Feliciano Fernández plantea reforzar el Centro de Apoyo Infantil Esperanza de Triana con nuevas líneas de intervención social

Una propuesta centrada en la ampliación de servicios y la atención a nuevas realidades juveniles

El candidato a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, Feliciano Fernández, ha dado a conocer una nueva iniciativa integrada en su proyecto, centrada en el fortalecimiento del Centro de Apoyo Infantil, uno de los ejes fundamentales de la acción social de la corporación. La propuesta se articula en torno a una serie de medidas destinadas a profundizar en el acompañamiento a menores, jóvenes y familias, con especial atención a los desafíos contemporáneos que afectan a la infancia y la adolescencia.

En este sentido, el planteamiento incorpora una ampliación de las líneas de intervención ya existentes, con el objetivo de adaptar la labor asistencial a realidades emergentes y consolidar un modelo basado en la cercanía, la inclusión y el apoyo continuado. La iniciativa se presenta como una respuesta estructurada ante problemáticas cada vez más presentes en el entorno social.

Atención específica al alumnado con TEA y refuerzo de la autonomía personal

Entre las medidas propuestas destaca la extensión del programa de intervención al alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), desde una perspectiva que prioriza la integración y el acompañamiento familiar. Esta línea de actuación contempla un enfoque orientado a facilitar el desarrollo de la autonomía personal, al tiempo que se refuerza el respaldo a las familias en su vida cotidiana.

La inclusión de este ámbito supone una adaptación del servicio a perfiles con necesidades específicas, consolidando así una atención más amplia y ajustada a la diversidad presente en la infancia actual, dentro de un marco de intervención personalizada y continua.

Prevención del uso problemático de dispositivos digitales entre menores

Otra de las líneas estratégicas planteadas por el candidato es el desarrollo de un programa educativo orientado a prevenir el uso problemático de teléfonos móviles y videojuegos, una realidad cada vez más extendida entre los jóvenes. Esta iniciativa pretende articular un modelo de acompañamiento formativo, que permita abordar los riesgos asociados a estas prácticas desde una perspectiva pedagógica.

El objetivo de esta propuesta radica en dotar a menores y familias de herramientas que favorezcan un uso responsable de la tecnología, integrando este fenómeno dentro de las dinámicas educativas del centro y reforzando su dimensión preventiva.

Respuesta educativa para menores expulsados del sistema escolar

El proyecto contempla igualmente la creación de un espacio alternativo destinado a menores que han sido expulsados de centros educativos, con la finalidad de ofrecer una respuesta reeducadora estructurada. Esta iniciativa se plantea en coordinación con familias y centros escolares, buscando generar un entorno que facilite la reintegración académica y social de los menores afectados.

La medida introduce un enfoque orientado a evitar situaciones de exclusión educativa, proporcionando un recurso específico que permita canalizar estas realidades desde una perspectiva constructiva y acompañada.

Colaboración universitaria y refuerzo formativo del Centro

En el ámbito académico, la propuesta incluye el establecimiento de convenios con universidades para la incorporación de estudiantes en prácticas dentro del Centro de Apoyo Infantil. Esta medida persigue un doble objetivo: por un lado, enriquecer la formación de los universitarios mediante su participación en entornos reales de intervención social; por otro, reforzar los servicios del centro con nuevas aportaciones humanas alineadas con los valores de la hermandad.

Se trata, por tanto, de una iniciativa que busca generar una sinergia entre el ámbito educativo superior y la acción social, ampliando los recursos disponibles y favoreciendo el intercambio de conocimiento.

Creación de una unidad específica de salud mental infantojuvenil

Como complemento a las actuaciones descritas, el proyecto contempla la puesta en marcha de una Unidad específica de Salud Mental, diseñada para atender las necesidades actuales de la infancia y la adolescencia. Esta estructura se plantea como un elemento de refuerzo transversal, destinado a dar cobertura a las distintas situaciones abordadas desde el centro.

La incorporación de esta unidad supone una respuesta directa a la creciente relevancia de la salud mental en edades tempranas, integrando este ámbito dentro del conjunto de servicios ofrecidos y consolidando un modelo de intervención adaptado a las exigencias del contexto actual.

Un enfoque integral basado en el acompañamiento continuo

El conjunto de medidas expuestas por Feliciano Fernández configura un planteamiento orientado a profundizar en el acompañamiento integral de menores y familias, reforzando la dimensión social del Centro de Apoyo Infantil de la Esperanza de Triana. La propuesta incide en la necesidad de seguir avanzando en la atención a los desafíos presentes, desde una perspectiva que combina intervención educativa, apoyo emocional y coordinación institucional.

De este modo, el proyecto se articula como una continuación y ampliación de la labor ya desarrollada, incorporando nuevas herramientas y estructuras destinadas a afrontar con mayor eficacia las realidades emergentes que afectan a la infancia y la juventud.