El Cabildo General de Hermanos de la Hermandad Sacramental de Los Gitanos ha dado luz verde al proyecto de la futura Sala Expositiva, una iniciativa concebida para conservar, difundir y poner en valor la historia, el patrimonio y la identidad de la corporación a través de un recorrido que combinará la dimensión histórica, artística, devocional, didáctica y evangelizadora.
La aprobación se produjo durante el Cabildo General de Hermanos celebrado el martes 30 de junio, donde este asunto figuraba entre los distintos puntos incluidos en el orden del día. Con este respaldo, la corporación avanza en un proyecto que aspira a convertirse en uno de los espacios patrimoniales más significativos de la nueva Casa de Hermandad.
Un proyecto impulsado por Sergio Cornejo y Francisco Javier Conde
El diseño de la futura sala ha sido realizado por el arquitecto Sergio Cornejo Ortiz, quien cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito artístico, especialmente como cartelista y diseñador de enseres litúrgicos y cofrades.
Junto a él ha trabajado Francisco Javier Conde Leo, hermano de Los Gitanos, artista y profundo conocedor de la historia y del patrimonio artístico de la corporación, encargado del discurso expositivo y del diseño de los contenidos que estructurarán todo el recorrido.
Ambos han conformado un tándem creativo para desarrollar un proyecto que ha requerido un prolongado periodo de trabajo y cuyos primeros pasos se remontan a la anterior Junta de Gobierno presidida por José María Flores Vargas.

Una experiencia que va más allá de la exposición del patrimonio
La Hermandad pretende que este espacio, ubicado en la nueva Casa de Hermandad, trascienda el concepto tradicional de museo para ofrecer una experiencia inmersiva en la que tengan cabida la historia y la intrahistoria de la corporación, los episodios más anecdóticos, la devoción, las peculiaridades que han marcado su identidad y, especialmente, su origen gitano y su vocación de convivencia.
El proyecto también busca despertar las emociones del visitante mediante un recorrido que estimule la vista, el oído, el tacto y el olfato, sin perder de vista su finalidad didáctica, evangelizadora y de conservación del patrimonio.
Todo el discurso estará articulado mediante un hilo conductor común, de forma que la contemplación de los enseres se complemente con grabados, dibujos, piezas antiguas y frases de personas estrechamente vinculadas a la Hermandad, recursos que contribuirán a enriquecer el relato expositivo.
Tres espacios temáticos en la planta baja de la Casa de Hermandad
La futura Sala Expositiva se instalará en la planta baja de la Casa de Hermandad. Aunque el espacio disponible es reducido, el proyecto contempla su distribución en tres ambientes perfectamente diferenciados, aunque relacionados entre sí desde el punto de vista narrativo.
El primero estará dedicado a la «Historia de la Hermandad y del Santuario». En este ámbito, los visitantes podrán conocer los orígenes de la corporación a través de las piezas que sobrevivieron a la quema de San Román, evocando además el conocido artículo de Chaves Nogales sobre el arca de las tres llaves. También se reservará un espacio específico para la comunidad gitana, el flamenco y el arte, todo ello acompañado por el aroma del romero, que caracterizará esta primera zona.
La estación de penitencia y la vinculación con la Casa de Alba
El segundo ámbito recreará «La Cofradía en la calle» y ocupará la parte central del recorrido, presidido por el paso del Señor.
A su alrededor se dispondrán diversas vitrinas con mantos, varales, insignias y diferentes elementos del paso de palio, incorporando igualmente referencias a la histórica vinculación de la Hermandad con la Casa de Alba, mediante la exposición de bienes donados por la propia Duquesa.
Este espacio estará ambientado con aroma de incienso, reforzando la experiencia sensorial diseñada para el visitante.

El ajuar de las imágenes y una mirada al trabajo anónimo de muchas mujeres
La tercera área llevará por título «El ajuar de las Imágenes» y estará impregnada por el aroma de canela y clavo. Este espacio estará dedicado a las vestiduras y enseres utilizados durante el año por Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada.
La zona dedicada a la Virgen estará presidida por la Corona de oro, acompañada por diademas, joyas, rosarios y otros elementos de su ajuar. Entre sus principales singularidades destacarán unas cajoneras interactivas concebidas para mostrar el valioso y poco conocido conjunto de encajes y bordados blancos de la Dolorosa, una iniciativa que pretende reconocer y poner en valor el trabajo anónimo de las mujeres que confeccionaron estas piezas.
Además, podrán contemplarse elementos históricos como la mantilla de Peñaranda y el pañuelo de Sor Cristina de Arteaga.
En el espacio dedicado al Señor se exhibirán sus túnicas, las potencias, así como distintos recuerdos relacionados con su música y con su característico modo de andar.
Un recorrido que culminará ante la imagen del Señor
Como cierre del itinerario, la exposición concluirá con la pieza más significativa y venerada del recorrido: una ventana abierta desde la que será posible contemplar el imponente perfil del Señor, una propuesta concebida para que el visitante abandone la Sala Expositiva impregnado de su presencia.
Tras la aprobación del proyecto por el Cabildo General, la Junta de Gobierno de la Hermandad de Los Gitanos ha manifestado su orgullo y satisfacción por el respaldo recibido a una iniciativa que considera un gran proyecto de Hermandad, destinado a engrandecer y complementar el patrimonio de la corporación y que, según ha destacado, se encuentra ya a un paso de convertirse en una realidad.





