El hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, Fernando Fernández Cabezuelo, ha confirmado que la Esperanza Macarena ha sido vestida en la «Capilla de la Esperanza», en la Parroquia de San Gil, un hecho que no se producía desde hace décadas y que se ha llevado a cabo dentro de una iniciativa de fuerte carga histórica y simbólica impulsada por la hermandad.
El centenario del primer besamanos como motivación principal
La iniciativa surge con motivo del centenario del primer besamanos de la Virgen, un acto que, en su origen, tuvo como finalidad acercar la imagen a los hermanos. Ese mismo espíritu es el que se ha querido recuperar ahora, entendiendo el besamanos como un gesto de proximidad y de encuentro directo entre la devoción y quienes la profesan.
Una propuesta incluida antes de ser junta de gobierno
La recreación del primer besamanos formaba parte del proyecto presentado antes de que la junta de gobierno tomase posesión, con la idea clara de acercar la Virgen a los hermanos y a los hermanos a la Virgen. Desde esa premisa se planteó la posibilidad de recrear aquel primer besamanos histórico de la Santísima Virgen.
Recreación basada en fotografías de la época
Fernández Cabezuelo ha explicado que para desarrollar esta recreación se ha trabajado a partir de fotografías antiguas, que han servido como referencia documental. A partir de ese material gráfico se han buscado los elementos y enseres necesarios para reproducir el montaje de la manera más fiel posible, tratando de aproximarse al máximo a cómo se realizó aquel primer besamanos.
Indumentaria reproducida conforme al modelo original
La Virgen luce una recreación completa de la vestimenta que se le realizó en aquel momento histórico, tratándose de una réplica fiel de la indumentaria original. Cada pieza ha sido reproducida siguiendo el modelo de la época, respetando su estética y disposición.
El puñal, incorporado pese a no ser propio de la imagen
Entre los detalles más destacados se encuentra la incorporación del puñal, pese a que la Virgen de la Esperanza no cuenta con un puñal propio, como ha recordado el hermano mayor, que ha desvelado que para esta recreación se ha montado uno utilizando una serie de broches y otros elementos procedentes de la «Señora de Banús», recuperando así un detalle que no se veía desde hacía 77 años.
Setenta y siete años sin volver a San Gil
Dentro del planteamiento de la iniciativa se tuvo en cuenta que la Virgen llevaba 77 años sin volver a San Gil, un dato que se consideró relevante y que se incorporó como parte del simbolismo de la recreación y del conjunto de decisiones adoptadas.
Regreso a la Capilla de la Esperanza para ser vestida
La imagen ha sido trasladada a la «Capilla de la Esperanza» -la actual Capilla Sacramental- para ser vestida, el espacio donde permaneció durante más de 300 años y que es propiedad tanto de la Virgen como de la hermandad. De este modo, 77 años después, la Virgen ha vuelto a ser vestida en su propia capilla, recuperando un enclave histórico estrechamente vinculado a su devoción. Una vez vestida en su histórica capilla, la Virgen ha quedado dispuesta para el besamanos, culminando así un proceso que forma parte de esta recreación conmemorativa y completando los preparativos previstos.





