Nuestro Padre Jesús de la Pasión será trasladado al IAPH para su estudio de conservación

Tras concluir la Semana Santa, la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión será retirada temporalmente del culto para su traslado a la sede del IAPH en Sevilla, según informó la Hermandad en el último Cabildo General de Hermanos. Esta medida tiene como objetivo la realización de un estudio exhaustivo de su estado de conservación, destinado a garantizar la preservación óptima de la talla. Una vez finalizados los trabajos previstos, la imagen será repuesta al culto a la mayor brevedad posible.

Una talla histórica de finales del siglo XVII

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión es una talla de madera policromada, realizada a finales del siglo XVII, y que se cree pudo responder al encargo efectuado por Fray Juan de Alvear para una imagen de Jesús Nazareno. Historiadores como Aranda Doncel han atribuido tradicionalmente la obra a la escuela sevillana de imaginería de aquella época, situando así la pieza dentro de un contexto artístico de gran relevancia en la ciudad.

Vínculo con la Cofradía de la Paz y su historia

Originalmente, la imagen formó parte de los titulares de la extinta Cofradía de la Paz, que radicaba en el Convento de los Basilios, actual sede canónica de la Hermandad de Pasión. La desaparición de esta cofradía se produjo tras la exclaustración de los monjes en 1835, dejando la imagen en custodia y dando inicio a su trayectoria dentro de la cofradía actual.

La ausencia de documentación sobre el encargo y ejecución de la talla dificulta su estudio y atribución precisa. Se sabe, no obstante, que la imagen poseía uno de los brazos articulados, utilizado tradicionalmente para bendecir las huertas, que su cabellera era de pelo natural, y que la corona de espinas estaba realizada en orfebrería, elementos que evidencian la importancia y el carácter devocional de la obra.

Restauraciones a lo largo del siglo XX

Con la incorporación de la imagen a la Hermandad de Pasión en 1939, el Señor de la Pasión sufrió varias restauraciones. La primera, realizada por Juan Martínez Cerrillo en 1941, alteró notablemente su aspecto original, sustituyendo la cabellera de pelo natural por una tallada en madera y modificando la corona de espinas con el mismo material.

En 1983, el imaginero Miguel Arjona Navarro realizó una nueva intervención, ocultando la policromía original bajo una nueva capa pictórica. Finalmente, en 2002, la imagen recuperó su máximo esplendor gracias a la restauración llevada a cabo por Antonio Bernal, consolidando su valor artístico y devocional en la Semana Santa cordobesa.

El traslado actual al IAPH permitirá completar un análisis riguroso de su conservación, asegurando que la talla de Nuestro Padre Jesús de la Pasión continúe siendo un referente de la devoción y la historia artística de Córdoba para las futuras generaciones.