Alejandro Pérez Portí, premiado en la gala Corazón Joven 2026

La ciudad de Úbeda vuelve a convertirse, un año más, en punto de encuentro para la juventud comprometida gracias a la labor de los Jóvenes de Acción Católica de Úbeda (JAC), colectivo que desde hace décadas trabaja en la formación integral de niños y jóvenes a través de la convivencia, la fe y el compromiso social.

Porque hablar de los Jóvenes de Acción Católica de Úbeda es hablar precisamente de eso: de vivencias que marcan. De una realidad que en Úbeda ha ido creciendo con el paso de los años hasta convertirse en uno de los movimientos juveniles más reconocibles de la provincia. Una obra que hunde sus raíces en nombres propios como el de Antonio Gutiérrez, “el viejo”, o Manolo Molina, precursores de una forma de entender la juventud desde el compromiso, la cercanía, la solidaridad, la fe y el ejemplo.

JAC Úbeda desarrolla durante todo el año una intensa actividad centrada en la educación en valores, la formación, el deporte, destacando especialmente sus campamentos de verano en la playa de la Barrosa, en Chiclana, auténtico germen de convivencia y crecimiento personal para cientos de jóvenes. A través de distintas etapas formativas —desde acampados hasta monitores—, la asociación ofrece un itinerario en el que los participantes asumen progresivamente responsabilidades, consolidando así un modelo educativo basado en la cercanía, el ejemplo y la implicación activa.

Hoy, aquella semilla sigue dando fruto. Y lo hace también a través de iniciativas como los Premios Corazón Joven, que este 2026 alcanzan su XXIV edición, consolidándose como una cita imprescindible para reconocer a jóvenes que destacan en distintos ámbitos, desde lo social hasta lo cultural, el emprendimiento o el deporte.

En esta edición, el galardón a Joven Promesa ha recaído en Alejandro Pérez Portí, un nombre que en los últimos años comienza a resonar con fuerza en el panorama musical cofrade andaluz.

Su vinculación con JAC no es casual. Como tantos otros, llegó siendo niño a los campamentos de verano, aprovechando sus vínculos familiares en Úbeda. Allí, entre dinámicas, juegos y convivencia, fue creciendo dentro de un ambiente que trasciende lo meramente lúdico para convertirse en una auténtica escuela de vida. Con el paso del tiempo, aquel acampado se transformó en monitor, cerrando el círculo de una experiencia que sigue marcando a generaciones.

El Premio Corazón Joven 2026 sitúa a Alejandro Pérez Portí como una de las promesas más firmes del panorama musical cofrade andaluz. Su capacidad como intérprete, director y compositor, unida a su implicación en el mundo cofrade, auguran una trayectoria que seguirá dejando huella en los sones de nuestras hermandades.

Un perfil joven, pero ya con poso, que refleja bien el momento actual de la música procesional: una generación preparada, formada y con inquietudes que va tomando el relevo sin perder el respeto por la tradición.

El reconocimiento de  JAC Úbeda, por tanto, no es solo un premio, sino también un gesto que mira al futuro. Porque en nombres como el de Alejandro Pérez Portí se intuye ese equilibrio entre lo vivido y lo que está por venir, entre la experiencia compartida en un campamento y el eco de una marcha tras un paso.

Y es ahí, precisamente, donde todo cobra sentido. Entre el origen humilde de una tienda de campaña y la solemnidad de una procesión. Entre la amistad y la música. Entre la vida y la fe.

Alejandro Pérez Portí

Alejandro Pérez Portí nace el 31 de diciembre de 2001 en Granada. A la edad de cuatro años ingresa en la escuela de música “Glinka” en la que permanecerá hasta los siete años, edad a la que accede al grado elemental de música en la especialidad de trombón en el Conservatorio “Ángel Barrios” de Granada. Conservatorio donde realiza el grado profesional, en el que acabará obteniendo el título en el año 2021, bajo la enseñanza de Manuel Hoces Puerta. Aún estando en el penúltimo curso de grado profesional decide realizar la prueba de acceso a grado superior de música, obteniendo plaza en el Conservatorio Superior de Música “Andrés de Vandelvira” de Jaén.

Durante los años con el trombón recibe clases de profesores de trombón y tuba y solistas del panorama nacional e internacional como Ximo Vicedo, Alex Marco, Vicent Climent, Eros Sabbatani, Andreas Luhn, Iñaki Ducún, Christian Sprenger, entre otros. Actualmente se encuentra en el Real Conservatorio Superior de Música Victoria Eugenia.

Durante sus años de estudio Alejandro realiza las asignaturas de composición y dirección, tanto en el grado profesional como en el superior, destacando a Antonio Ariza Momblant como maestro de dirección. También ha recibido clases del maestro Ignacio García Vidal, reconocido director del panorama orquestal nacional.

Fuera de sus estudios, ha pertenecido a bandas de la provincia de Granada como la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Despojado, Asociación Musical Villa de Gójar, Banda de Música Nuestra Señora de los Dolores y Banda de Música de Huetor Vega, banda con la que consiguió el premio a la mejor interpretación en el III Concurso Provincial de Bandas de Granada en el año 2014. 

Ha sido director de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Expiración durante tres años, dónde compone dos marchas tituladas “El Fin” y “La llamada”.

En el año 2023 dirigió a la banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras como director invitado en el último concierto de su XXX aniversario, siendo junto a Ignacio García Pérez el encargado del popurrí “Sonidos del Realejo”.

En la actualidad, también dirige musicalmente a la A.M. Mercedes de Oria, en la provincia de Almería.

Desde el 29 de noviembre de 2022 hasta la actualidad es director de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús, de la capital granadina de la que destaca la composición junto a Elías Santiago Vico “En Tu Amargvra…”, así como «Jesvs»

Fotografías Alberto Román