La Exaltación encarga al taller de Joaquín Salcedo el bordado de la nueva insignia del patronazgo de Nuestra Señora de las Lágrimas

La Hermandad de la Exaltación de Sevilla ha formalizado el acuerdo para la ejecución del bordado de la Insignia del Patronazgo de Nuestra Señora de las Lágrimas, una pieza concebida para representar la especial relación de la titular de la corporación con los donantes y trasplantados de médula, así como con los enfermos oncohematológicos, a quienes Nuestra Señora de las Lágrimas ostenta como Patrona.

Un nuevo proyecto para el patrimonio de la corporación

El contrato suscrito contempla tanto el diseño como la realización de la nueva insignia, trabajos que serán desarrollados por el taller de Joaquín Salcedo. Con la firma de este acuerdo comienza formalmente un proyecto destinado a incorporarse al patrimonio artístico de la hermandad y a poner en valor el patronazgo que ostenta Nuestra Señora de las Lágrimas.

La iniciativa representa, de este modo, el inicio de una nueva etapa dentro de un proyecto patrimonial concebido para condensar en una pieza de carácter representativo la devoción, el simbolismo y la excelencia artesanal vinculados a esta especial dimensión de la titular de la corporación.

Una insignia para perpetuar una vinculación especial

La futura pieza tendrá como finalidad perpetuar en el patrimonio de la Hermandad de la Exaltación la vinculación de Nuestra Señora de las Lágrimas con los donantes, los trasplantados de médula y los enfermos oncohematológicos. El proyecto permitirá trasladar a una insignia esa relación especial, dotándola de una expresión material a través de un trabajo de bordado cuya ejecución correrá a cargo del taller de Joaquín Salcedo.

Con este encargo, la corporación sevillana da un nuevo paso en la materialización de un proyecto patrimonial que aspira a convertir la futura insignia en testimonio permanente del patronazgo de Nuestra Señora de las Lágrimas y de la singular vinculación que mantiene con estos colectivos.