La Hermandad de la Soledad de Córdoba encara la recta final del segundo mandato de su hermano mayor, Enrique Ruiz Flores, con una trayectoria marcada por la consolidación de su nueva sede canónica en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, un notable crecimiento en el número de hermanos y una intensa evolución en los ámbitos patrimonial, cultual y social. En esta entrevista, el máximo responsable de la corporación realiza balance del traslado desde Santiago, analiza la integración en la parroquia y el Colegio de los Franciscanos, y repasa algunas de las decisiones que han definido la identidad reciente de la cofradía, como la incorporación del acompañamiento musical al paso de la Virgen de la Soledad. Asimismo, aborda el cincuentenario fundacional celebrado en 2025, sus principales hitos, la dimensión social de la efeméride y el singular rezo del Santo Rosario bajo palio por las calles del barrio.
La conversación se adentra también en los proyectos que todavía permanecen abiertos, desde el acondicionamiento de la nueva casa de hermandad hasta la culminación de distintos elementos del patrimonio de la corporación, sin olvidar la continuidad del equipo de capataces y de la Banda de la Estrella. En el plano de la actualidad cofrade cordobesa, Enrique Ruiz Flores analiza con claridad la propuesta de una nueva Carrera Oficial, las razones por las que no llegó a ser estudiada y el debate que, a su juicio, continúa siendo necesario, además de reflexionar sobre las dificultades que atraviesa el Viernes Santo tras la modificación del orden de la jornada y las posibles soluciones que se estudian para garantizar el futuro de una de las jornadas más singulares de la Semana Santa de Córdoba.
— Bajo su mandato se materializó en 2020 el traslado de la sede canónica de la hermandad desde la Parroquia de Santiago a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Con la perspectiva que otorga el paso del tiempo, ¿qué balance hace de aquella decisión? ¿Qué beneficios e incidencias ha supuesto para la corporación en términos de crecimiento, presencia e implantación?
Creo que después de lo vivido estos seis años, ha sido un acierto el cambio de sede. La cofradía ha crecido en todos los aspectos. El número de hermanos ha crecido un 300%. En lo patrimonial, se ha trabajado principalmente en la adquisición de todo el nuevo material necesario para los cultos. La apertura de la nueva puerta a supuesto también un gran esfuerzo económico que se viene sufragando durante estos años y que si Dios quiere, este mes de septiembre se quedará totalmente finiquitado. Nos hemos hecho de una casa de hermandad totalmente nueva y a la que estamos este verano en plena reforma. Creo que son muchos los beneficios del traslado.
«Después de lo vivido estos seis años, ha sido un acierto el cambio de sede»
— En relación con la anterior cuestión, ¿cómo valora el proceso de integración de la hermandad tanto en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe como en el Colegio de los Franciscanos? ¿Hasta qué punto considera que este nuevo entorno ha sido determinante en el evidente crecimiento humano que la cofradía ha mostrado en sus últimas estaciones de penitencia?
La integración de la cofradía en la parroquia ha sido muy buena. Hoy en día hay muchos hermanos que forman parte de una manera muy activa tanto en Cáritas Parroquial como en la Pastoral de la Salud, donde se visitan a diversas personas mayores que se encuentran necesitadas de compañía y asistencia. El colegio tiene su propia pastoral, aunque también cuentan con nuestra colaboración en toda aquella actividad que así lo necesita. La cofradía recibe en Cuaresma, la visita de los alumnos en el besamanos de la Virgen, así como a alumnos de otros centros en la semana de Pasión.
«La cofradía ha crecido en todos los aspectos»
— Su junta de gobierno también apostó por incorporar acompañamiento musical al paso de la Virgen de la Soledad. Con la experiencia acumulada desde entonces, ¿se siente satisfecho con aquella decisión? ¿Considera que se han cumplido los objetivos que motivaron esta apuesta?
Creo que está a la vista. No fue en su momento ningún motivo de división entre los hermanos y ahora, después de haber visto el resultado, no creo que haya nadie que dude de que ha sido un gran acierto.
«Lo que funciona bien no hay que tocarlo»
— La hermandad vivió en 2025 un año especialmente intenso con motivo de la celebración del cincuentenario fundacional. ¿Qué balance hace de todas las celebraciones organizadas y qué huella considera que han dejado en la vida de la corporación?
