El Palermasso ficha al Bizcocho para ser su saetero

El problema del saetero… ¡cuando llega febrero! Ssshhhh!! - El Palermasso. Capítulo 4 - Temporada 11
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La popular serie de humor de Cuaresma suma otro episodio cargado de enredos cofrades

La serie El Palermasso, convertida ya en una de las citas más esperadas de la Cuaresma sevillana, ha estrenado un nuevo capítulo en el que vuelve a poner el foco en las situaciones más reconocibles del mundo cofrade desde la clave del humor. Desde hace once años, esta producción consigue cada viernes provocar sonrisas entre los aficionados a la Semana Santa, y en esta ocasión el argumento gira en torno a un quebradero de cabeza muy particular para una hermandad: encontrar saetero para la Madrugada.

En el episodio, Antonio asume la misión de resolver el problema en apenas diez minutos, convencido de que la solución será sencilla. Sin embargo, la realidad pronto demuestra lo contrario. El artista que parecía asegurado para cantar la saeta —al que incluso se referían como el “Messi de las saetas”— termina siendo contratado por otra hermandad, mientras que el segundo nombre de la lista tampoco puede acudir al recibir otra oferta. A esta cadena de contratiempos se suma la caída de las dos saeteras más punteras, que también terminan comprometidas en otros lugares.

Un desfile de candidatos que no termina de cuajar

La búsqueda del intérprete adecuado se convierte así en una auténtica carrera de obstáculos. Uno tras otro, los nombres de la lista van desapareciendo, bien por compromisos previos, bien por ofertas económicas más atractivas en otros destinos. Incluso aparece en escena un supuesto contacto cercano del prioste, presentado como una opción casi segura, aunque la propuesta tampoco termina de convencer.

La escena refleja con ironía la dificultad que entraña encontrar al saetero perfecto para cantar desde un balcón al paso de la cofradía, uno de los momentos más intensos y simbólicos de la Semana Santa. Entre promesas y contactos improvisados, todo parece indicar que la hermandad se quedará sin voz para ese instante tan esperado.

Una propuesta inesperada que lo cambia todo

Cuando el panorama parece definitivamente perdido, surge una alternativa sorprendente: un saetero que presume de ser el más auténtico y genuino. El personaje asegura haber pasado todo el mes cantando en Cádiz y promete una actuación única, aunque su planteamiento resulta tan peculiar como su estilo.

Entre sus propuestas figura cantar desde un balcón improvisado, e incluso plantea la posibilidad de que, si él no pudiera finalmente acudir, aparezcan hasta quince cantaores más que —según afirma— son exactamente iguales que él. La escena alcanza entonces un tono todavía más disparatado, manteniendo el sello característico de la serie.

Ay, ay, ay, ay, ay… que ya tenemos saetero!”, celebran los protagonistas cuando parece que el problema por fin está resuelto.

El giro final: la saeta que no puede cantarse

El desenlace del sketch llega cuando se intenta concretar definitivamente la actuación y se recuerda un detalle fundamental: la saeta debe cantarse en la Madrugada, en la noche que va del Jueves al Viernes Santo. Sin embargo, ni siquiera esa condición se puede cumplir, ya que el supuesto saetero revela que tiene otro compromiso ineludible… nada menos que en Bilbao.

El cameo de Bizcocho, protagonista del episodio

La solución final de Antonio pasa por traer al mejor saetero posible, uno que —según afirma— ha hecho historia. Se trata de Antonio Álvarez “Bizcocho”, líder de la chirigota de San José de la Rinconada, cuya agrupación “Ssshhhhh!!” ha logrado el primer premio del COAC 2026 en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz, celebrado en el Gran Teatro Falla.

Su aparición en el capítulo supone un auténtico bastinazo, poniendo el broche humorístico a un episodio que vuelve a demostrar por qué El Palermasso se ha consolidado como una de las producciones más seguidas de la Cuaresma entre los amantes de la Semana Santa.