Marta Torres proclama en el Teatro Darymelia el tiempo de Gloria de Jaén en un pregón entre palabra, canto e identidad

El acto exalta la luz de la ciudad y la salida devocional hacia las calles como signo de vida colectiva

El Teatro Darymelia de Jaén se convirtió en escenario de referencia para la apertura simbólica del Tiempo de Gloria, con la celebración del pregón pronunciado por Marta Torres Martínez, un acto que reunió a representantes institucionales, representantes eclesiales y miembros del ámbito cofrade en una jornada marcada por la solemnidad y la expresión cultural.

La sesión fue abierta por la intervención de Juan Ignacio Cevidanes, vocal de Manifestaciones Públicas de la Agrupación de Cofradías, encargado de dar inicio al acto, dando paso posteriormente a la presentación del pregonero del año anterior, Manuel Castellano Hernández, quien introdujo a la encargada de anunciar este año el tiempo de Gloria en la capital jiennense.

Un pregón marcado por la palabra, el canto y la evocación de la ciudad

La intervención de Marta Torres se desarrolló como un discurso de marcado carácter personal, en el que la palabra y la música se entrelazaron para dar forma a una narración que recorrió las distintas realidades de las hermandades de Gloria de la ciudad. Desde el escenario, la pregonera definió este tiempo como “la celebración de la vida, la luz y la identidad local”, subrayando su carácter abierto y su proyección hacia la calle como espacio de encuentro.

En su exposición, también destacó la dimensión transformadora de este periodo litúrgico y festivo, al señalarlo como el momento en el que la devoción “sale de los templos, tradicionalmente en penumbra, para buscar el sol y la convivencia en calles y barrios”, reforzando la idea de una religiosidad que se expresa en lo cotidiano y lo urbano.

Jaén como reflejo plural en la mirada del pregón

Vestida con mantilla blanca, la pregonera trazó un paralelismo entre las hermandades de Gloria y la propia identidad de la ciudad, a la que describió como un espacio diverso y complejo, articulado por múltiples capas históricas y sociales. En su intervención, definió a Jaén como una ciudad “agrícola y hortelana, urbana y cortesana, medieval, docente, sacramental, profundamente mariana, filial, acogedora y hospitalaria, poliédrica y genuina”, subrayando su carácter vivo y en constante movimiento.

Asimismo, destacó la fuerza de sus barrios y su tejido social, aludiendo a una ciudad en la que “la vida bulle en sus barrios con una identidad inquebrantable, donde sus gentes se echan a la calle”, como expresión de una comunidad que encuentra en la calle su principal espacio de convivencia y manifestación.

Cierre entre vivas y reconocimiento institucional

El pregón concluyó con expresiones de exaltación al propio Tiempo de Gloria y a la luz que, según la oradora, define la identidad de la capital del Santo Reino, cerrando su intervención con vivas que fueron recibidos con especial resonancia en el teatro.

Tras la intervención principal, tomaron la palabra el presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Sierra Cubero, el alcalde de Jaén, Julio Millán Muñoz, y el consiliario de la Agrupación, Jesús Millán Cubero, quienes subrayaron la relevancia del acto dentro del calendario cofrade y cultural de la ciudad.

Un broche musical para una jornada de apertura

El acto concluyó con la intervención del Coro de la Hermandad del Rocío de Jaén, que ya había participado en los momentos iniciales de la sesión. En el cierre, el grupo interpretó el Himno de Jaén, aportando un final musical que reforzó el carácter emotivo de una jornada concebida como punto de partida del Tiempo de Gloria en la ciudad.