Francisco Vélez se despide del Consejo de Hermandades de Sevilla sacando pecho: «Me marcho con la satisfacción del deber cumplido»

El presidente saliente hace balance de tres décadas de servicio, repasa los principales hitos de su mandato y agradece el respaldo recibido de hermandades, instituciones y colaboradores

El presidente saliente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla, Francisco Vélez de Luna, ha hecho pública una carta de despedida con motivo del final de su mandato, poniendo así punto final a «tres décadas de servicio» a la institución, de las que «los últimos ocho años» los ha desempeñado como presidente. En el escrito, fechado el 30 de junio de 2026, realiza un amplio balance de su gestión, expresa su agradecimiento a quienes le han acompañado durante este tiempo y afirma que abandona el cargo con «la satisfacción del deber cumplido».

Desde el comienzo de su carta, Vélez explica que ha llegado «la hora de abandonar la Junta Superior del Consejo General de Hermandades y Cofradías», una circunstancia que le lleva a «volver la vista atrás para analizar la tarea desarrollada», repasando algunos de los acontecimientos más relevantes que han marcado su etapa al frente de la institución.

«La reforma parcial de la Carrera Oficial», la pandemia y el Santo Entierro Grande, entre los hitos de su mandato

En su balance, el presidente saliente enumera algunos de los principales proyectos desarrollados durante estos años, destacando «la reforma parcial de la Carrera Oficial», la «exitosa gestión ante el Ministerio de Hacienda para la exención del IVA a las sillas y palcos», la gestión realizada durante «los duros años de la pandemia», el «Santo Entierro Grande», el «II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular», la participación en el «Jubileo de las Hermandades en Roma», el proyecto «Vía Sacra», la «renovación por cincuenta años del comodato sobre la Capilla de Santa María de Jesús y la sede del Consejo», así como la reciente creación del «Observatorio de la Piedad Popular», entre otras iniciativas.

Especial relevancia concede al proceso de reorganización de la Semana Santa de Sevilla, asegurando que «nuestra principal celebración requiere una constante adaptación a las nuevas circunstancias y necesidades de la ciudad». En este sentido, recuerda que durante su mandato se promovió «un profundo estudio de cada uno de los días de la Semana Mayor», abordando cuestiones relacionadas con «la seguridad, la movilidad, los horarios, los recorridos y la convivencia entre las distintas corporaciones», siempre «desde el diálogo permanente con las hermandades» y con el propósito de «garantizar el mejor desarrollo posible de las estaciones de penitencia, preservando al mismo tiempo la esencia de nuestras tradiciones».

El respaldo de la Corona y la proyección internacional del Consejo

Francisco Vélez también pone el acento en la actividad institucional desarrollada por el Consejo durante estos años, resaltando que tuvo «el honor de ser recibido en dos ocasiones por Su Majestad el Rey de España», unos encuentros que considera «un importante respaldo a la labor que realizan nuestras hermandades y cofradías».

Igualmente recuerda como «memorable» la visita de «Su Majestad la Reina Doña Sofía» a la Semana Santa de Sevilla, concretamente durante las jornadas del Jueves Santo y la Madrugada, una ocasión que califica como de «especial relevancia para nuestra ciudad y para nuestras corporaciones».

En el ámbito eclesial, destaca las relaciones mantenidas con la Santa Sede, subrayando los encuentros institucionales y las «audiencias privadas con Su Santidad el Papa Francisco», de quien afirma que «su interés por la religiosidad popular y cercanía hacia el mundo de las hermandades quedarán para siempre en nuestro recuerdo».

El reconocimiento a las administraciones y a quienes compartieron su gestión

En otro de los apartados de su carta, Vélez pone de relieve la colaboración mantenida con las distintas administraciones públicas, destacando especialmente el apoyo del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, con quien, según explica, «se impulsaron distintas iniciativas en beneficio de nuestras hermandades y de la promoción de la religiosidad popular andaluza».

Del mismo modo, dedica un extenso capítulo de agradecimientos a su entorno más cercano, comenzando por su familia y continuando con los integrantes de la Junta Superior, los trabajadores del Consejo y los responsables de los distintos cargos generales, a quienes reconoce haber trabajado «con absoluta lealtad y de forma incansable» para alcanzar los objetivos marcados durante estos años.

Su gratitud se extiende igualmente a los hermanos mayores, juntas de gobierno, autoridades eclesiásticas, administraciones civiles, representantes institucionales, patrocinadores, entidades colaboradoras, medios de comunicación, pregoneros, cartelistas y a todas aquellas personas que, según sus palabras, «han contribuido con su apoyo al desarrollo de nuestra labor».

«Todo cuanto se ha realizado ha sido fruto de un trabajo colectivo»

En el tramo final de la carta, Francisco Vélez asegura conservar «en lo más profundo de mi corazón las muchas experiencias vividas a lo largo de estos años», poniendo especialmente en valor «el afecto recibido de tantas personas, su cercanía, comprensión y confianza».

El presidente saliente afirma marcharse «con la satisfacción del deber cumplido», convencido de que «todo cuanto se ha realizado ha sido fruto de un trabajo colectivo desarrollado siempre al servicio de las hermandades, de la Iglesia y de Sevilla».

Como despedida, encomienda a la Santísima Virgen de los Reyes a todos los miembros de las hermandades y concluye su escrito rogando a la Patrona de Sevilla que «alcance a todos innumerables bendiciones de su Divino Infante».