qué destacaría de esos nombramientos? ¿Con qué espíritu se han hecho?
Especialmente, para este año era un objetivo muy importante el que hubiera un respaldo a la cultura. Es decir, la Semana Santa es cultura. Y el hecho y el paso de incorporar al director de la Real Academia era básicamente por darle ese espaldarazo y esa imagen que tiene que tener la Semana Santa, también.
Eso no quiere decir que el año próximo cambie de registro, tiene que ser así. Creo que el pregón del pellizco debe de existir, pero a lo mejor no siempre. Tiene que haber un pregón donde el peso cultural esté allí. Históricamente José María Pemán ya lo hizo en Córdoba hace muchos años. Ha habido grandes autores como don Pablo García Baena. Ese perfil debe de mantenerse, no se puede perder. Y en esta ocasión lo vamos a tener.
Después tenemos, para mi gusto, a un gran pregonero de Gloria. Ya lo fue de Juventud en su momento, y Paco (Triviño) es una persona muy vinculada con las tradiciones de la Semana Santa. Está haciendo también un trabajo social enorme, porque no deja de ser el gerente del Hospital Reina Sofía, con todo lo que el hospital le da a Córdoba.
Nos va a sorprender mucho el exaltador de la Saeta. Además yo animo a que se esté presente, aunque sea el día de antes del Domingo de Ramos, se haga el esfuerzo. Creo que esa parte del flamenco que es tan nuestra y tan vinculada a nuestras tradiciones como es la saeta, debe de tener un sitio mejor que el que tiene. La labor que están haciendo en la Escuela de Saetas de Córdoba y en el resto de provincias me parece que es ideal, que haya gente joven como Rosario Córdoba, Paco Mira y grandes saeteros y saeteras estén muy presentes en el día a día. Me parece que va a haber un guiño muy importante a la creación de esa escuela de saeta andaluza.
Entendimos que tenía que ser un dominico el que desarrollara este año por el 600 aniversario del primer rezo que hizo Beato Álvaro de Córdoba en Occidente y lo hizo ahí en el Scala Coeli. Creíamos que el titular que presidiera el vía crucis de la Agrupación, el Cristo de San Álvaro, era un espaldarazo a ese efeméride tan importante que va a tener Córdoba y claro, quién mejor que un dominico el que haga esa exaltación.

Y, en cuanto a juventud, es que hay tan buena juventud y este chico ya nos ha sorprendido y fue una decisión muy fácil y unánime. Creo que es el camino bueno, esa juventud que después pregonará a lo mejor las Glorias o la Semana Santa, y que Córdoba le dé ese sitio privilegiado a tanta gente buena que hay, que será el relevo y es el presente, no solamente el futuro.
Los cartelistas son muy buenos. El cartel de Gloria va a ser un pelotazo seguro, ya lo fue el año pasado. El cartel (de Semana Santa) va a gustar mucho por ese cromatismo que tiene el autor en su creación.
-Has nombrado la exaltación de San Álvaro y el Cristo va a presidir el Vía Crucis
Lo tenemos claro, fue una aportación muy buena y la verdad es que va a tener una trascendencia importante. Es que si dejamos pasar ese efeméride, creo que le hacemos un flaco favor a Córdoba y al Beato Álvaro, por supuesto. Tengo claro que eso tiene que estar, porque puede dar un espaldarazo muy grande, no solamente a nivel local, sino incluso con otras trascendencias ¿Por qué? Porque está tan asentado el rezo del Vía Crucis en la cristiandad, en Occidente, que sacar eso a colación va a fomentar el rezo del Vía Crucis. Lo tengo claro.
-Y todo de lo que estamos hablando en estos meses ha sido bueno, pero quizá hay una pequeña nube, que es la hermandad de la Presentación al Pueblo, que al final no se incorpora el Miércoles Santo. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué se ha llegado a eso?
En esa dinámica de diálogo, nosotros, mi vocal de Estación de Penitencia, ha trabajado mucho en presentar varias opciones. Es cierto que el haber solicitado solamente el Miércoles le ha limitado mucho. El hecho de entrar el Miércoles Santo una cofradía, donde además hay seis y, dentro de esas seis, hay cierto atasco que está ordenado con las que hay y que con la incorporación sería un poco complicado.
Bastante (complicado). Incluso ellos nos plantearon una opción, no por escrito, de hacer una especie de reducción del espacio que ellos ocuparían, incluso de retirada de bandas, que era como una manera muy forzada de estar el Miércoles Santo. No se podía empezar (la carrera oficial) por ellos, porque habría unos cruces importantes que eran imposibles de resolver y siempre se podía colocar al final. Pero colocarla al final, séptima, sexta e incluso quinta, llegarían tan tarde a la casa y eso no es ni bueno para ellos ni para la Semana Santa.
Es decir, yo tengo también que defender como Agrupación de Cofradías que esa incorporación, como hablábamos antes, no es una cofradía que entre, sino que además, estando, que aporte. En el momento que no aporte, recogerte a las cuatro, a las tres y media, en un barrio lejano, donde puede haber muy pocas personas y donde además estás entrando a una hora intempestiva, me parece que no es la solución, incluso egoístamente, para la hermandad.
