La Santísima Virgen, primorosamente ataviada por su vestidor, luce piezas históricas y estrenos de exquisita factura en su inminente traslado al altar de cultos
La Divina Pastora de las Almas Coronada, joya devocional del convento de los Capuchinos y emblema de la espiritualidad pastoreña sevillana, se presenta de manera majestuosa con motivo de su traslado al altar de cultos. La imagen ha sido vestida con suma delicadeza y gusto por Antonio Bejarano, quien ha sabido conjugar tradición, simbolismo y una estética de profunda elegancia.
Para esta significativa ocasión, la Santísima Virgen estrena una saya adornada con encajes franceses de plata, aportando al conjunto una textura vaporosa de etérea delicadeza. Este estreno se ve acompañado por un broche de plata de ley y oro rosa en forma de mariposa, datado en el siglo XIX, que se suma al tesoro devocional de su ajuar, enriquecido con una pieza cargada de historia y significado.
Completando el conjunto, la imagen luce un manto de terciopelo verde ricamente bordado en plata, igualmente del siglo XIX, que aporta sobriedad, nobleza y una línea clásica a su silueta. El tocado, por su parte, está formado por un sombrero de encaje de duquesa, con medallones de punto de aguja y un lazo de brocado en oro y sedas frambuesa, estrenado durante el besamanos de 2024, que pone una nota de color y distinción.
Pendiendo de su cintura, la medalla de la madre recuerda la entrañable dimensión familiar del traslado, una fecha muy esperada por los devotos, que entrelazan en esta jornada emociones, memoria y tradición. Asimismo, la Virgen porta la medalla del Coro Pastora Capuchinos, en homenaje al cuadragésimo aniversario fundacional de esta entrañable agrupación musical, inseparable de la historia contemporánea de la hermandad.
En esta nueva cita con sus fieles, la Divina Pastora no solo se ofrece como figura de consuelo y guía espiritual, sino también como exponente de una belleza serena y delicada, realzada por la sensibilidad artística de Antonio Bejarano, que ha obrado un nuevo prodigio de elegancia mariana al servicio de la devoción sevillana.





