La abadía benedictina de Santa María de Montserrat ha acogido una solemne celebración eucarística presidida por monseñor José Ángel Saiz Meneses, enmarcada en un doble acontecimiento de profundo calado espiritual y eclesial: la conmemoración del milenario del monasterio de Montserrat y el inicio de los actos por el 425 aniversario fundacional de la Hermandad de Nuestra Señora de Montserrat de Sevilla.
Dos aniversarios que convergen en una misma celebración
Durante la Eucaristía, el arzobispo subrayó el carácter excepcional del momento vivido, destacando que la celebración permitía unir el cierre de los actos del milenario del monasterio, fundado por el abad Oliba, abad de Ripoll y de Cuixà y obispo de Vic, que concluyeron el pasado día ocho, con el comienzo de las celebraciones conmemorativas de la hermandad sevillana, que cumple 425 años de historia.
Siglos de fe bajo la mirada de María
Monseñor Saiz Meneses expresó su acción de gracias por tantos siglos de fe, oración y presencia materna de Santa María en la montaña santa de Montserrat, al tiempo que recordó la larga tradición de devoción mariana en Sevilla, encarnada en la historia y en la vida de la hermandad que ha peregrinado hasta la Moreneta para postrarse a sus pies en un gesto de profunda devoción filial.
Un vínculo providencial entre Cataluña y Sevilla
En su homilía, el arzobispo destacó que la Virgen de Montserrat ha actuado como nexo espiritual entre Cataluña y Sevilla, uniendo a monjes y cofrades, así como a peregrinos catalanes y andaluces. Ante la Señora, señaló, la Iglesia se manifiesta en su catolicidad, mostrando unidad y diversidad en un mismo acto de fe, vivido plenamente en la liturgia, espacio donde el pueblo de Dios aprende a orar, caminar y seguir a Jesucristo.
Mil años como faro espiritual de la Iglesia
Al reflexionar sobre el milenario del monasterio, monseñor Saiz Meneses afirmó que esta efeméride supone reconocer la fidelidad de Dios a su pueblo y la fidelidad del pueblo a Dios. A lo largo de estos mil años, recordó, el monasterio ha atravesado guerras, epidemias, crisis políticas y dificultades sociales y eclesiales, permaneciendo siempre como un faro de fe desde la montaña, una atalaya espiritual que recuerda que Dios es el centro, que la oración sostiene el mundo y que la belleza eleva el alma.
La presencia sevillana, un signo elocuente
La participación de la Hermandad de Montserrat de Sevilla en esta conmemoración fue definida por el arzobispo como mucho más que un hecho anecdótico. En sus palabras, se trata de un signo precioso, ya que en Montserrat se custodia la memoria viva de María, mientras que en Sevilla la hermandad lleva más de cuatro siglos anunciando su amor. En esta Eucaristía, afirmó, los siglos se abrazan, al igual que Cataluña y Andalucía, monjes y cofrades, tradición y renovación.
Una hermandad clave en la historia espiritual de Sevilla
Durante la homilía, monseñor Saiz Meneses destacó que la Hermandad de Montserrat es parte esencial de la historia espiritual de la Archidiócesis de Sevilla. A lo largo de sus 425 años, ha sido testigo de fe, cultura y caridad, sabiendo unir la elegancia de su estética con la profundidad de su mensaje, conservando su devoción a la Virgen como un auténtico tesoro, que ahora regresa simbólicamente a su origen, a la montaña santa.
Piedad popular como camino de evangelización
El arzobispo puso en valor la piedad popular como una forma legítima de vivir la fe y un instrumento eficaz de evangelización que debe ser cuidado. En este sentido, señaló que la Hermandad de Montserrat encarna de manera ejemplar esta realidad, evangelizando a través de la belleza, la tradición, la caridad y un testimonio visible en la vida de la ciudad.
Agradecimiento y exhortación final
En el tramo final de su intervención, monseñor José Ángel Saiz Meneses dio gracias a Dios por los mil años de vida monástica en Montserrat y por los más de cuatro siglos de historia de la hermandad sevillana. Agradeció expresamente la hospitalidad, la oración y el servicio fiel al Evangelio de los monjes, así como la presencia de los peregrinos sevillanos, los cofrades catalanes y todos los asistentes. A los hermanos de la hermandad los exhortó a conservar la fe, vivir la caridad fraterna, ser hombres y mujeres de oración, cuidar la belleza que evangeliza y mantener la mirada fija en María, guía segura hacia Cristo.
Una peregrinación extraordinaria y sin precedentes
La Virgen de Montserrat de Sevilla se encuentra peregrinando a la abadía de Montserrat del 12 al 14 de diciembre, en lo que supone la primera salida de esta imagen fuera de Andalucía. El traslado ha implicado recorrer más de 800 kilómetros hasta la Santa Montaña, convirtiéndose en un acontecimiento de enorme relevancia devocional e histórica.
Inicio de un aniversario que se prolongará en 2026
Esta peregrinación extraordinaria marca el punto de partida de la conmemoración del 425º aniversario fundacional de la hermandad del Viernes Santo sevillano, cuyos actos se desarrollarán a lo largo de 2026. El programa comenzó el viernes 12 de diciembre de 2025 con la llegada de los peregrinos sevillanos a Cataluña y el acto de acogida por parte de la Confraria de la Mare de Déu de Montserrat, seguido de una oración jubilar en la basílica. La peregrinación culminará este domingo con la Misa conventual, antes del regreso de la imagen y los fieles a Sevilla.