-Cuando llegaste al cargo dejaste abierta la posibilidad de modificaciones en carrera oficial ¿Va a haber alguna en 2025?
En 2025 no, pero no por nada, sino porque tenemos aprobado un permiso de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba de una instalación y un proyecto para tres años, y ahí no se contempla nada de eso.
“Nos plantearon una opción, no por escrito, de hacer una especie de reducción del espacio que ellos ocuparían, incluso de retirada de bandas, que era como una manera muy forzada de estar el Miércoles Santo”
De todas maneras, no es fácil. Cuando hablaba de modificaciones, sobre todo era de ampliación, que lo vamos a ver ahora, porque se incrementará solo si la demanda -que por eso se ha sacado tan pronto este año la venta de palcos y sillas- la tenemos clara. Si no vemos que haya suficiente, no ampliaríamos la carrera oficial.

No se debe de ampliar en el recorrido que estamos, porque lo que es desde la Puerta del Puente por la calle Torrijos, que es el grueso de la venta de palcos y sillas, generaría unas alturas tan grandes (es decir, un tramo detrás de lo que ya hay), donde realmente la afección al BIC sería de tal importancia, que estaría muy limitado el permiso para instalarla. A nosotros nos limita la afección al BIC, no solamente a la Catedral, sino a todo el recorrido que hay alrededor de ella. No podemos hacer ninguna afección visual que, de alguna manera, genere un impacto que difiera de lo que pretenden hacer.
Nosotros montamos muy rápido, en un día, para que esa afección sea lo menos dañino al edificio. Dentro del recorrido la ampliación tiene que ser en altura y lo que se tiende es a bajar y a que las cofradías, por su altura y sus dimensiones, se puedan ver mucho más cercanas. Es decir, generar alturas para tener más aforo no es el camino, porque además no nos lo van a permitir.
Desde mi perspectiva, que se pueda conseguir, es ampliar antes de la Puerta del Puente a ambos lados, bien por los recorridos que entran por Fleming o bien por los recorridos que entran por la Cruz del Rastro, el que haya más aforo, como hubo en la Magna. Ese sería el camino.
-Y hablando de otra hermandad, ¿qué ha pasado con el Sepulcro?, porque ha pedido ser la primera del Viernes Santo.
En los estatutos no hay nada, pero es verdad que la autoridad eclesiástica no quiere que sea así. Ellos quieren que sea el Sepulcro el que remate a la carrera oficial. Además va a haber allí, como todos los años, una representación oficial, y es el obispo el que invita a que acompañen al Sepulcro.
-Te pregunté en la primera rueda de prensa por el Sábado Santo. ¿Sigues viéndolo igual?
Es que la incorporación de las cofradías llegará a un momento… fíjate en la dificultad que ha habido el Miércoles. Hay días que están muy consolidados y a lo mejor la incorporación, o bien es Madrugada, que además creo que Córdoba no la está demandando, y a lo mejor es el Sábado una posible solución. Pero eso se irá viendo un poco, a medida de las incorporaciones que tengan las hermandades.
“Ahora visto mi túnica de nazareno, que es la que me puso mi padre cuando éramos todos chicos”
También requiere que el Santo Sepulcro cambiara al Sábado Santo, que realmente no creo que sea tampoco el interés que tenga la cofradía. De todas maneras, ¿para qué nos vamos a adelantar a situaciones cuando no hay demanda?
-Estamos hablando todo el tiempo de la Agrupación, pero eres hermano del Resucitado, has sido su capataz ¿lo echas de menos?
Pues te voy a decir una cosa, ahora hago lo que yo quería hacer y te digo, soy el capataz vestido de nazareno. Soy el fiscal de paso de Cristo. Voy llevando a mi Señor vestido con la túnica de nazareno. Soy el responsable del paso en la calle y tengo esa satisfacción. Y lo sigo viendo tan cerquita.
El martillo es una cosa que tanto se demanda, que muchas veces se hace un uso inadecuado. Algunas veces hay que dar un paso atrás, dejar que pasen las personas. Estuve 27 años y 27 años es una generación, más de una generación. Yo no me veía como Rafalito Muñoz con esa edad llevando el paso, con lo bien que lo hacía.
Creo que en las hermandades hay gente muy capaz y hay personas que esa oportunidad la tienen que tener. Ahora visto mi túnica de nazareno, que es la que me puso mi padre cuando éramos todos chicos. Recuerdo el levantarme los domingos de resurrección y ver la túnica de mi padre muy grande, colgada en casa, y después tres túnicas más pequeñitas, las de mis hermanas y yo. Y me levantaba, me vestía de negro, con una corbata negra, un Domingo de Resurrección. Me faltaban mis colores blancos y azules. Y ahora tengo el honor de estar delante del paso, de ordenar cómo debe andar y cómo tiene que hacerlo, el ritmo al que tiene que hacerlo, vestido con la túnica nazarena de mi cofradía.





