Entrevista | Dioni Buñuel: «Las bandas y las Juntas de Gobierno pasan, pero las hermandades se quedan»

Treinta años acompañando al Sagrado Decreto

Dioni Buñuel, director de la Banda de Cornetas y Tambores de Las Cigarreras, repasó en Evocación, el programa de Canal Sur Radio, la reciente decisión de la Hermandad de la Trinidad de no renovar a la formación sevillana para acompañar al paso del Sagrado Decreto. Una determinación que, después de cerca de tres décadas de vinculación, supone el final de una relación especialmente prolongada entre la corporación y una banda que ha estado ligada al misterio desde que la hermandad incorporó el paso a su cortejo.

Buñuel recordó que durante los tres primeros años el Sagrado Decreto estuvo acompañado por la agrupación musical de la hermandad de los Gitanos, precisamente durante el periodo en el que aquella formación se encontraba fuera de su corporación. Cuando regresó a los Gitanos, desapareció aquella agrupación y Las Cigarreras pasó a hacerse cargo del acompañamiento musical. Desde 1997 hasta la actualidad, explicó, han sido alrededor de treinta Semanas Santas acompañando al Sagrado Decreto, una experiencia que calificó como muy satisfactoria y que en todo este tiempo le ha permitido a la banda disfrutar especialmente de ese recorrido junto a la hermandad.

El director de Las Cigarreras reconoció que después de treinta años resulta imposible negar el vínculo afectivo construido con la corporación. “El que diga que no le tiene cariño, no le ha cogido aprecio, pues creo que mentiría”, afirmó. Al mismo tiempo, quiso poner en valor la estabilidad de la propia banda, que cuenta con una Semana Santa en la que acompaña a ocho cofradías, y en la mayoría de esos casos mantiene relaciones que superan también las tres décadas. Para Buñuel, haber conseguido conservar durante tanto tiempo ese nivel de continuidad constituye algo “complicado” y especialmente significativo.

Una salida asumida con serenidad

Pese al impacto que ha provocado la noticia, Buñuel quiso transmitir un mensaje de serenidad. Reconoció que la banda ha perdido o ha dejado de acompañar a una hermandad a la que después de tantos años había tomado cariño, pero recordó que las juntas de gobierno tienen plena capacidad para decidir el rumbo musical de sus corporaciones.

El director de Las Cigarreras explicó que la banda había sido consciente de que la nueva Junta de Gobierno de la Trinidad buscaba introducir un cambio de estilo musical. “La hermandad y las juntas de gobierno son soberanas. Ellos deciden”, señaló. Desde esa perspectiva, considera que no tiene sentido convertir la decisión en un conflicto ni hacer de ella una cuestión de mayor trascendencia de la que realmente tiene para la banda.

Durante el proceso previo a la decisión, la corporación había planteado a Las Cigarreras una serie de adaptaciones musicales destinadas al acompañamiento del Sagrado Decreto. Buñuel considera que aquellas propuestas se realizaron “con bastante acierto” y puso como principal ejemplo una marcha que terminó adquiriendo un protagonismo especialmente relevante durante la pasada Semana Santa.

La composición no quedó limitada al repertorio de la Trinidad, sino que fue reclamada en las escaletas de todas las Semanas Santas en las que intervino la formación. Sin embargo, el planteamiento de la hermandad apuntaba hacia una agrupación musical. Y aunque las instrumentaciones entre las distintas formaciones pueden presentar numerosas similitudes, Las Cigarreras es una banda de cornetas y tambores, por lo que no podía transformarse en una agrupación musical para responder a esa nueva orientación.

El descanso del Sábado Santo

Ante esta nueva situación, Buñuel explicó que la banda afronta la posibilidad de descansar durante el próximo Sábado Santo. “Quizás casi con toda seguridad descansemos este Sábado Santo”, señaló, contemplando la oportunidad desde una perspectiva diferente: la de poder disfrutar de la Semana Santa de Sevilla desde la calle, algo que los integrantes de la formación llevan mucho tiempo sin poder hacer durante esa jornada.

El director incluso valoró que ese descanso pueda convertirse en una experiencia positiva para los músicos. Después de tantos años tocando, poder contemplar las cofradías durante el día y vivir la jornada desde otra perspectiva puede constituir, según sus palabras, una especie de regalo para los integrantes de la banda.

Si finalmente Las Cigarreras decide mantener su actividad durante ese día, Buñuel apuntó que podría ser necesario buscar un contrato fuera de Sevilla. Pero, al menos inicialmente, la previsión más probable es que la formación permanezca en la capital hispalense y aproveche la jornada para disfrutar de las cofradías.

