Un hombre ha sido detenido en la mañana de este martes después de protagonizar varios incidentes en la Catedral de Valencia y, posteriormente, en la Basílica de la Virgen de los Desamparados, donde accedió al interior de ambos templos causando diversos desperfectos y obligando a intervenir tanto al personal de la iglesia como a los agentes policiales.
Los hechos se produjeron a primera hora de la jornada y culminaron con el arresto del presunto autor alrededor de las 10:30 horas, después de que irrumpiera en la basílica poco antes del inicio de la misa prevista para las 10:30 de la mañana.
Irrumpió primero en la Catedral y después en la Basílica
Según la información conocida, el individuo accedió inicialmente a la Catedral de Valencia, donde se dirigió hasta el Altar Mayor y comenzó a golpear una cruz situada en este espacio. Posteriormente, cargó con ella y abandonó el templo para desplazarse hasta la cercana Basílica de la Virgen de los Desamparados, ubicada a escasos metros.
Una vez en la basílica, repitió un comportamiento similar al desarrollado previamente en la Seo, accediendo al altar y causando daños en distintos elementos que encontraba a su paso, lo que generó momentos de gran tensión entre las personas que se encontraban en el interior del templo.
El sacristán logró calmar al hombre hasta la llegada de la Policía
El personal de la basílica, con la colaboración de varios fieles presentes, consiguió controlar la situación mientras se daba aviso a las fuerzas de seguridad.
Fue uno de los sacristanes del templo quien logró mantener calmado al hombre hasta la llegada de los agentes, evitando que la situación derivara en consecuencias de mayor gravedad. La intervención policial permitió proceder a su detención y poner fin al incidente.
La escena, correspondiente a la irrupción en la Basílica y al posterior arresto, coincidió con la retransmisión en directo de la celebración eucarística que estaba llevando a cabo el canal La 8 Mediterráneo, cuyas cámaras captaron parte de lo sucedido.
Se le atribuyen delitos contra los sentimientos religiosos y el patrimonio histórico
La detención fue practicada por agentes de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional. Al arrestado, que presuntamente presentaba las facultades mentales alteradas, se le atribuyen un delito contra los sentimientos religiosos y otro por daños contra el patrimonio histórico.
Además de romper diversos efectos y tratar de sustraer una cruz, también habría puesto en riesgo a los fieles que se encontraban en el interior de los templos en el momento de los hechos.
Daños materiales de escasa consideración
Pese a la violencia de los actos protagonizados por el detenido, no se han registrado daños personales como consecuencia del suceso.
En cuanto a los desperfectos materiales, las primeras valoraciones apuntan a que no revisten especial gravedad. En la Catedral de Valencia resultaron afectados varios candelabros y la cruz situada en el Altar Mayor, mientras que no se han comunicado daños patrimoniales de gran relevancia en el conjunto de los dos templos.