El año del cincuentenario a pasado a ser un gran año para la historia de la cofradía, no sólo por la efeméride, sino por los actos tan importantes que se han programado y el resultado de los mismos.
Se han vivido momentos difíciles de olvidar. El pregón que nos brindaron los tres pregoneros, hermanos de la cofradía Domingo Torres, Miguel Ángel de Abajo y Rafael Fernández, fue extraordinario. Tuvimos el honor de recibir por primera vez en la historia de la cofradía a nuestro Señor Obispo, D. Jesús Fernández, en el acto principal del Cincuentenario.
«No creo que haya nadie que dude de que la incorporación del acompañamiento musical ha sido un gran acierto»
Se ha realizado una gran obra social extraordinaria en una casa de acogida que tienen los Franciscanos en Tierra Santa. Una casa donde se acogen a niños y familias con necesidades en Belén y que en estos años de conflicto bélico en la zona, no pueden disfrutar de los ingresos que por turismo normalmente disfrutan. También pudimos disfrutar de una imagen única en nuestra corta historia, que fue la de realizar el rezo del Santo Rosario con Nuestra Señora bajo palio por las calles de la feligresía.

Cuando se propuso este acto, la junta se propuso hacer algo diferente que en un futuro nos recordase esta fecha. No se pensó en ir a la Catedral por el hecho de que vamos todos los años en Semana Santa. Quisimos que la Virgen recorriese su nuevo barrio y así lo hicimos. También planteamos un repertorio clásico diferente. Pensando en que era un acto de gloria, no de penitencia y creo que acertamos. Después de ver con distancia todos los actos que celebramos, creo que quedó un Cincuentenario muy personal.
«La obra social del cincuentenario se ha realizado en una casa de acogida de los Franciscanos en Tierra Santa»
— Afronta ya la recta final de su segundo mandato al frente de la hermandad. ¿Cuáles son los principales objetivos que se ha marcado su junta de gobierno para este último periodo?
Este próximo y último año de mandato, la junta de gobierno se ha propuesto el terminar el acondicionamiento de la casa de Hermandad. Se ha realizado por fin la compra de la misma y ahora toca acondicionarla para que sea acogedora y práctica. Para ello se está procediendo a la insonorización del local para así molestar lo mínimo posible al vecindario. A la instalación de aire acondicionado y renovación de la instalación eléctrica. También es importante consolidar las relaciones personales tanto con la parroquia cómo con el colegio y el barrio. Todo esto creo que servirá para un mejor desarrollo de las diversas actividades, una mejor convivencia de los hermanos y un punto de encuentro de la cofradía con respecto a nuestro barrio.
«Queremos reestructurar las distancias en la parte superior del paso y elevar a la Señora con una pequeña peana»
— Desde el punto de vista patrimonial, la evolución del paso de la Virgen de la Soledad resulta más que evidente. A su juicio, ¿qué elementos considera que aún faltan para culminar el proyecto concebido por la hermandad?
En cuestión al patrimonio de la cofradía, queda mucho que realizar tanto en el paso, como en el guion. Estos años hemos hecho un gran esfuerzo económico en todo lo anteriormente citado. Queremos restructurar las distancias en la parte superior del paso y elevar a la Señora con una pequeña peana. Acompañar con unas escaleras a la Santa Cruz. Realizar una nueva cruz de guía, ya aprobada en cabildo, así cómo diversos atributos que nos faltan, como guion sacramental, franciscano y simpecado. Pero para todo eso se necesita tiempo y dinero y creo que le tocará a la próxima junta de gobierno el realizarlo.

«En cuestión al patrimonio de la cofradía, queda mucho que realizar tanto en el paso como en el guion… una nueva cruz de guía, ya aprobada en cabildo, así cómo diversos atributos que nos faltan, como guion sacramental, franciscano y simpecado»
— En lo que respecta a la estación de penitencia, ¿está satisfecha la junta de gobierno con el trabajo desarrollado por el equipo de capataces? ¿La intención es seguir depositando su confianza en ellos de cara al futuro?
La relación del equipo de capataces y la junta es inmejorable. Desde el primer día se apostó por ellos y creo que ha sido un gran acierto. No hay ninguna intención por parte de esta junta de cambiar nada. Lo que funciona bien no hay que tocarlo.