No hubo oferta para el Cinco Llagas

Buñuel quiso desmentir además una de las informaciones que habían circulado en redes sociales tras conocerse la salida de Las Cigarreras de la Trinidad. Según explicó, nunca se ofreció a la banda la posibilidad de pasar al Cinco Llagas, una posibilidad que había sido apuntada públicamente como supuesto destino alternativo.

El director calificó esa información directamente como “un bulo” y lamentó la proliferación de este tipo de rumores en las redes sociales. “Parece que sabe más la gente de la hermandad y más que la gente de la banda”, manifestó, criticando que determinadas personas construyan versiones de los acontecimientos sin contar con información procedente de quienes realmente han participado en ellos.

Buñuel explicó que Las Cigarreras ha convivido durante los tres años del primer mandato de la actual Junta de Gobierno con una corporación cuya estructura directiva considera continuista. El hermano mayor continúa siendo el mismo y, aunque haya podido producirse algún cambio en la composición de la Junta, se trata esencialmente de la misma Junta de Gobierno. Desde esa perspectiva, la banda tenía asumido que la corporación quería apostar por una agrupación musical.

Si la propuesta del Cinco Llagas se hubiera producido, reconoció, Las Cigarreras habría aceptado. “Claro que hubiésemos ido”, explicó. Pero esa oferta nunca llegó y, por ello, quiso dejar claro que cualquier versión que afirme lo contrario no responde a la realidad.

El valor de las relaciones construidas durante décadas

Más allá de la decisión concreta de la Trinidad, Buñuel quiso poner en perspectiva el significado de estas relaciones prolongadas entre bandas y hermandades. Las Cigarreras ha acompañado durante décadas a distintas corporaciones y considera que esa permanencia genera necesariamente lazos afectivos difíciles de desligar de una relación contractual.

Por ello, aunque entiende que una Junta de Gobierno pueda considerar necesario modificar el estilo musical de una hermandad, no oculta que dejar atrás una vinculación de treinta años supone un cambio importante. La banda, sin embargo, ha decidido afrontar la situación desde la tranquilidad y el agradecimiento hacia la corporación.

En su despedida, Buñuel quiso expresar precisamente ese reconocimiento. Afirmó que durante todo este tiempo han sido muy felices acompañando a la hermandad y se mostró agradecido a todas las juntas de gobierno que han permitido que Las Cigarreras estuviera junto al Sagrado Decreto durante tantos años.

La conclusión del director estuvo marcada por una perspectiva de futuro y por la ausencia de cualquier reproche. “Dios Padre nos pondrá a cada uno en un camino”, señaló, deseando que todo marche perfectamente tanto para la Hermandad de la Trinidad como para Las Cigarreras. No descartó que ambas partes puedan volver a encontrarse en algún momento: “lo mismo cualquier día nos volvemos a encontrar”.

Una decisión que reabre el debate sobre los cambios musicales

La conversación de Dioni Buñuel se produjo en un contexto en el que diferentes hermandades andaluzas están modificando los acompañamientos musicales de sus pasos. En su intervención no entró a valorar esos otros casos, pero su reflexión sobre la salida de Las Cigarreras de la Trinidad permitió poner de relieve una cuestión que afecta directamente a la relación entre identidad, repertorio y decisiones de las juntas de gobierno.

El director de la banda defendió, en todo momento, la legitimidad de que una hermandad tome sus propias decisiones. Su posición parte de aceptar que las corporaciones son soberanas y que pueden entender que un determinado momento requiere una orientación musical diferente. Esa consideración no elimina, sin embargo, el componente sentimental que inevitablemente acompaña al final de una relación que se ha prolongado durante tres décadas.

La trayectoria de Las Cigarreras explica además la dimensión de esa vinculación. Buñuel destacó que la banda mantiene actualmente ocho cofradías en su Semana Santa y que con la mayoría de ellas supera también los treinta años de acompañamiento. Esa continuidad, poco habitual por su duración, constituye para el director uno de los elementos más significativos de la historia reciente de la formación.

Su reflexión final sobre este tipo de situaciones quedó resumida en una idea que trasciende el caso concreto de la Trinidad: “Las bandas y las Juntas de Gobierno pasan, pero las hermandades se quedan”. Para Buñuel, la prioridad debe estar en construir una identidad propia de las corporaciones y no en convertir las decisiones musicales en elementos vinculados exclusivamente a una etapa temporal.