La Universidad de Sevilla impulsa una intervención integral en la capilla de Los Estudiantes con una inversión superior al millón de euros

La Universidad de Sevilla ha puesto en marcha el proceso de contratación para acometer una rehabilitación completa de la capilla de Los Estudiantes, con un presupuesto que asciende a 1.193.365 euros, impuestos incluidos, y un periodo de ejecución fijado en doce meses. La iniciativa responde a la necesidad de preservar este enclave patrimonial, mediante una serie de actuaciones destinadas a detener su progresivo deterioro y garantizar su conservación futura.

Un proyecto global para preservar el valor patrimonial del edificio

La documentación técnica que rige el procedimiento describe una intervención de carácter integral, concebida para actuar sobre la totalidad del inmueble, que actualmente presenta diversas patologías constructivas. Pese a la magnitud de la actuación, el uso del espacio no experimentará modificación alguna, manteniéndose como capilla universitaria. El edificio, con una superficie de 458,55 metros cuadrados, se articula en torno a una nave central, acompañada por las naves del Evangelio y de la Epístola, además de un coro.

El plan contempla una profunda reparación estructural, con especial atención a la correcta evacuación de aguas pluviales, la impermeabilización del conjunto arquitectónico y la subsanación de los daños provocados por filtraciones tanto en el templo como en sus fábricas. A ello se suma la renovación íntegra de las instalaciones y la creación de un sótano técnico destinado a albergar los sistemas de climatización. Todo ello se desarrollará bajo criterios orientados a reforzar la durabilidad, sostenibilidad y coherencia estética e histórica del inmueble.

Actuaciones en fachadas y elementos exteriores

En el ámbito exterior, el proyecto prevé la eliminación total de revestimientos inadecuados, como enfoscados y pinturas no transpirables, con el objetivo de recuperar las condiciones originales de los materiales. Tras una limpieza exhaustiva mediante agua a presión, se procederá al cosido de grietas, sellado de fisuras y restitución de volúmenes perdidos. Asimismo, se acometerá la reconstrucción de molduras dañadas, utilizando ladrillo tejar o piezas talladas según las necesidades específicas.

Este mismo criterio se aplicará en elementos singulares como la portada, la espadaña y otras piezas pétreas, donde se retirarán intervenciones impropias para devolver visibilidad y autenticidad a los componentes originales.

Recuperación de la linterna y elementos ornamentales

Uno de los focos más relevantes de la intervención será la linterna diseñada por Sebastián Van der Borch, donde se llevará a cabo una restauración especializada de su cerámica vidriada, incluyendo azulejos y pináculos. En este sentido, artesanos ceramistas reproducirán las piezas desaparecidas, mientras que se restaurarán los ladrillos tallados y se eliminarán revestimientos inadecuados para recuperar acabados tradicionales como el mortero de cal y el estuco.

La actuación también contempla la impermeabilización de la cúpula, la restauración de vidrieras, elementos de cerrajería y carpinterías, así como la intervención sobre la cruz de coronación, que será sometida a procesos de limpieza, protección y consolidación estructural. Se incorporará además un sistema técnico bajo las vidrieras que permitirá evitar filtraciones y favorecer la ventilación continua.

Transformación del espacio interior y mejora de la funcionalidad

En el interior del templo, una vez resueltos los problemas de humedad, se procederá a la retirada de revestimientos deteriorados y a la eliminación de pinturas plásticas, sustituyéndolas por acabados al silicato que favorezcan la transpirabilidad de los paramentos.

Entre las actuaciones más significativas figura la demolición de muros que obstaculizan la percepción del espacio, una intervención largamente esperada que permitirá recuperar la diafanidad original del conjunto. Esta operación se llevará a cabo mediante un refuerzo estructural con elementos metálicos, configurados a modo de arcos fajones, que garantizarán la estabilidad al redistribuir las cargas directamente hacia la cimentación.

Con este ambicioso proyecto, la institución académica aspira a conservar y revalorizar un espacio de alto significado histórico y arquitectónico, asegurando su pervivencia y adecuación a las exigencias contemporáneas sin menoscabo de su identidad.