La Fundación Cajasol presenta en Sevilla el legado pictórico de la Esperanza de Triana

La Fundación Cajasol ha abierto las puertas de su sala Murillo en Sevilla para acoger desde este miércoles la exposición ‘Arte, patrimonio y devoción. Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana’, integrada en el ciclo Tramos de Cuaresma, que cada año organiza la entidad con motivo de la Semana Santa y que pretende acercar a la ciudadanía la riqueza cultural y artística de la ciudad.

Una colección que atraviesa cinco siglos de historia

Comisariada por el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, José Fernández López, la muestra revela por primera vez el extraordinario patrimonio pictórico de la Hermandad de la Esperanza de Triana, incluyendo un conjunto de piezas que abarcan desde el Renacimiento hasta el arte contemporáneo. Entre las novedades, destaca una Dolorosa vinculada a Bartolomé Esteban Murillo, incorporada recientemente a la colección de la corporación.

El presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, inauguró la exposición junto al hermano mayor de la hermandad, Sergio Sopeña, y el comisario, contando además con la presencia de Manuel Alés, delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, y Francisco Vélez, presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla.

Pulido calificó la muestra como «el mejor ejemplo de la fructífera vinculación entre devoción y arte«, destacando el esfuerzo de la hermandad por ampliar y consolidar su patrimonio pictórico durante las últimas décadas, tanto mediante la colaboración con creadores contemporáneos como a través de la adquisición de obras religiosas que abarcan desde el siglo XVI hasta el XIX. Subrayó que se trata de un legado artístico y religioso que pertenece a todos los sevillanos, especialmente a los trianeros.

Obras de referencia y adquisiciones recientes

El comisario, José Fernández López, detalló las piezas más destacadas del recorrido, poniendo especial énfasis en las dos últimas adquisiciones de la hermandad: una Dolorosa datada en torno a 1660, procedente del taller de Bartolomé Esteban Murillo, y una Virgen del Rosario de Juan del Castillo, fechada entre 1620 y 1634. Además, Fernández López resaltó la importancia de las obras contemporáneas que han ido enriqueciendo la colección, consolidando su relevancia tanto artística como histórica.

Por su parte, Sergio Sopeña señaló que la exposición pretende ofrecer al público «algo más que una muestra de arte sacro: poner a disposición de la sociedad nuestra colección pictórica para el disfrute de todos». Destacó también el compromiso de la hermandad con recuperar obras de factura sevillana que habían salido de la corporación y que, gracias a este esfuerzo, han podido retornar a su lugar original. Animó además a otras instituciones a seguir esta línea de recuperación del patrimonio sevillano.

Un recorrido estructurado en tres capítulos

La exposición se organiza en tres capítulos, que reflejan las diferentes vías por las cuales la hermandad ha ido conformando su colección a lo largo de los años. La sección Patrimonio conservado y adquirido constituye el núcleo histórico-artístico de la muestra, albergando piezas de valor excepcional, entre ellas una tabla de la Asunción de la Virgen del segundo cuarto del siglo XVI, atribuida al círculo de Pedro Machuca, considerado una de las grandes referencias del Renacimiento español, según el historiador Manuel Gómez Moreno.

Esta muestra reafirma la importancia de la Hermandad de la Esperanza de Triana no solo como institución de culto, sino también como custodia de un patrimonio artístico que trasciende lo religioso y se integra en la historia cultural de Sevilla.