La Prohermandad de la Bondad acerca a los mayores de la Residencia Séneca al Santuario de la Fuensanta

Un encuentro marcado por la oración ante Nuestra Señora de la Fuensanta y los titulares de la joven corporación y el compromiso con quienes custodian la memoria y la herencia de generaciones enteras

La Prohermandad de la Bondad de Córdoba ha convertido este lunes su Vocalía de Caridad en un espacio de encuentro, acompañamiento y fraternidad con un grupo de mayores de la Residencia Séneca, que fueron recibidos en la parroquia del Santuario de la Fuensanta por un nutrido grupo de hermanos de la corporación.

La visita permitió a los mayores acercarse a uno de los espacios esenciales de la vida devocional de la Prohermandad y vivir una jornada en la que la dimensión social de la institución quedó estrechamente vinculada a la oración, el recogimiento y el acompañamiento personal.

Bajo el manto de Nuestra Señora de la Fuensanta

Uno de los momentos más significativos del encuentro se produjo ante Nuestra Señora de la Fuensanta, donde los mayores tuvieron la posibilidad de pasar bajo su manto, acercándose de una manera especialmente emotiva a la devoción mariana que preside el Santuario.

La jornada estuvo también acompañada por la oración ante la Virgen, en un ambiente de recogimiento que permitió a los visitantes detenerse ante Ella y compartir un momento de silencio, espiritualidad y encuentro.

A esta experiencia se sumó la oportunidad de contemplar de cerca a los Sagrados Titulares de la Prohermandad de la Bondad —Nuestro Padre Jesús de la Bondad en las Negaciones de San Pedro y Nuestra Señora Reina de los Apóstoles—, completando una visita concebida desde la cercanía y el afecto.

La caridad como acompañamiento y compromiso

La iniciativa se integra en la labor desarrollada por la Vocalía de Caridad, poniendo de manifiesto que la obra social de una corporación no se limita a la ayuda material, sino que encuentra también una de sus expresiones más necesarias en acompañar, escuchar, acoger y dedicar tiempo a quienes más lo necesitan.

En este sentido, el encuentro con los mayores adquiere una especial profundidad. Cuidar de quienes han recorrido buena parte de su vida significa también reconocer el valor de una generación que constituye depositaria de la memoria, las experiencias y la herencia de todo un pueblo.

Los mayores no representan únicamente el recuerdo de un tiempo pasado. En sus vidas permanece una parte esencial de la historia colectiva, de las costumbres, de los vínculos familiares y de las tradiciones que han ido pasando de generación en generación. Por ello, respetarlos, acompañarlos y procurar su bienestar constituye también una forma de preservar la memoria compartida.

La visita a la parroquia del Santuario de la Fuensanta permitió precisamente establecer ese puente entre generaciones, ofreciendo a los mayores un espacio para la oración y la convivencia y, al mismo tiempo, brindando a los hermanos de la Prohermandad la posibilidad de compartir con ellos una parte de su tiempo.

Una jornada nacida de la colaboración

La Prohermandad de la Bondad ha querido expresar su agradecimiento tanto a los hermanos que participaron en el encuentro como a la Residencia Séneca, cuya colaboración hizo posible esta visita.

El gesto adquiere así una dimensión que trasciende lo puntual. La cercanía con los mayores se convierte en una manifestación concreta de una caridad entendida como servicio y como responsabilidad comunitaria, en la que la atención a las personas ocupa un lugar central.

Ante Nuestra Señora de la Fuensanta, bajo su manto y junto a los Titulares de la Prohermandad, la jornada permitió compartir oración y cercanía con quienes representan una parte viva de la historia de Córdoba. Un encuentro sencillo en su planteamiento, pero cargado de significado, en el que acompañar a los mayores se transforma también en un acto de reconocimiento hacia quienes han contribuido a construir la sociedad que las generaciones actuales han recibido como legado.