«La relación del equipo de capataces y la junta es inmejorable. Desde el primer día se apostó por ellos y creo que ha sido un gran acierto»
— En esa misma línea, ¿qué valoración hace de la Banda de la Estrella, encargada del acompañamiento musical de la Virgen de la Soledad cada Viernes Santo? ¿Existe voluntad por ambas partes de dar continuidad a esta vinculación?
Desde el primer año se apostó por la banda de música de la Estrella y creo que no nos hemos equivocado. La unión de la banda con la Virgen el Viernes Santo es extraordinaria. El repertorio es estudiado por parte de la diputación mayor de gobierno y la banda y hasta ahora ha sido un acierto. Esta junta de gobierno ha apostado por esta banda y firmado así un compromiso hasta fin de mandato. Y espero que siga así por muchos años.
«La unión de la banda de la Estrella con la Virgen el Viernes Santo es extraordinaria (…) espero que siga así por muchos años»
— La propuesta de nueva Carrera Oficial impulsada por la Hermandad de la Soledad no obtuvo el respaldo suficiente para ser siquiera estudiada. ¿Supuso para usted una decepción ese resultado? A su juicio, ¿esa negativa obedeció principalmente al inmovilismo y la comodidad de quienes votaron en contra o cree que también pudo influir un conocimiento insuficiente del contenido de la propuesta? ¿Considera que aún existe margen para seguir aportando soluciones que contribuyan a mejorar la Carrera Oficial?
Con respecto a la propuesta del estudio de nueva Carrera Oficial creo que se ha perdido una buena oportunidad. La intención de la cofradía no era otra que intentar ayudar tanto a las cofradías que ya realizamos Estación de Penitencia cómo a las nuevas que quedan por incorporarse. Son muchos los inconvenientes que la Carrera Oficial actual tiene y las dificultades que por ello, las hermandades de los diferentes días estamos padeciendo. No entiendo que una propuesta sólo de estudio, no una aprobación, haya sido motivo de tanta duda.
«Con respecto a la propuesta del estudio de nueva Carrera Oficial, creo que se ha perdido una buena oportunidad (…) seguramente se ha abierto un diálogo que es necesario»
Tampoco entiendo, que una votación de Semana Santa sea votado por hermandades de Gloria aunque los nuevos estatutos lo permitan. Tengo la seguridad de que ha habido varias hermandades de Gloria que se han abstenido a la hora de la votación y también de que ha habido hermandades que incomprensiblemente han votado en contra del estudio, realizando ellas en la actualidad el mismo recorrido propuesto. Cómo he dicho en diferentes momentos, la Semana Santa es y será lo que los cofrades queramos que sea. Seguramente se ha abierto un diálogo que es necesario.
«El Viernes Santo ha sido siempre un día que ha sabido solucionar los problemas que se han presentado con armonía»
— El Viernes Santo ha quedado especialmente condicionado tras la apertura de la jornada en 2026 por parte de la Hermandad del Sepulcro, una circunstancia que se suma al horario de celebración de los oficios en algunos templos. Desde su punto de vista, ¿qué soluciones podrían adoptarse para que la cofradía del Sepulcro recupere el lugar que considera que le corresponde dentro de la jornada? ¿Confía en que estos problemas puedan resolverse a corto o medio plazo?
El Viernes Santo ha sido siempre un día que ha sabido solucionar los problemas que se han presentado con armonía. Recuerdo que fue el único día que llegó a realizar Estación de Penitencia a la Catedral con la totalidad de sus hermandades cuando no era Carrera Oficial y sólo se contaba con una puerta y sin retrasos en los horarios. La dificultad que se presenta es en el horario que se plantea para que la jornada no sea tan tardía.
Las dos primeras cofradías que habitualmente entramos en Carrera Oficial no podemos adelantar la salida del templo por diferentes problemas, lo que impide que entremos a la hora que se plantea. Ese ha sido el motivo de que Santo Sepulcro entre en primer lugar para evitar recogerse tan tarde. Soluciones se están planteando, pero también hay problemas que lo impiden. Este por ejemplo sería un problema inexistente con la propuesta de nueva Carera Oficial. Ahora se están estudiando unos nuevos tiempos de paso por parte de la agrupación que posiblemente solucionen algunos aspectos que ahora se plantean.





