La jornada de este miércoles, 4 de marzo, quedará inscrita con caracteres indelebles en la memoria colectiva de la ciudad tras la visita de Su Majestad el Rey Felipe VI a la Virgen de Valme, en el marco del recorrido institucional que ha realizado por la localidad. El acontecimiento, de honda significación simbólica, se erige como un episodio de notable relevancia histórica para la corporación y para cuantos profesan devoción a la sagrada imagen.
El monarca tuvo ocasión de contemplar a la Virgen de Valme, que en estas fechas se encuentra en su talla, deteniéndose ante la efigie en un momento cargado de solemnidad y recogimiento. La presencia real ante la imagen supuso un gesto de especial deferencia hacia una advocación profundamente arraigada en la tradición religiosa del municipio.
Entrega de presentes institucionales
En el transcurso del encuentro, la hermana mayor hizo entrega al Jefe del Estado de diversos obsequios conmemorativos: un cuadro, un grabado de la ermita de Cuarto y una medalla, piezas todas ellas cargadas de significado y vinculadas a la historia y espiritualidad de la hermandad. Estos presentes simbolizan el vínculo entre la institución monárquica y la devoción valmista, así como la voluntad de perpetuar la memoria de tan señalada jornada.
Firma en el Libro de Oro y continuidad histórica
El acto prosiguió con la rúbrica de Felipe VI en el Libro de Oro de la Hermandad, donde quedó consignado su paso por la corporación. Con este gesto, el monarca se suma a la estela de sus progenitores, el Juan Carlos I y la Sofía de Grecia, quienes ya dejaron su firma en el mismo volumen en 1987, durante la visita que realizaron a Dos Hermanas. La coincidencia en el libro oficial refuerza la dimensión histórica de la jornada y subraya la continuidad institucional entre generaciones.
Acción de gracias y súplica
La hermandad ha expresado públicamente su agradecimiento al Señor por cuanto considera un acontecimiento excepcional, al tiempo que ha elevado súplicas a la Santísima Virgen para que dispense siempre su amparo y valimiento al actual Jefe del Estado. La visita de Felipe VI se incorpora así al acervo devocional y patrimonial de la corporación, configurándose como un hito que trasciende lo protocolario para adentrarse en el ámbito de la memoria espiritual compartida.





