En un ambiente de sincera devoción y honda significación pastoral, monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba, visitó el miércoles 8 de octubre la localidad de Villanueva de Córdoba, donde mantuvo un fraternal encuentro con las Hermandades de la Virgen de Luna de Villanueva y Pozoblanco, corporaciones responsables de custodiar y promover el culto a la Patrona compartida de ambas poblaciones.
A su llegada, el prelado fue recibido en la Plaza de España por una nutrida representación de fieles, autoridades municipales y miembros de las juntas de gobierno de ambas hermandades. Este recibimiento popular, marcado por la emoción y el respeto, sirvió de prólogo a una jornada centrada en el fortalecimiento de los lazos entre la Iglesia diocesana y las comunidades que viven con especial intensidad la devoción a la Virgen de Luna.
Posteriormente, el obispo se desplazó al Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba, donde fue acogido oficialmente por el alcalde, quien le expresó el afecto de toda la localidad. En el transcurso de este acto institucional, monseñor Fernández firmó en el libro de honor del consistorio, dejando constancia de su visita, y recibió el escudo de Villanueva de Córdoba como símbolo de gratitud y recuerdo de esta primera presencia episcopal en la población.
Durante su intervención, el prelado quiso reconocer el esfuerzo pastoral y organizativo de las dos hermandades, que se encuentran inmersas en los preparativos de la coronación canónica de la Virgen de Luna, ceremonia que tendrá lugar el 7 de diciembre en el Santuario de la Jara. En sus palabras, subrayó “la importancia de mantener viva la raíz espiritual que da sentido a la devoción, no como mera tradición, sino como expresión de fe encarnada en la historia y la cultura de un pueblo”.
El día concluyó con la celebración de la Santa Misa en el contexto de la Novena en honor de la Patrona, donde monseñor Fernández invitó a los fieles a vivir con hondura espiritual los días previos a la coronación. La ceremonia, desarrollada en un clima de recogimiento y fervor, constituyó el momento culminante de la visita episcopal.
La comunidad villanovense se prepara ahora para la romería del 12 de octubre, cuando la venerada imagen será conducida en procesión hasta su santuario, acompañada por miles de romeros que renovarán su compromiso de fe. Con esta visita, el obispo de Córdoba ha querido ratificar su cercanía y apoyo a las hermandades marianas, alentando a los devotos a que la futura coronación de la Virgen de Luna sea vivida no solo como un acontecimiento festivo, sino como una profunda proclamación de fe y esperanza para todo el Valle de Los Pedroches.
Foto: Diócesis de Córdoba





